La Librería Itinerante, de Porrúa, representa una inversión de 30 millones de pesos (mdp) y es el nuevo proyecto de la editorial para llevar los libros a distintas partes de México.

 

 

Durante su infancia,  la relación con los libros tuvo desencuentros como los de cualquier otro niño.  Fueron Los bandidos de Río Frío del escritor Manuel Payno, quienes devolvieron a Rodrigo Pérez-Porrúa, el apetito por la literatura.

Ahora, como director comercial de Porrúa,  Peréz-Porrúa llevará a los ‘bandidos’ y a otros 400,000 libros más a Librería Itinerante, el proyecto que promete ser la librería ambulante más grande de México,  con más de 6,800 metros cuadrados de espacio.

Uno de los principales retos que enfrentó el directivo y nieto de los fundadores de Porrúa fue la ausencia de espacios para desarrollar la librería.

“Es un proyecto que lleva más de 5 años de planeación. Desgraciadamente no habíamos encontrado mucho eco a nivel de autoridades gubernamentales”, comentó Pérez-Porrúa en entrevista para Forbes México.

Fue el municipio de Toluca quien cambió la página para que Perez-Porrúa pudiera instalar en la plaza de los mártires, además del arquitecto José Manuel Castillo,  quien puso en planos la idea que él le entregó.

El establecimiento de la Librería Itinerante requiere una inversión de 30 millones de pesos (mdp), 18% es provisto por el ayuntamiento y un 20% por patrocinadores. El acervo bibliográfico expuesto en ltinerante tiene un valor de 80 mdp.

 

¿Qué hace diferente a Itinerante del resto de las ferias?

Para Pérez-Porrúa, la librería Itinerante es incluyente, pues uno de los problemas que tuvieron a nivel editorial es que las ferias más importantes del país son costosas para los expositores.

“Las editoriales pequeñas muchas veces no tienen los medios para poder pagar la renta de espacios, por lo que no están invitadas”.

Ante esta escenario, la empresa ofrece espacios gratuitos a todas las editoriales sin importar su tamaño en la Librería Itinerante. Además, la entrada también será gratuita para los visitantes.

Pero la diferencia que distingue a Itinerante de las ferias, es que “el ordenamiento se hace de forma temática”.

“Cuando tú visitas una feria de libros, tienes que ir al stand de las editoriales, para buscar novela histórica. Si a ti te gusta este género, (en Itinerante) vas al pabellón de novela histórica y encuentras a todas las editoriales que editan este tema”, dice Pérez-Porrúa.

  

¿Los mexicanos sí leen?

Nueve de cada 10  hogares mexicanos tiene entre uno y 30 libros, sin embargo, de cada 100 pesos que gastan las familias, sólo 19 centavos corresponde a la compra de ejemplares. Datos del Inegi arrojan que el gasto anual que realizaron los hogares mexicanos para la compra de libros alcanza un monto de 8,391 millones de pesos al año.

Pese a que las cifras no son muy alentadoras, bajo el lema  “México lee”,  Pérez-Porrúa considera que existen sectores que sí lo hacen,  y por ello Porrúa afirma que los mexicanos sí leen.

“Creemos que la gente lee, pero el problema es que no tiene el acercamiento a los libros y la facilidad para poderlos adquirir”.

El sector universitario, dice Pérez-Porrúa, es uno de los segmentos que más libros consume. Los libros de superación personal, de cine e Internet son los que más vende Porrúa. Los clásicos de la literatura, de su colección ‘Sepan cuántos’ también representan un ingreso importante, aunque no reveló cifras.

Itinerante arrancará  en Toluca del 9 a l 18 de mayo,  librería que recorrerá distintas plazas de la República Mexicana.  En agosto visitará el municipio de Texcoco y hará una parada en la Universidad Anáhuac por su quincuagésimo aniversario.

 

El futuro del libro

La empresa tiene “Porrúa digital” que se dedica a digitalizar documentos de todo tipo para el fondo editorial Porrúa, aunque también de otros acervos, como la biblioteca de la basílica de Guadalupe y la Universidad Libre de Derecho.

No obstante, Pérez-Porrúa descree que el libro digital o e-book, como también se conoce, desplace al libro impreso.

“El libro de papel seguirá vivo. Existen nuevos lectores que les gusta el formato digital y algunos libros de consulta y referencia, que por su naturaleza,  se irán al libro electrónico, pero siempre apostaremos a que el papel seguirá vivo”.

Además,  la expansión  de Porrúa continúa, pues  la librería “nos permite conocer otras ciudades del país, ampliar y ver necesidades, por ejemplo en el caso de Toluca, derivado de Itinerante acabaremos abriendo una tienda aquí”.

También el sector infantil es importante para Porrúa, y la empresa dedicará un  pabellón exclusivo para libros de niños en la librería. Aunque el colegio en ocasiones aleja a los jóvenes,  la librería itinerante y los libros pueden ser una oportunidad para divertirse.

“Leer es divertido. La lectura es un acto de imitación, de diversión y no de estudio, como nos quieren hacer creer”.

 

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