Carlos Gracida, considerado por el príncipe de Gales como una leyenda viva en el polo, cuenta a Forbes México sus logros y su próximo retiro del llamado deporte de reyes. 

 

Este mexicano no pertenece a la nobleza, pero su talento en el polo lo ha coronado entre príncipes y reyes. Para el príncipe de Gales y su hijo William, Carlos Gracida es una leyenda viva en el deporte de la realeza.

“He convivido con la gente más rica del mundo y yo siempre les digo una cosa: ‘Mira cómo es la vida,  tú quieres ser como yo, y yo quiero ser como tú’. Ellos quieren ser buenos jugando polo y yo quiero ser bueno haciendo negocios. La vida es así”, dice a Forbes México Carlos Gracida, el jugador de polo que ha ganado en 9 ocasiones el Abierto de Estados Unidos y ha obtenido 5 veces el título al Mejor Jugador del Año.

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Con 52 años de edad y casi 30 de carrera profesional, el polista mexicano prepara su retiro del deporte que le ha entregado las mayores glorias en su vida, para encaminar sus pasos al mundo de los negocios, así como el de la promoción del polo en Asia. Esta es su historia.

 

Una historia de familia

Carlos nació en septiembre de 1960. Desde muy joven se ha dedicado a cultivar el deporte que también practicó su padre, y que se ha convertido en una herencia para toda la familia Gracida.

Con una maleta llena de recuerdos que ha atesorado a lo largo de su vida profesional, Gracida no olvida sus raíces familiares que le hacen tener presente que el polo se entabla en una relación del hombre con el caballo.

Eso lo aprendió bien de su abuelo Gabriel Gracida, quien era el entrenador y arrendador de los caballos del general Manuel Ávila Camacho, presidente de México de 1940 a 1946.

“Mi abuelo  tenía una yegua que se llamaba Cancia y era la que ocupaba Pedro Infante en sus películas. Alguna vez Evita Perón lo vio en un show en Argentina y se lo pidió como regalo al presidente Ávila Camacho, y él no tuvo otra opción más que regalárselo. Entonces mi abuelo estuvo muy triste tres días tomando alcohol, y nunca había tomado una copa de alcohol, no era como en las películas… es una historia que muestra la relación del hombre y el caballo”, recuerda Carlos.

Con esta enseñanza en su memoria, Gracida ha galopado con un taco en la mano, el cual le ha permitido golpear la bola y conseguir en 10 ocasiones la victoria en las finales del Abierto Británico, así como ser el único extranjero que ha ganado el trofeo Olympia de Plata, que se otorga a los jugadores más valiosos en la Liga Argentina de polo.

Y a pesar de los logros obtenidos en su carrera, el mexicano dice serenamente: “Soy una persona muy sencilla, me atrevo a decir que soy noble, siempre trato de ver del otro lado de las demás personas,  y soy muy sensible a las emociones de las otros, porque me gusta ayudar a los jóvenes y la gente que tiene problemas”.

Foto: Julio Hernández

 

El trono

 

Las victorias de Carlos Gracida no sólo han conquistado trofeos, sino que también han tocado las puertas de los castillos de la realeza. El mexicano ha sido instructor de Carlos, príncipe de Gales, así como de sus herederos William y Enrique.

Hace un año, Gracida fue invitado por el príncipe William a jugar a Inglaterra, y atesora el recuerdo de la presentación que hizo el hijo de Diana de Gales a su esposa Kate Middleton: “El príncipe William le dijo a Kate ‘esta persona es el mejor jugador de polo que ha existido en la historia, es una leyenda y es el mejor, y mi padre opina lo mismo’”.

En septiembre de 2012,  la reina Isabel II le entregó un premio especial a Carlos Gracida por su trayectoria en el polo y la dedicación al entrenamiento sin agresión a los caballos.

 

`Logré más de lo que soñé’

 

Carlos confiesa que ha llegado el momento de cerrar un ciclo: “Estoy al final de mi carrera deportiva, lo sé porque todos lo tenemos y estoy creando diferentes opciones como negocio. Ahora estoy como promotor de polo y organizo eventos”.

El mexicano fundó en Estados Unidos la empresa Gracida Polo junto con el empresario Todd Morley, para desarrollar negocios en bienes raíces, así como publicaciones de vida y estilo.

Asimismo, encamina sus esfuerzos para llevar el golf, deporte que también práctica, y las actividades ecuestres a China.

“Estoy muy contento, estoy pasando una época de mi vida que es de satisfacción y de valorar los momentos apreciando más todo”, asegura el empresario.

Por ahora, Carlos se enfoca en continuar heredando a sus hijos la pasión por el polo, mientras reflexiona sobre sus logros: “El otro día escuchaba una frase de una golfista que decía que para lograr algo hay que soñarlo, y yo dentro de mí pensé, yo no podría decir eso porque yo logré más de lo que soñé,  y las cosas que he obtenido no las soñé de niño, ya que eran cosas inalcanzables que jamás imaginé”.

 

Los 3 secretos para cabalgar al éxito

 

Carlos Gracida comparte a Forbes México 3 secretos que lo han llevado al éxito.

1.   No pierdas un segundo en resolver un problema: La determinación es clave para lograr el éxito y aprovechar las oportunidades. Esto sucede en el polo y en los negocios.

“Yo he convivido con las personas más ricas y poderosas del mundo, y lo que aprendí de ellos fue la decisión, así es que no pierdas un segundo en resolver un problema”, dice Carlos Gracida.

2.     Nunca aceptes el no: A veces las condiciones pueden ser adversas, pero es importante no perder de vista las creencias personales. El secreto es dedicarse con pasión a lo que haces como si fuera lo más preciado en tu vida.

Aunque el juego esté en contra, una respuesta negativa para el reto no es una opción, dice Gracida: “Por lo general las personas no van a creer en lo que tú crees, por eso debes confiar en los que tú piensas, seguir tus creencias y nunca aceptar el no”.

3.   Hay que confiar en la gente: Tal vez sea difícil confiar en las demás personas, pero es importante hacerlo.

“Hay que confiar, pero no hay que abrir las cartas, siempre tienes que tener una carta guardada en el mundo de los negocios, es como un juego de póker, hay que esperar a que sea el momento”, dice Carlos.

 

Antes de terminar  la charla,  y una noche previa a disputar la final del Abierto Mexicano de Polo, Carlos Gracida resume su éxito en una idea: “Los negocios y el polo son lo mismo. Alguien me preguntaba si voy a ganar el torneo, y yo le decía ‘sí, voy a ganar’, y no debe importarte como suene, aunque parezca arrogante, porque estoy diciendo lo que yo creo, y tienes que creer en ti”.

Carlos se levanta y se dirige al pasillo del primer piso del Hotel St. Regis en la Ciudad de México, y saluda a su equipo de Polo, el cual alzó hace tres semanas la Copa del Abierto Mexicano.

 

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