Por Ivette Estrada*

Sharahí Zamudio, investigadora y consultora de liderazgo y ventas

En México el 80% de las empresas carece de líderes y sólo el 8% instrumenta programas de capacitación y entrenamiento directivo en sus equipos de trabajo, lo que disminuye productividad, resultados y expectativas hasta en 73% en las firmas que no catapultan el liderazgo.

Las limitantes para desarrollar el liderazgo en las compañías es la carencia de dinero y tiempo. El tercer factor por el que no se invierte en la capacitación del líder es que el mercado de formación y entrenamiento se concentra en habilidades clásicas que no responden a las actuales demandas del VUCA o entornos altamente volátiles, inciertos, complejos y ambiguos.

Así, se impulsan modelos de gestión tradicionales que funcionaban bien en las eras anteriores a ésta de la creatividad, donde deben catapultarse las soft skills como negociación, comunicación y persuasión y, al mismo tiempo impulsar el primus inter pares para generar climas de confianza y respeto en la organización.

Los propios gerentes y directivos deben empezar a generar su propio desarrollo al margen de los presupuestos organizacionales. Entre las opciones que mayor retorno de inversión se presentan para catapultar habilidades como el trabajo en equipo están programas outdoor training como clases de arte, filantropía y prácticas deportivas.

Si a estas soluciones se les añade una metáfora poderosa e inspiradora, se podrán catapultar habilidades del líder como un inspirador y vendedor de esperanzas que catapulte el compromiso y productividad en sus equipos de trabajo.

Esto incidirá en un nivel de consciencia, apertura mental y capacidad de autocrítica que le permitirán al líder pasar de su capacidad de agrupar a las personas en torno a un objetivo, a influir, motivar y crear un sueño compartido.

En un mundo donde influir es más importante que comandar y el líder-guía no ordena sino coordina ¿cómo pueden aprender los líderes este nuevo sistema de gestión? El outdoor training es una posibilidad para aprender a trabajar en equipos de alto desempeño, pero conviene buscar una propuesta que presente retos, emoción y transformación.

Una idea, de ellos es el Cross Challenge, carrera de obstáculos que combina el trail running con obstáculos y que puede tener una distancia de siete o 13km que pueden ser en solitario o manada.

Este tipo de retos implican poderosas metáforas de vida que van más allá de recibir una medalla convencional. Se trata de conquistar a la naturaleza en su forma más pura y trabajar en equipo para llegar a la meta.

Sin importar las actividades que se elijan, conviene optar por aquellas que impacten profundamente al directivo y lo saquen de su zona de confort. En el cross challenge referido, por ejemplo, es un concepto inspirado en los lobos, en cómo se organizan, en su fuerza e inteligencia para sobrevivir en terrenos naturales extremos e insospechados. Los corredores son La manada y los obstáculos los retos que hay que cumplir.

Entrenarse para afrontar en el liderazgo en la VUCA requiere que cada gerente y directivo salga al mundo a través de actividades que le generen experiencias insólitas, sorprendentes y cruciales en las que catapultar los propios talentos no sea una opción sino sinónimo de vida.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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