Por Héctor Shibata Salazar*

Covid-19 ha sido (hasta la fecha) el cisne negro del siglo. Desde la panadería de al lado de tu casa, pasando por tu aerolínea favorita y hasta tu marca de ropa predilecta: el virus ha afectado a todas las industrias del mundo.

El sector del capital de riesgo no es una excepción. Durante los tres últimos meses he hablado con numerosas personas de la comunidad de capital de riesgo de todo el mundo sobre cómo enfrentar los efectos de la pandemia de Covid-19. Algunas ideas y estrategias surgidas de estas conversaciones pueden ser de utilidad para el ecosistema de capital riesgo en tres aspectos clave:

  • 1. Menos acuerdos y rondas de financiación más largas: En épocas de incertidumbre económica como la actual se ralentiza la toma de decisiones y los inversores optan por un enfoque más conservador. A causa del aislamiento social y los retos logísticos que implica, además, las reuniones cara a cara no son posibles, lo que lógicamente reduce las inversiones. En la actualidad, se ha detectado una desaceleración en el nivel de acuerdos alcanzados, al disminuir los inversores el ritmo de disposición de capital para nuevas inversiones.
  • 2. Valuaciones más bajas: La oferta y la demanda de capital de riesgo están cambiando rápidamente. Los emprendedores se muestran, como poco, preocupados, y es probable que presionen para obtener todo el capital posible para capear el temporal. A esta situación se suma que los inversores están subiendo el listón de las nuevas inversiones, algunos incluso están deteniendo temporalmente la inversión en nuevos negocios. Como consecuencia de esto, las valuaciones de nuevas empresas comenzarán a disminuir de forma importante. De hecho, ya ha habido una reducción notable en las valuaciones, de 20% en promedio.
  • 3. La recuperación económica tomará tiempo: La opinión más optimista sitúa la recuperación económica en el plazo de un año, mientras que la menos optimista augura una recesión más prolongada y un inicio de la recuperación dentro de dos años (o incluso más). Sea como sea, es prudente que todos los actores del ecosistema tengan lista una planeación para el peor escenario posible. Como dice el proverbio “desea lo mejor y planea para lo peor”.

Teniendo en cuenta estos tres aspectos, las siguientes conclusiones pueden ser de interés para los diferentes actores del ecosistema:

Para los emprendedores:

En caso de que no lo hayas hecho antes: concéntrate en extender tu liquidez para sobrevivirlo máximo posible. La semana pasada se dijo a los emprendedores que aseguraran liquidez de como mínimo 12 meses. Sin embargo, dadas las actuales circunstancias, no es suficiente tiempo.

Considera extender tu liquidez por más de 24 meses. Lo peor que podría pasar es que fuera un cálculo demasiado conservador. Recuerda que ahora debes enfocarte en la supervivencia, en retener a tus clientes y en crecer con recursos limitados.

En primer lugar, enfócate en tu cartera actual. Trabaja con los emprendedores para ayudarles a conseguir la ampliación de liquidez y el capital que desean y una reducción del gasto corriente. Todo apoyo es necesario, ahora más que nunca.

Cuando se trata de nuevos negocios, aunque algunos inversores deciden retirar su inversión durante los periodos recesivos, la historia demuestra que esto puede ser lo menos acertado. Algunas de las empresas más exitosas fueron creadas en medio de una crisis económica, como Uber, Google y Amazon, por nombrar unas pocas.

Aunque no es mi intención promover un comportamiento temerario, creo que hay oportunidades que se pueden aprovechar en el momento actual. Los inversores se beneficiarían de seguir buscando activamente oportunidades de inversión, modelos de negocio atractivos y tecnologías disruptivas.

Además, animo a todos a que sean justos en la valuación y se centren en la creación de relaciones de largo plazo en lugar de adoptar enfoques oportunistas. Este ensayo de Tribe Capital puede ayudar a entender por qué es mejor tomar un enfoque de largo plazo en lugar de uno oportunista.

Por último, es recomendable priorizar la diversificación de la cartera entre los inversores para disminuir el efecto de esta crisis mundial.

Aunque vivimos tiempos difíciles, es importante recordar que la humanidad ha demostrado ser resiliente y adaptable en épocas de crisis. Algunas de las mayores innovaciones han surgido de momentos de gran tensión, y muchas oportunidades surgen de cambios drásticos en la vida de las personas.

“No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que se adapta mejor al cambio”.

Charles Darwin

Contacto:

Héctor Shibata Salazar, profesor de cátedra de EGADE Business School y Director de Inversiones y Portafolio en AC Ventures Fund*

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Monos-gramatica-experimento
Los monos pueden aprender gramática, revela Harvard
Por

Las investigaciones demostraron que los monos son capaces de razonar estructuras gramáticales; destacando que las formas...