Independientemente del auge de estilos de vida que abrazan lo sustentable o del potencial de desarrollo de otros materiales biodegradables, Pascal Kornfuehrer, CEO del fabricante de polímeros Covestro, lo tiene claro: “El futuro son los plásticos”.

La razón está en la customización y, en contra de toda lógica, la sustentabilidad: “Las tendencias que vamos a ver van a ser la demanda por diseños individualizados con respecto a colores, formas y texturas. Esto no puedes conseguirlo con metal, por ejemplo, pero sí con plásticos”, explica en entrevista para Forbes México.

“También por el peso, porque (los polímeros) son muy ligeros. Trabajamos para reducir las emisiones de los carros y la única manera es reduciendo el peso de los vehículos”, añade el dirigente de esta química alemana que en 2015 se escindió de la farmacéutica Bayer.

La clave para entender su afirmación, hoy contraintuitiva, es que los plásticos de mañana no serán los que conocemos actualmente.

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“Estamos buscando la manera de reemplazar el crudo, nuestra materia prima, por biomasa o por CO2, de manera que tu tendrás dióxido de carbono en tu colchón”, explica Kornfuerher, que afirma que ya producen el 20% de los polioles con este gas.

Las pinturas de recubrimiento de aviones, que se fabrican con los componentes de Covestro, resisten temperaturas que van desde los -50 grados centígrados a los 70. Foto: Cortesía PIxabay.

Plásticos resistentes a la volatilidad del comercio internacional

Pemex es uno de los proveedores del crudo que la alemana usa para producir ingredientes con los que se fabrican los policarbonatos y poliuretanos, plásticos que se encuentran en los sillones de los coches o en las carcasas de los celulares, por ejemplo.

El uso de petróleo como materia prima hace que Covestro México sea sensible a los tipos de cambio y a la volatilidad de los precios.

No obstante, Kornfuehrer afirma que esta inestabilidad no les preocupa porque su industria depende de la demanda y oferta de los productos finales, que por lo general suele ser muy elástica.

Covestro llegó a México en 2015, en dónde tiene una planta en Ecatepec. Pero en función de cuál sea el futuro del TLCAN, el CEO en este país afirma que estarían dispuestos a explorar la apertura de más centros para sustituir procesos que hoy se desarrollan en sus plantas en Estados Unidos.

Actualmente esta química alemana produce en México uno de los elementos del poliuretano, mientras que el segundo, isocianatos, lo importan de su planta en Texas, que además es el principal proveedor de sus productos en este país.

La relación entre las plantas que tiene en estos dos países es de cooperación más que de dependencia. Precisamente, ésta es una de las ventajas de ser una compañía multinacional. Por eso, Kornfuehrer no se muestra preocupado por un posible aumento de las tarifas a la importación y exportación entre Estados Unidos y México.

“Tendremos que ver si nuestros clientes en México no pueden exportar a Estados Unidos por un aumento de los costes con las tarifas a la exportación. En este caso, serían nuestros colegas en Texas los que suplirían la demanda local de allí”, explica.

A pesar de la flexibilidad que les da su presencia en diferentes países, el directivo afirma que apoyan un Tratado de Libre Comercio en América del Norte.

Los componentes de Covestro se utilizan para fabricar poliéster en la industria del calzado. Foto: Cortesía Covestro.

Química en México

México es el cuarto mercado más grande del líder mundial en polímeros, después de China, Estados Unidos y Alemania.

El sector más importante en el país es el automotriz, que abarca un 25% de su mercado aquí. En esta industria, actualmente están invirtiendo en innovación en dispositivos interiores, como pantallas, y exteriores, como sensores y radares, imprescindibles para la autonomía de los vehículos.

En 2016 fue año récord en flujos de caja y ganancias de Covestro a nivel global, cifras que se superaron en 2017. En México, por ejemplo, las ventas crecieron un 7%.

Tienen poco más de 16,000 empleados a nivel mundial y los plásticos que se producen con las materias primas que ellos proveen están presentes en prácticamente todos los sectores, ya sea en forma líquida, espumada o rígida.

Por ejemplo, en máscaras de pestañas, pinturas de recubrimiento de aviones, suelas de zapatos o en el techo del estadio Olímpico Luzhniki de Moscú, donde se celebrará la inauguración del Mundial 2018.

Bayer descubrió el poliuretano por error; 80 años después, este material ha penetrado en el día a día de la vida moderna. Tanto, que el nombre de este material se usa para designar objetos cotidianos, como bolsas de plástico o patitos de goma.

Estadio Olímpico Luzhniki de Moscú. Foto: Cortesía FiFA.