Aunque nadie sabe exactamente qué ocasionó la debacle del metal amarillo de las últimas semanas, muchos apuntan al rumor de que el BCE podría obligar a Chipre a vender sus reservas para financiar su rescate, lo que sembró el temor entre los inversionistas.

 

Por Agustino Fontevecchia

 

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El pánico en los mercados de venta de oro se acentuó el lunes, manteniendo la caída en la onza del metal amarillo hasta más de 200 dólares en las últimas dos sesiones. El colapso comenzó el viernes, cuando surgieron órdenes de venta de 400 toneladas métricas por un  valor de unos 20,000 millones de dólares, en medio de rumores de que el BCE podría obligar a Chipre a vender sus reservas de oro para ayudar a financiar su rescate. El violento descenso fue también impulsado por datos chinos más débiles de lo esperado, y el llamado de los grandes bancos como Goldman Sachs a mantener posiciones cortas con los lingotes.

“Éste es un ciclo de auto perpetuación, nadie quiere pararse frente a un tren en marcha”, dijo George Gero, experto en metales preciosos de RBC Wealth Management y quien ha declarado no haber visto una venta de estas proporciones en sus cuatro décadas de experiencia.

Los precios spot del oro se redujeron un 8.7%, 130.30 dólares, a 1,371.10 la onza en Nueva York. Aunque el oro ha permanecido relativamente débil este año, la reciente venta masiva comenzó el viernes, cuando el metal amarillo perdió más de 80 dólares por onza. Los expertos no han sido capaces de identificar la razón por la que los inversionistas han vendido de forma tan agresiva, pero varios factores parecen haber conspirado para derribar el precio del lingote.

“Esto es lo que sucede en los mercados de productos básicos, suben como una escalera eléctrica y caen como un ascensor”, explica Gero. Las ventas en el último par de sesiones han sido violentas y llenas de pánico, mientras que fuertes caídas en los precios de los lingotes acompañaron la ruptura de niveles técnicos clave, lo que desató ventas llamadas de margen, y motivó a los administradores de fondos y colocadores de activos a vender para hacerse de efectivo.

El contrato a junio de 2013 fue el más negociado el lunes. Su volumen aumentó a 561,000 contratos, mientras que los intereses abiertos permanecieron en 274,000.

Uno de los principales factores psicológicos que parecen haber provocado la debacle es un supuesto acuerdo entre el gobierno de Chipre y el BCE, que incluiría la venta de alrededor de 400 millones de dólares en reservas de oro, de acuerdo con varios medios. A pesar de que las reservas de oro de Chipre son relativamente pequeñas (13.9 toneladas métricas de acuerdo con el Consejo Mundial del Oro), los participantes del mercado temen la posibilidad de que Mario Draghi y el BCE pueda obligar a vender a otros estados, como Portugal y Grecia (y tal vez incluso a Italia, que tiene la tercera reserva más grande del mundo), como Dennis Gartman, del boletín del mismo nombre explicó:

Si Chipre es obligado a vender su oro, entonces también lo será Portugal, de lo contrario la discriminación contra Chipre será totalmente injustificada e injusta. Y si Portugal se ve obligado a vender, entonces ¿cómo se puede evitar a Italia la misma suerte … o Grecia para el caso?

Los datos económicos de China empeoraron el estado de ánimo. Las cifras del PIB del primer trimestre mostraron que la segunda economía del mundo se desaceleró a  7.7%, muy por debajo del consenso, mientras que la producción industrial también se debilitó.

“Los precios en Asia se han mantenido neutrales”, explicó el equipo de investigación FX de Nomura, “notamos que, históricamente, las mayores ventas masivas han ocurrido cuando los precios en la zona asiática se ha vuelto negativos, por ejemplo, durante el verano de 2011.”

Las acciones de las mineras de oro también resultaron muy afectadas el lunes. Barrick Gold tuvo uno de los peores resultados, con un descenso de más de 23% en los últimos cinco días. Otros nombres importantes como Newmont, Goldcorp, y Freeport McMoran han seguido su ejemplo.

Según Gero, parte de la venta libre puede ser explicada en términos de una rotación desde los activos de refugio, como el oro, hacia los de renta variable. De hecho, el equipo de investigación de Nomura sugiere que algunos de los riesgos de cola de las coberturas de oro han disminuido desde que Mario Draghi se comprometió a “hacer lo que sea necesario para preservar el euro”.

Curiosamente, los factores fundamentales más importantes para el oro no han cambiado mucho en los últimos meses. El entorno de tasa cero parece haber llegado para quedarse, incluso en el contexto del aumento de la presión dentro del Comité de Mercado Abierto (FOMC) de la Fed para disminuir la compra de activos (o QE), mientras que los principales bancos centrales de todo el mundo se han comprometido con una política monetaria laxa (un ejemplo es la última sorpresa que dio Japón). Europa sigue sumida en la recesión, con el riesgo político desde Italia hasta Chipre.

La ola de ventas de oro se ha extendido más allá de los metales preciosos, e incluso a los metales básicos y los commodities en general. La semana pasada, Goldman Sachs recomendó ir corto con el oro hasta llegar a 1,450 dólares la onza, y señaló que “la convicción de tener oro se desvanece rápidamente”. La venta violenta se ha extendido a la plata, el cobre, el crudo, los granos y más allá.

“No hay límites, esto está sucediendo demasiado rápido”, dijo Gero, “se trata de decisiones de precios, no de inversión”, agregó, hablando del ajuste de márgenes y de ventas de pánico. Los algoritmos y comerciantes de alta frecuencia aumentan la velocidad y la magnitud del movimiento. “Esperemos que los jugadores más grandes se sienten y que el polvo se asiente mientras los sistemas de algoritmos hacen lo suyo”, explica Gero.

El oro ha sido siempre una clase de activo muy particular. Desde los que temen a la hiperinflación, hasta los libertarios que dudan de la validez de la moneda fiduciaria, los participantes del mercado siempre han encontrado una manera de justificar la explotación del metal amarillo. Eso hace que sea aún más difícil de explicar la dinámica específica de las últimas jugadas. Los mercados de productos básicos son violentos, como dijo Gero, y los inversionistas harían bien en reconsiderar sus puntos de vista sobre el oro antes de decidirse a adoptarlo de nuevo.

 

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