Con un mercado potencial que vale 309 mdd, TATA buscará convertir la cultura financiera latinoamericana en una experiencia tecnológica.

 

Por Manuel Grajales

Los bancos lo saben y ya se saborean el gran negocio que podría venir. En una región como Centroamérica, donde se tiene una alta población no bancarizada (se estima, por ejemplo, que en El Salvador sólo 15% de la gente posee una cuenta de crédito o débito), la consolidación de la tecnología móvil les traerá grandes oportunidades no sólo de atraer nuevos clientes, sino también para generar nuevos productos y servicios. Ahí Tata Consultancy Services (TCS) busca convertirse en un aliado para impulsar esta tendencia.

Con ventas por 13,442 millones de dólares (mdd) en el año fiscal que terminó en marzo de 2014 y un margen operativo de 28%, la división de Tecnologías de la Información (TI) del grupo industrial indio Tata Group obtuvo del segmento Con un mercado potencial que vale 309 mdd, Tata buscará convertir la cultura financiera latinoamericana en una experiencia tecnológica de Banca y Servicios Financieros el 42.9% de sus ingresos a nivel global, presentando un crecimiento de 29.3% con respecto al mismo periodo de 2013.

Sin embargo, la firma no tiene el camino fácil en el sector de las ti, que es liderada por grupos como ibm o hp, y en donde no deja de llamar la atención que haya una empresa de la India queriendo competirles. Su estrategia para hacerlo, se basa en convertirse en una compañía que entienda la cultural y la forma de hacer negocios en América Latina, y de esta forma pasar a ser parte del ecosistema.

Para ello, cuenta con 13,000 empleados para atender México, Brasil, Uruguay, Argentina, Chile, Ecuador, Perú y Colombia. “Con eso cubrimos más del 90% del PIB de la región. Estamos ejecutando proyectos en 15 países”, comenta Ankur Prakash, vicepresidente ejecutivo para América Latina de TCS. Aun así, Latinoamérica apenas representa el 2.3% de sus ingresos mundiales.

No más filas

Un estudio de la firma de investigación de mercados Pyramid Research estima que el uso de la banca móvil en el hemisferio tendrá un crecimiento anual de 65% en 2015, en donde el número de usuarios podría pasar de 18 millones en 2011 a 140 millones cuatro años después.

Llegar a segmentos no bancarizados a través de sucursales físicas es difícil debido al alto costo que representa la adquisición de inmuebles, pago de salarios, gastos de administración, etc., en comparación con lo fácil que podría llegar a ser atender a todas esas personas por medio de dispositivos móviles.

Cifras de iLifebelt América Central, agencia de investigación digital, estiman que de quienes acceden a Internet en Centroamérica, el 27% lo hace a través de su smartphone, mientras que el 16% lo hace por medio de una tablet. Muchas de esas personas que utilizan este tipo de tecnología no tienen una cuenta bancaria: es ahí donde está la gran oportunidad para este sector.

A través del desarrollo de diversas soluciones, TCS busca ayudar a los bancos a desarrollar servicios que no sean genéricos, así como facilitarles la vida tanto a empresas como a los usuarios. “Estamos trabajando con algunos bancos de Latinoamérica para implementar un sistema a través del cual es posible tomarle una foto a un cheque y mandarlo por correo a la institución financiera para que lo deposite. Así ya no tienen que ir a la sucursal”, explica Prakash.

Esto le permitirá a dichas instituciones tener importantes ahorros de dinero, así como mejorar la satisfacción del cliente al no tener que desplazarse largas distancias y hacer filas para llevar a cabo este trámite. Se espera que en el siguiente lustro esta tecnología se expanda con rapidez. En los mercados más desarrollados ya se está haciendo.

¿Cuál va a ser el principal reto para adoptar esta tendencia? “Hay un tema de implementación importante. Porque a los latinos nos cuesta un poco de trabajo hacerlo bien. Y hay que llevarlo a cabo de manera correcta. Imagina con el tema de los cheques, cualquier error podría provocar algún fraude o problemas de seguridad. Debemos ofrecer la certeza que no hay ninguna posibilidad de falla y es ahí donde Latinoamérica todavía está en proceso de maduración”, asegura el directivo de TCS.

Por ello –agrega– tenemos que crear la capacidad de hacerlo. Cuando digo esto me refiero no nada más a los proveedores de la tecnología, sino también a los clientes, las empresas y todo el ecosistema. Si lo conseguimos va a haber un gran crecimiento de este tipo de soluciones en la región.

Se necesita talento

Si bien Tata Consultancy Services atiende a clientes de todo el continente.

En América Central no cuenta con operación directa y, al menos por el momento, no tiene ningún plan de negocios para hacerlo.

¿Por qué no lo han contemplado? Para abrir un centro de desarrollo necesitamos por lo menos 1,000 personas trabajando en ese lugar para poder dar mejores precios, generar valor agregado y ejecutar proyectos de alta tecnología.

Hace algún tiempo evaluamos Panamá. Pero tenemos estudios que dicen que para contratar sólo a un ingeniero con el tipo de habilidades que buscamos, se necesitan de cinco a ocho semanas. Así nos resulta imposible crear un centro de desarrollo en estos países.

Prakash resalta que las naciones del istmo deben seguir creando talento para la industria de ti, porque de no hacerlo, se elevarán los costos de mercado, provocando que sea muy complicado establecerse en esta zona. Incluso, algunos de sus clientes contemplan la idea de salir de la región debido a los altos costos que implica mantener sus operaciones.

A pesar de ello, TCS pretende duplicar su número de empleados en América Latina en los siguientes cinco años, debido a la oportunidad que ven de hacer nuevos negocios, en donde buscará consolidar su división de servicios digitales.

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