El fin perfecto para una travesía por todo el mundo configurada a la medida: una partida de golf en el único campo diseñado por Jack Nicklaus que tiene un impresionante par 3 en una isla natural, the Tale of the Whale.

Nuestro particular periplo toca a su fin. Después de dar la vuelta al mundo es difícil elegir un lugar donde reponerse de tantas emociones. Recordamos entonces que nos ha faltado algo: jugar golf en un campo memorable. Asentar las vivencias  experimentadas y la sabiduría adquirida a lo largo de 18 hoyos. Respirar la brisa marina y ver los segundos deslizarse lentamente con cada bola.

Abordamos el Learjet 75 y ascendemos veloces hacia el cielo, dirección Punta Mita. Bill Lear, fundador de la firma en la década de 1960, revolucionó el mundo de la aviación que ha ido perfeccionándose —si cabe— aún más. El ascenso a las nubes de este jet lanzado en 2012 (51,000 pies) sólo toma un suspiro. La ergonomía del asiento nos invita a caer en los brazos de Morfeo. Cuando empieza el descenso divisamos el contorno del hotel St. Regis Punta Mita y nuestra obsesión: el par 3 en la pequeña isla sobre el Pacífico.

Foto: Cortesía St Regis

La isla tiene forma de cola de ballena y, en marea baja, se puede llegar a ella caminando sobre la arena húmeda. En el mundo hay varios hoyos en trozos de tierra aislados por el mar, pero el más insólito de todos es éste, al que se le denomina Cola de Ballena.

Cualquier otro es de obra humana. Hay unas 175 yardas hasta él, por eso el diseñador del campo, Jack Nicklaus, construyó un par 3 alternativo en la costa: el hoyo 3A. Nicklaus considera que el 3B es, probablemente, el mejor par 3 que haya ideado jamás.

La clave para salir victoriosos de él es saber que siempre hay un viento dominante que sopla desde el océano Pacífico cuya trayectoria va desde detrás de la isla hasta el área del tee. ¿Cómo celebramos nuestro triunfo? Saludando desde el cielo al par 3, ya de regreso en el Learjet 75, y con una copa de Johnny Walker Blue Label en nuestras manos. La victoria nunca supo tan bien.

 

Siguientes artículos

México 2014: cayó demanda de onzas de plata
Por

Por donde se le vea, es una mala noticia que los mexicanos no estén adquiriendo metales preciosos en físico como protecc...