La 26ª sesión de la Convención de las Naciones sobre el Cambio Climático, mejor conocida como la COP26 esta por finalizar y aun muchos acuerdos y promesas tiene un final muy incierto. Acuerdos desde el financiamiento de los programas climáticos hasta las acciones de mitigación y las promesas de 0 emisiones están contra reloj y sin un resultado certero.

Por otro lado, dentro de todas las negociaciones y acuerdos que ya finalizaron, uno de los que destaca es el Programa de trabajo de Glasgow sobre Acción para el Empoderamiento Climático (ACE) por sus siglas en ingles. Este programa destaca la importancia de los seis elementos de Acción para el Empoderamiento Climático, los cuales son: educación,capacitación, conciencia pública, participación pública, acceso público a la información y cooperación internacional sobre cambio climático. Una constante dentro de las consultas y negociaciones fue el reconocimiento de la importancia que desempeña la educación y el aprendizaje en la transición hacia un futuro sostenible, y como se puedenincorporar los temas de cambio climático en todos los niveles no de la educación. 

Y en efecto, dentro de los compromisos y objetivos establecidos se acordó la integración de la sostenibilidad y el cambio climático en los sistemas educativos formales e informales, incluso como componentes básicos del plan de estudios, la formación docente y el entrenamiento por parte de expertos en materia de cambio climático. 

Sin Planeta B A.C. ha estado impulsando la educación climática en México. En 2020 presentó la primera iniciativaante el Senado de la Republica de reforma de ley educativa para incluir la materia de cambio climático en las escuelas. En 2021, después de la alianza con varias organizaciones internacionales y a través de un proceso participativo en toda la Republica Mexicana, presento una actualización a la iniciativa, donde destacan la importancia de la regionalización de la educación climática y el alcance que ésta tiene para las diferentes problemáticas sociales como la eficiencia energética, la seguridad nacional y la equidad de género, entre otras. 

Es precisamente el objetivo de estar presente en la COP26, hacer ese llamado urgente a articular esfuerzos en diferentes áreas de acción para promover un acuerdo de educación climática global con el propósito de reforzar el mapa de ruta hacia el 2030, buscando promover la incorporación de la educación ambiental y climática para alcanzar el desarrollo sostenible, donde a raíz de lo acordado en el Programa de Glasgow, México tiene todas las herramientas necesarias para cumplir el acuerdo y hacer de la educación climática una realidad. 

El incluir la educación climática en México ayudará a marcar la ruta hacia una recuperación sostenible e inclusiva para el cumplimiento de la Agenda 2030, así como un modelo educativo que apueste por contrarrestar el deterioro ambiental, logrando brindar una capacitación integral a las y los futuros líderes de las generaciones venideras.

Luis Antonio Ramírez García es fundador y director general de Sin Planeta B A.C.

 

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