El liderazgo oculto, hace eco de vez en cuando en la mente de las personas, como el sonido de un tambor, que a manera de recordatorio, permanece latente cerca o lejos de nosotros.

Es simple, porque no queremos aceptar la responsabilidad a la que nos sometería, nos ponemos una venda en los ojos, buscando auto protegernos.

Pero él, que está ahí, no se cansa de hacerse presente en los momentos en los que no hay nadie más a quien engañar, y es difícil hacerlo en momentos de soledad.

¿Cómo reconocerlo?

PUBLICIDAD

No hay más que poner atención. Se presenta en ti, un miércoles por la mañana, cuando todos partieron a sus labores y somos los últimos en irnos de casa.

Se presenta en ti cuando nadie te presiona, cuando te das dos minutos y no hay distracción alguna que acalle o irrumpa en tus deseos incumplidos.

Se presenta ahí, cuando saliéndote de bañar, estiras la mano al toallero y te secas un poco. Y en la mente repites sin querer, alguna frase de aquello que deberías hacer, para cambiar tu situación y no has hecho.

El eco está ahí, en el empleado que sueña en tener su propio negocio, en el ama de casa, en el universitario, en el padre que quiere darle algo más a sus hijos y piensa en un instante que no ha hecho demasiado por cambiar la situación en la que vive.

El eco de un liderazgo oculto, habita en ti y en cada hombre del planeta, mientras exista el deseo de algo.

¿Cuál es el eco del liderazgo?

El eco del liderazgo es la voz de los sueños, que aún cansados, por la cotidianidad, el trajín diario, y el ruido de los autos, continúan golpeando tu mente suavecito, y cuando llevan ya mucho tiempo, su ritmo baja y baja, pareciendo que están por morir. Pero nuestra atención les brinda energía y fuerzas en ocasiones para no dejar de hacerlo.

Las excusas para no escucharnos

Los sonidos son muchos, pero el más fuerte es el de la costumbre. Un sonido que nos recuerda los miedos a los que nos enfrentamos los seres humanos tras salir a espacios que desconocemos.

Son los sueños, dibujados o desdibujados, los que nos recuerdan ese liderazgo oculto. Es tu liderazgo, con la fuerza que le resta, el que atrae al deseo, para abrir en ti, la puerta de la posibilidad de cambio.

Por ello te comparto, el realizar este ejercicio de callar un poco, e iniciar por reconocer lo que tus ojos dicen, o escuchar de vez en cuando lo que llevas acallando tanto tiempo.

Para que redescubras lo que se esconde debajo de la malla, de esta realidad que no quieres.

Para que encuentres con ese ritmo, la forma de cambiarlo y de gritarlo, como si ese sonido fuera el de una víctima que decidió dejar de serlo, o el del preso que reclama su libertad. Y reclames tu voz en el mundo, en el mundo que sí quieres y mereces.

Sólo te digo, que si te ha sucedido alguna vez, calles y prestes más atención. Y si ese sonido se oye más y más fuerte, y ese ritmo se torna más constante.

Llego el momento, es tu momento de hacer algo, y sentirás como el tambor se acerca, recordando que sólo los valientes van a la guerra.

Todo líder es arriesgado, todo líder reclama su voz, todo líder alza la bandera personal de sus deseos e ideales, y sigue el sonido del tambor, porque es ese el único eco de nuestro liderazgo verdadero.

Por ello te pregunto:

  • ¿Cuáles son aquellos sonidos que retumban en tu mente hoy?
  • ¿Dónde están tus sueños y tus ganas de materializarlos?
  • ¿Cuándo fue la última vez que escuchaste esa voz interna… y que fue lo que suavecito te dijo al oído?

Ahí están tus ecos.

 

Contacto:

Correo: [email protected] / [email protected]

Twitter: @coachalexmeza

Facebook: ImpulsoHumanoMexico

Página web: Impulso Coaching

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

El emprendedor centroamericano que vio una “mina de oro” en el maíz
Por

En un inicio, un ingeniero nicaragüense logró vender 500 elotes en el inicio de su emprendimiento para después lograr co...