Endre Péch, Managing Director de Hugo Boss para México y Latinoamérica, habla sobre la expansión de la firma en el continente americano. Averiguamos también por qué  es la marca predilecta de todo directivo cosmopolita.

 

 

Recientemente tuvo lugar el primer Foro Forbes México. ¿Consideras que este país es una potencia económica?

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México tiene todos los ingredientes para crear valor nuevo: tiene industria, comercio, turismo y, además, posee una creatividad y pasión únicas. Es decir, tiene lo material y lo inmaterial. Para mí, la cultura mexicana se caracteriza por su energía, bondad y apertura. Percibo que existe la base para crecer económicamente y la pasión para que dicho crecimiento potencial no se quede en un simple plan.

¿Qué significa la moda en el ámbito de los negocios?

Es un tema importante, puesto que la primera impresión no se puede subestimar. Opino que es un modo de expresión y una señal de respeto hacia el otro.

En las décadas de 1950 y 1960 existía un estilo muy definido. Hoy encontramos una vasta mezcla de tendencias y entre ellas elegimos lo que más se acomoda a nuestra personalidad. Todos buscamos a través de las prendas una forma de expresión idónea para cada momento.

¿Qué le propone Hugo Boss al ejecutivo mexicano?

Se trata de un hombre que es consciente de su entorno y vive una vida cosmopolita en un mundo globalizado. Sabe que es necesaria cierta seriedad, precisión y responsabilidad para que los negocios funcionen.

Hugo Boss tiene en su ADN la esencia de un hombre formal y clásico, pero atento a los tiempos actuales. Por ello siempre lanzamos colecciones vanguardistas para un público muy amplio. Nuestro consumidor es un hombre elegante, moderno y cosmopolita.

¿Cuál es tu estrategia comercial para México?

México es uno de los países más estables y donde estamos centrando la inversión más fuerte junto con Brasil, Colombia, Chile y Panamá. Como buena empresa alemana llevamos nuestro compromiso hasta el final y queremos invertir aquí para crear un verdadero universo Hugo Boss.

Nos centraremos en aumentar el retail propio y abrir nuevos puntos de venta, sobre todo en plazas comerciales.

También estamos renovando muchas tiendas para dar la imagen que simbolice a la marca. Aprendemos constantemente e innovamos para mejorar tanto por temas funcionales como estéticos. Por ejemplo, en Antara ampliamos espacio e incorporamos un concepto más refinado que ha derivado en un resultado inesperado y muy positivo. Además, acabamos de desembarcar con la línea de mujer que está teniendo gran éxito.

¿Hugo Boss diferencia las prendas según un mercado u otro?

No diseñamos colecciones según el país. Nuestro look se reconoce, es global. Cuando entras a una tienda en Shanghái nuestro estilo se percibe al igual que en México. Pero también es verdad que una marca global debe traducirse al mercado local. El equipo de retail mexicano hace una selección apropiada de la colección global y la cultura se interpreta en los colores, tejidos, tallas… En este mátrix de posibilidades cada país tiene sus expertos, así la marca global llega a ser localmente relevante y apetecible para el consumidor.

¿Es Hugo Boss la marca consentida del empresario mexicano?

Creo que tenemos clientes muy fieles en este país. Llevamos años ganándonos el corazón de empresarios que se identifican con nuestra firma. Hugo Boss es un nombre que tiene cierto peso e implica confianza en determinados valores. Ahora esperamos conquistar al público femenino.

El mundo no se va a parar si no respondes un correo al segundo. Es importante prestar atención al momento y cuidar la vida personal. Desconectarme y pasar tiempo con mi mujer es primordial.

La primera prenda de la firma que recuerdas…

Era 1991 y un primo me regaló un jersey marinero con el cuello blanco. Todavía lo tengo guardado en el armario, ¡y no se ha deshecho!

Imprescindibles para cada día…

Traje slim fit, camisa y corbata. El cinturón siempre a conjunto con los zapatos. A menudo uso una bolsa de cuero masculina para llevar los objetos del trabajo. Prefiero looks depurados y minimalistas, así que uso pocas joyas y colores neutros y oscuros.

Por último, dinos para ti, ¿qué es el lujo?

Tener salud, lo primero; y tiempo para desconectar. No preocuparme del ayer ni del mañana, sólo del ahora. El auténtico lujo no se compra.

 

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