Por Parmy Olson

Jack Hooper, el fundador de una empresa llamada Doppel, me acaba de dar una pulsera de plástico que promete ayudarme a estar más alerta y concentrada.

Vine de visita a sus oficinas compartidas en el corazón del viejo distrito textil de Londres con una taza de café descafeinado en la mano, preparada para que algo más hiciera el trabajo que usualmente corresponde a la cafeína.

El aparato luce como un reloj de pulsera normal, con una gran disco ubicado en la parte interior de la muñeca. Hooper da un tap en el disco e inicia a dar pulsaciones de unos 170 latidos por minuto. Antes de esto, me tomó el ritmo cardíaco en reposo con un monitor óptico, el que era de unos 65 lpm.

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El ritmo que siento en mi muñeca es más o menos al que mi corazón subiría si estuviera en medio de una rutina de ejercicios en el gimnasio. Por supuesto, eso no es lo que estoy haciendo en este momento, estoy sentada en una silla y llevo un dispositivo que quiera engañar a mi mente para pensar que mi corazón está, de hecho, acelerado.

“La forma en que la gente se siente es subjetiva”, dice.

Doppel ha probado la banda en unas 400 personas y descubrió que en general, cuando la gente que la usa realiza pruebas para medir su velocidad de reacción, comete menos errores que al no usarla.

A la gente le interesa usarla para acabar de despertar por las mañanas, o reanimarse y enfocarse después de la comida o para salir a correr y poner una cadencia. Es como tener música. Cuando te la colocas y la enciendes y luego te la quitas, sientes el cambio.”

Resulta que yo también siento algo. Muevo la cabeza inconscientemente como si estuviera oyendo música electrónica. Mientras Hooper habla, descubro que estoy súper atenta a lo que dice, con una especie de enfoque de láser.

Después de unos minutos, me quito la banda. El efecto es aún más notable entonces. Me siento animada, lista para atacar cualquier tarea que tenga pendiente. Es muy similar a la dosis de cafeína que me receto con una gran taza de café. Lo que es aún más sorprendente es por qué no he consumido nada de cafeína hasta ahora ese día.

Los fundadores de Doppel Jack Hooper, Fontini Markopoulou, Andreas Bilicki y Nell Bennett. (Foto: Cortesía de Doppel.)

Los fundadores de Doppel Jack Hooper, Fontini Markopoulou, Andreas Bilicki y Nell Bennett. (Foto: Cortesía de Doppel.)

Lo que ocurre es un ciclo de retroalimentación psicológica entre mi cuerpo y mi cerebro. “Tienes en la muñeca un ritmo que se siente como un latido de corazón, donde esperas sentir tu pulso”, dice Hooper. El cofundador de Hooper Fontini Markopoulou menciona un estudio que muestra que escuchar un ritmo de latido a través de audífonos puede afectar el ritmo cardiaco natural de una persona, así como su reacción emocional a ciertas imágenes.

Su equipo inicialmente trató de desarollar un dispositivo que podría ir en otras partes del cuerpo, como el pecho, el cuello y la oreja, pero nada parecía funcionar tan bien como la muñeca. “Lo que creemos que pasa es que lo percibes y, en cierto punto, piensas, ‘Oh, mi pulso se ha acelerado. Algo debe estar estimulándome’. O ‘Es bajo, debe estar tranquilo’”.

Hooper y sus cofundadores no saben por qué la Doppel funciona. Hay todo tipo de explicaciones posibles, incluyendo un fenómeno llamado arrastre. Aquí es donde las funciones automáticas de una persona, como la respiración, el andar o el ritmo cardíaco pueden cambiar para sincronizarse con otra cosa. Cuando dos personas caminan juntas, por ejemplo, su ritmo de marcha a veces puede coincidir, de manera inconsciente.

“Los biólogos dirían que esto se debe a las hormonas”, dice Hooper. “Los psicólogos dicen que la responsable sería la percepción, y los físicos apuntarían que se trata de nuestros metrónomos internos.”

Doppel es parte de una pequeña pero creciente ola de dispositivos portátiles que no tienen intención de realizar un seguimiento pasivo de la fisiología de un usuario, como la Fitbit, sino cambiarlo. Hooper piensa que, en ese sentido, tiene más en común con Facebook y Twitter, cuyo desplazamiento infinito juega con nuestro mecanismo de recompensa y ofrece a nuestro cerebro una descarga de dopamina que, para algunas personas, puede llegar a ser adictivo.

Tal vez lo más similar a Doppel es Thync, una startup californiana que fabrica unos audífonos que alteran el humor. Thync envía impulsos de corrientes eléctricas en los nervios de la cara y el cuello, para que te sientas calmado o activo. “Es un método más invasivo”, dice Hooper.

Doppel podría obtener una mejor recepción en Estados Unidos que en Europa, que es un poco más cuidadosa de la tecnología que es de alguna forma invasiva. “Hay una actitud más abierta en EU a la tecnología que busca ayudarnos a ser mejor… Fitbit.”

Dopple levantó más de 146,000 dólares el años pasado en Kickstarter, y otros 67,000 del programa de becas 1851 de la Real Academia de Ingeniería del Reino Unido, que incluye un año de apoyos. Los fundadores ahora buscan una cantidad mayor de inversionistas de riesgo. La startup ha vendido 1,000 dispositivos hasta ahora, sobre todo en Kickstarter, y planea hacer un lanzamiento completo en América del Norte y Europa en el otoño, donde venderá el dispositivo por 150 dólares.

Aunque se prevé que el mercado de wearables alcance un valor de 25,000 mdd en 2019, aún hay mucho escepticismo sobre cuán eficaces son el Fitbit, la Jawbone y el Apple Watch. La Asociación Médica de Estados Unidos advirtió en junio de 2016 que las apps de monitoreo de la salud y los wearables eran el “aceite de víbora digital del siglo XXI”.

Por tanto, Doppel tendrá que someterse a exámenes independientes para demostrar que la gente como yo que ha usado el dispositivo simplemente no se beneficia de un efecto placebo de 150 dólares. “Nos encantaría hacer estudios sobre la ansiedad”, dice Hooper. “La hemos probado con algunas personas y les ayudó a conciliar el sueño.”

A finales de este año Doppel realizará un experimento, patrocinado por Disney, para ver si el dispositivo puede ayudar a que los niños se queden dormidos. Si eso tiene resultados prometedores, la startup podría realizar pruebas de su eficacia en niños con TDAH. “No queremos dar a la gente una falsa esperanza, y definitivamente no queremos empezar a decir cosas que no sabemos a ciencia cierta”, dice Hooper.

Sus cofundadores son el físico teórico Fontini Markopoulou, junto con Andreas Bilicki y Nell Bennett, todos los graduados de la Royal College of Art y el Imperial College de Londres. Se conocieron en un curso combinado y se interesaron en la tecnología basada en la psicofisiología, o el estudio de cómo los cambios en el cuerpo afectan a la mente.

“Estás en un lugar oscuro y oyes un ruido fuerte y tu corazón empieza a latir con fuerza”, dice Hooper. “¿Sientes miedo porque tu corazón está acelerado, o tu ritmo cardíaco se ha acelerado porque tienes miedo? Creo que son ambas cosas. Es un ciclo de retroalimentación”.

El Doppel no intenta frenar o acelerar tu frecuencia cardiaca real; simplemente quiere alterar tu forma de sentir, añade. “Somos bastante escépticos y no esperamos que funcione”, dice Hooper, añadiendo que su startup es “un grupo de gente rara”. Si después de las pruebas independientes viéramos que no funciona, tendríamos una seria plática sobre cerrar el negocio. No queremos vender un placebo.

Hasta ahora, las pruebas sugieren que sin duda han encontrado algo.

 

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