Reynado Carballo es originario de Chapeltique, un poblado del departamento de San Miguel en El Salvador. Estudió la carrera de ingeniería eléctrica en Atlantic University. Su contribución a la educación del país centroamericano inició cuando en 1975 fundó su primera empresa, un taller industrial.

En una ocasión, uno de sus trabajadores le dijo que quería seguir sus pasos, pero no tenía los recursos para poder estudiar una carrera técnica, por lo que el ingeniero Carballo decidió abrir una institución educativa para sus trabajadores.

Después de esa experiencia, inauguró el Instituto Técnico de exalumnos salesianos, EXSAL. La institución inició con cinco maestros, 97 alumnos y dos carreras técnicas en electricidad y electrónica.

Este instituto es una opción para preparar a los jóvenes salvadoreños que no tienen las posibilidades para estudiar e ingresar al mercado laboral, ya que la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiple (EHPM) 2016 reveló que 38.5% de la población de jóvenes entre 16 y 18 años no asisten a la escuela.

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Esto es grave para un país con tasas de desempleo de 7%, de acuerdo con la EHPM, debido a que requiere mano de obra capacitada para insertarse en el frágil mercado laboral local.

Ante esto, el EXSAL cuenta hoy con 140 maestros que imparten 15 carreras técnicas, las cuales han permitido que más de 20,000 jóvenes se integraran al campo laboral.

“Hemos creado carreras que eran atípicas, que no existían en el mercado salvadoreño. Y lo hacemos pensando en la empleabilidad; es decir, que el alumno que se gradúe encuentre trabajo”, dice el empresario.

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Carballo considera que también es necesario diversificar el plan de enseñanza, asegurando carreras conectadas con la base de la economía del conocimiento, es decir, carreras de ingenierías como respuesta a la Cuarta Revolución Industrial.

El EXSAL tiene el bachillerato Técnico Vocacional en Mantenimiento de Aeronaves, por lo que es una carrera técnica que tiene futuro en el país, debido a que empresas como Aeroman y Avianca tienen centros de mantenimiento.

Un punto a destacar es que el costo de mano de obra es 40% más competitivo que las operaciones fronterizas en México y Estados Unidos, según el Organismo Promotor de Exportaciones e Inversiones de El Salvador.

Otra de las opciones del EXSAL es el bachillerato general con diplomado en Hotelería y Turismo, que puede permitir a los jóvenes ser parte de los 15 proyectos de inversión turística en El Salvador, con un valor de 17 millones de dólares que anunció el gobierno durante el año pasado.

El monto previsto comprende importantes obras de infraestructura, entre ellas, la construcción de la Plaza Marinera, en el Puerto de La Libertad, por 1.6 mdd. Además, de la remodelación de muelles turísticos nacionales por 1.9 mdd; así como las tareas de ampliación de los puertos Parada y El Triunfo, en Usulután, que ambos suman 2.5 mdd.

Las bondades de estas industrias permiten que las carreras técnicas que imparte el EXSAL sean útiles para la economía salvadoreña.

El empresario señala que uno de sus metas es tener un instituto EXSAL en cada departamento del país, debido a que muchos de los egresados de bachillerato con carrera técnica en aeronáutica pueden ingresar a grandes empresas como Aeroman.

Reynado Carballo indica que la institución dona cada año entre 400,000 y 500,000 dólares en becas dirigidas a estudiantes de los municipios más pobres de El Salvador, desde el nivel de parvularia hasta el bachillerato, con el fin de que tengan la oportunidad de adquirir una buena educación.

Reconoce que un éxito y satisfacción es que estudiantes de la carrera técnica de mantenimiento en aeronáutica del EXSAL triunfen en países como Estados Unidos, Taiwán o Qatar, por mencionar algunos países en los que estos jóvenes han encontrado una oportunidad de crecimiento.

 

Competitividad y Educación, los retos

El más reciente Índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) ubica a El Salvador en la posición número 109. Sus pares centroamericanos Guatemala y Honduras se colocan en las posiciones 84 y 96, respectivamente, por encima del país.

Además, El Salvador es el país latinoamericano que cuenta con el índice más bajo con dominio del idioma inglés, ya que sólo 45.7% de su población puede comunicarse a través del idioma anglosajón, según un estudio de English Proficiency Index.

La fórmula para sacar adelante al país de estas posiciones es mediante “la tecnificación de la educación media para asegurar un primer empleo a los jóvenes, logrando que se inserten a la economía formal con una carrera bilingüe certificada a nivel internacional”, señala el empresario y candidato del Partido Demócrata Cristiano a la diputación por el Departamento de San Miguel.

Un punto a favor que tiene el país es que las carreras relacionadas a las ciencias de la tecnología siguen creciendo en interés, según datos del Ministerio de Educación de los años 2006 hasta 2015.

El área de formación de Tecnología tiene 42,006 graduados, siendo el grupo de carreras que sigue a las del área de Economía, Administración y Comercio con 43,002 graduados en total. En los estudiantes nuevos se observa aún más el interés por estas carreras, llegando a tener 65,862 inscritos en nuevo ingreso en el área de Tecnología a lo largo de los nueve años.

“Mi propuesta política como candidato a diputado para la Asamblea Legislativa es de transformar de forma trasversal la educación. Necesitamos impulsar una transformación educativa para los salvadoreños, por ahora nuestro sistema educativo solamente emite títulos de bachillerato y de universidad”, asegura Carballo.

Reynaldo Carballo explica que la única forma para combatir la falta de oportunidades para los estudiantes es aumentar, utilizar y saber destinar los recursos para que haya educación técnica y bilingüe, debido a que considera que el sistema educativo de su país no responde a las necesidades del mercado.

En el presupuesto de 2018, el Ministerio de Educación recibirá 14 mdd menos, ya que se aprobaron recursos por 930 mdd y no por 944 mdd como se había planteado en la propuesta enviada a la Asamblea Legislativa.

Carballo explica que al sector educación se le asigna 3.4% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, por lo que considera que es necesario impulsar de manera escalonada un aumento de 0.5% del PIB a la educación hasta llegar a 7%.

Para este empresario salvadoreño su país necesita un sistema educativo, formativo y diversificado con vocación bilingüe, en el que los sueños se hagan realidad a través del conocimiento, un sistema con capacidad de crear a salvadoreños ciudadanos del mundo.

 

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