A 40 años de su muerte, Bruce Lee sigue siendo admirado por deportistas, actores, músicos, bailarines, boxeadores y luchadores. ¿Cuál fue su principal legado?

 

“Él era el Elvis de las artes marciales”

Mickey Rourke

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No sé para las nuevas generaciones, pero para la mía, Bruce Lee es la encarnación perfecta del súper héroe de carne y hueso. Un personaje emblemático que marcó a millones de personas alrededor del mundo. Gracias a él, comenzó una euforia por las artes marciales en todo el mundo. Gracias a él, los chinos tuvieron un estandarte en el mundo de Hollywood. Pero Bruce Lee es mucho más que eso. Para mí significa una parte medular de mi infancia y juventud. Recuerdo las tardes, cuando mi padre me llevaba a ver las películas de este portento humano, que era capaz de patear de una manera tan rápida que cualquiera juraría que las tomas estaban “aceleradas”.

Con el paso del tiempo, Bruce se sigue manteniendo como uno de los artistas marciales más completos de todos los tiempos. El pasado sábado 20 de julio, se cumplieron 40 años de su muerte, misma que sigue causando polémica entre los fanáticos de todo el  mundo. ¡¿Cómo era posible creer que el verdadero hombre de acero había sucumbido ante un fuerte dolor de cabeza y una aspirina, según la versión oficial?!

La noticia rápidamente se expandió en el mundo entero. Bruce Lee, de tan sólo 32 años, había muerto.

Aún hoy existen infinidad de teorías, en las que en esta ocasión no ahondaré. Lo que sí es importante mencionar es su legado. Con tan sólo cuatro películas de artes marciales (recordemos que en su infancia y juventud hizo bastantes de corte dramático en Hong Kong), y una quinta, la inconclusa El juego de la muerte, se instaló en la inmortalidad y ha sido mil veces imitado, jamás igualado.

Heredero del estilo Wing Chun, aprendido del no menos legendario Yip Man, Bruce siempre se caracterizó por ser un chico bastante pendenciero y gustoso de los pleitos callejeros. Fue justamente este temperamento explosivo el que lo metió continuamente en más de un problema. Un día de 1959, golpeó severamente al hijo de un influyente policía de Hong Kong, así que su padre le dio 100 dólares y lo envió de vuelta a Estados Unidos. Él había nacido en San Francisco, California, un 27 de noviembre de 1940.

Bruce comienza como lavaplatos en Seattle y empieza a enseñar artes marciales a todo aquel que se muestre realmente entusiasmado por aprender. Abre su primer instituto Jun Fan Gung, al lado de Taky Kimura, quien pasó de ser su alumno más avanzado a primer instructor adjunto. En realidad, el nombre de la escuela es un juego de palabras, porque Gung Fu es el equivalente a Kung Fu, y Jun Fan es el nombre de Bruce en chino, así que la traducción más certera, vendría siendo el Kung Fu de Bruce Lee.

Al mismo tiempo, comenzó a dar clases de filosofía china, y ahí fue donde conoció a Linda Cadwell, quien pronto se uniría a la pléyade de personas interesadas en aprender Kung Fu. Pronto ella y Bruce se harían novios, y se casarían en 1964, en un momento en donde los matrimonios interraciales aún no eran vistos del todo bien en Estados Unidos. Producto de su matrimonio, nacerían sus dos hijos, el malogrado Brandon y Shannon.

El hombre que pesaba tan sólo 63 kilos, poco a poco se dio a conocer como un respetado instructor de artes marciales. Gracias a su exhaustivo entrenamiento, era capaz de hacer lagartijas con dos dedos. Además, perfeccionó su famoso golpe de una pulgada: podía derribar a oponentes que le doblaban el peso con una potente patada lateral, ejecutar una tremenda seguidilla de golpes a corta distancia, una rápida patada circular y desarrolló una extraordinaria habilidad con los Nunchaku, los “chacos”.

 

“Man Sho Wa, significa expresarte honestamente”.

Bruce Lee

 

Tras la aparición de Kato, en la serie El avispón verde (1966-1967), decide abocarse por completo en la enseñanza de las artes marciales. Las estrellas de Hollywood James Coburn y Steve McQueen son dos de sus alumnos más destacados.

Obsesionado con la idea de “expresarse honestamente a través del cuerpo”, comienza a implementar un estilo que combina boxeo chino con oriental y un poco de esgrima, sin olvidar el ritmo de piernas característicos del box y el Cha-cha-cha, ritmo del que Bruce había sido campeón en Hong-Kong en 1957.

Conocida es también la historia del reto de la comunidad tradicional china, que se oponía a que Bruce enseñara a estudiantes que no fueran sus compatriotas. Así que enviaron a un experto en Kung Fu a combatirlo. Bruce tenía 24 años cuando aceptó el reto y, según varias versiones que aparecen en diversos libros biográficos, al Pequeño Dragón sólo le llevó tres minutos derrotar a su rival. Al término de la pelea, Bruce se sintió un poco frustrado, por “haberse tardado tanto en derrotar a su oponente”, según relata su viuda Linda. Fue entonces cuando decidió renunciar a su estilo clásico de Wing Chun, y crear su propio estilo. A este nuevo arte marcial lo llamó: Jet Kune Do, “el camino del puño que intercepta”.

 

“Yo no represento un estilo, sino todos los estilos. Ustedes no saben lo que yo estoy a punto de hacer, pero yo tampoco lo sé. Mi movimiento es el resultado del vuestro y mi técnica es el resultado de vuestra técnica”.

Bruce Lee

 

Muchos reconocen el enorme legado de Bruce Lee. Gracias a él, el mundo entero comenzó a interesarse en las artes marciales chinas, particularmente el Kung Fu. Es considerado por el pueblo chino un verdadero héroe, por eso, el sábado 20 de julio de 2013, la ciudad de Hong Kong le rindió un merecido homenaje y lo nombró su “embajador”.

Su influencia no sólo tiene que ver con el mundo de las artes marciales (aunque según algunos expertos, él fue uno de “los padres fundadores” de lo que hoy conocemos como Artes Marciales Mixtas). Además, revindicó el papel del hombre chino en el mundo, al ser muy atractivo para las mujeres de todas las razas.

Muchos son los músicos, bailarines, actores, boxeadores, luchadores y deportistas profesionales de diversas disciplinas que reconocen la enorme influencia de Bruce en sus vidas. Recientemente circula en Internet un maravilloso documental titulado Yo soy Bruce Lee (2012), que da fe de su importancia en la cultura popular del siglo XX.

Bruce Lee fue un hombre holístico que llevó hasta la perfección la idea de expresarse honestamente con el cuerpo a base de arduos entrenamientos, estudio filosofía y mostró una pasión desbordante por cada cosa en la que se involucraba. Por todas estas razones, es quizá el más grande súper héroe de carne y hueso a quien yo admiro profundamente, desde que era niño, cuyo ejemplo de hacer las cosas siempre con pasión y sin temor a la derrota es simplemente su más genial legado.

Todo mi reconocimiento al hombre que nos demostró que no importa cuán grande es tu oponente, siempre es posible derrotarlo, si estás bien preparado para hacerlo.

 

“Todo tipo de sabiduría, al final, significa conocimiento de sí mismo”. 

Bruce Lee

 

 

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