Insatisfacción, desesperanza y angustia, son sentimientos de personas que se sienten atadas a las empresas. Cuando se les pregunta por sus vidas, muchas veces hablan de ellas como reos o prisioneros. Comentando el “verse forzados a hacer algo que no les gusta”. Con discursos que fundamentan la “no opción”. (Puedes leer también Dr. Jekyll y Mr. Hyde en el emprendimiento).

Así viven muchos empleados, en un país con una moneda devaluada día tras día, donde el poder adquisitivo es cada vez peor, y los impuestos mayores. Donde estamos acostumbrados a ver gobiernos que maquillan cifras de pobreza, e incrementos constantes cada cierto tiempo. O gota a gota como en la gasolina.

El crecimiento en las empresas

Ellos y todos, sabemos que su curva de crecimiento en una institución empresarial es así, dura y competida, y lleva años de trabajo, conocimiento y esfuerzo el ser ascendido.

PUBLICIDAD

Para quienes tienen carrera, es necesario hacer una maestría, o incluso una especialidad, además de tener que pasar por otras áreas, conocer de todo el negocio, vivir en otro país, hablar hasta dos idiomas más y tener años demostrando “el amor a la camiseta”. Esto para soñar con una dirección. Y muchas veces aún con todo ello esta no llega.

El mágico mundo del emprendimiento

Habitando en un mundo donde los emprendedores exitosos son idolatrados. Por tener la libertad de hacer lo que les place. Ostentando aún sin quererlo, la fama y riqueza, saliendo en periódicos y revistas.

Cómo no desearlo, cómo no renunciar inmediatamente si habitan en un entorno deplorable, y allá afuera hay una opción que los podría hacer los reyes del mundo, una opción que los hace Dioses, y los trata como celebridades famosas, “todopoderosas”. Un mundo que alimenta los egos, y describe al emprendimiento como las alas de la libertad.

Razones y autoexplicaciones

Podíamos relatar una gran cantidad de razones por las cuales un empleado desesperado huye sin control de las empresas. Validas o no, aquí algunas de las razones, que no hacen sino pulsar el reloj de una bomba de tiempo.

No quiero ser empleado, no quiero tener jefes, deseo ganar más dinero, no quiero que nadie me mande, etc.  Son las frases reactivas comunes, de empleados desesperados, que, sin planeación alguna, dejan día tras día las empresas, buscando “algo más” a qué dedicarse.

El problema de fondo

El problema no es que dejen aquello que no quieren. Lo cual es bueno y hasta aplaudible. El problema no reside ahí, sino en el proceso y el móvil, el fondo y la forma.

Encontramos pues dos puntos medulares:

  1. Que emprenden muchas veces como salida forzada y no por una decisión propia, pensada y planificada, lo que hace que muchas veces sus emprendimientos queden sesgados, nuevamente por las emociones en juego.
  2. Que los empleados desesperados, eligen no con base en lo que quieren, sino en lo que no quieren. Y ese camino no los llevara a la satisfacción verdadera, sino a meterse nuevamente en una jaula donde la indisciplina se castiga mucho más fuerte que en las empresas.

Las respuestas del coach

  • ¿Cómo encontrar pues satisfacción, no volverse a meter a otra jaula que los llevara a dejar su vida haciendo algo que no quieren, sólo por dinero?
  • ¿Cómo quitarse la angustia, tras meterse en la tarea de saber que si no trabajan no ganan?
  • ¿Cómo tener un panorama esperanzador, cuando el mundo parece decirles lo contrario?

Aquí mis respuestas:

  • Planifica y adminístrate. Antes de renunciar de forma desesperada, haz un plan de ahorro y busca por todos los medios, una liquidación y más si tienes muchos años en la organización. Sé inteligente. Haz valer lo ya trabajado.
  • Descubre lo que si quieres. No te avientes a vender lo que sea. No te avientes a poner un puesto de comida. No te avientes. Encuentra aquello que, si quieres, aquello que, si no te llena el bolsillo del dinero al menos si el de la satisfacción, pues recuerda, posiblemente al principio no verás dinero. En el emprendimiento hay que sembrar para cosechar.
  • Unifica tu potencial. Esclarece lo que sabes, tus conocimientos y talentos, tus habilidades y oportunidades. Descubre en qué podrías ser fuerte, por ti, tu entorno y tus contactos. Encuentra el camino de menor resistencia a tu éxito y hazlo valer.

Si quieres que el emprendimiento sea un recurso de cambio, hazlo para bien, que unifique tus deseos, que te dé mucho más, que sólo dinero y entonces lo lograrás. Si aún no sabes dónde están tus satisfactores, necesidades y requerimientos de vida, acércate a un coach, especializado en emprendimiento significativo, él te podrá ayudar.

Así que ya lo sabes, no hagas del emprendimiento una salida forzada, pues esta será una puerta falsa para ti. Trabaja primero en lo que quieres, planifica tus gastos y adminístrate, y el emprendimiento será, el mundo mágico que deseas.

 

Contacto:

Correo: [email protected] / [email protected]

Twitter: @coachalexmeza

Facebook: ImpulsoHumanoMexico

Página web: Impulso Coaching

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Invertir en I+D, solución al mundo competitivo
Por

Se tiene que incentivar inversión en Investigación y desarrollo y con gran crecimiento exponencial, llevando al país a g...