Por Thomas Fox-Brewster

Silent Circle, la empresa detrás del Blackphone, un smartphone enfocado en la privacidad, se encuentra en medio de un periodo difícil. Despidió a 20 empleados (15% de su fuerza laboral) en los últimos seis meses y está valorando la viabilidad de producir modelos futuros de su teléfono. Incluso hay quienes sólo ven un camino: la quiebra. La firma también se está recuperando de los costos de millones de dólares generados por la producción de los teléfonos inteligentes con Android, dado que sus ingresos han sido de cientos de millones de dólares menos de los esperados.

Todos los detalles morbosos provienen de documentos judiciales relacionados con una demanda legal del ex socio de Geeksphone, que ha presentado una demanda legal en una corte estatal de Nueva York sobre una disputa de pago de 5 millones de dólares (mdd). Geeksphone, la empresa española que ayudó a construir el Blackphone original, dice que le deben el dinero de la venta de 30 mdd en acciones de la empresa conjunta Blackphone SA (originalmente llamada SPG Technologies) a Silent Circle, un acuerdo anunciado en febrero de 2015, sólo un año después de que se formó el joint venture.

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El fracaso del primer Blackphone, de acuerdo con los anexos presentados por los abogados de Geeksphone, se debió, en parte, a cálculos erróneos de la demanda del dispositivo y por una asociación que resultó mal. Una carta fechada el 21 de marzo de 2016, enviada por Matt Neiderman, asesor general de Silent Circle, al cofundador de GeeksPhone Rodrigo Silva-Ramos Pidal, expuso los problemas del proyecto Blackphone a detalle. En el documento se señala que cuando se acordó que Silent Circle volvería a comprar la mitad de SPG, lo hizo creyendo que había asegurado grandes acuerdos de distribución con tres socios: BigOn Telecommunications en Dubai, Kumion de Corea del Sur y América Móvil en América del Sur. Entre ellos, Silent Circle creía que comprarían 250,000 dispositivos. Pero BigOn, según Neiderman, nunca compró los 25,000 dispositivos que debía adquirir. El contrato con Sumion también fracasó, mientras que América Móvil sólo había adquirido 6,000 de los 100,000 Blackphones que había prometido a comprar, señaló la carta, agregando esa carta era “el único acuerdo que ha tenido algo de legitimidad”.

Luego vino una serie de sorprendentes admisiones: “En resumen, el negocio del hardware ha demostrado ser una carga financiera significativa para Silent Circle. Ya que muchas de las grandes órdenes de compra resultaron ser falsas, Silent Circle pidió dinero prestado para hacerse de inventario y de piezas con antelación de forma que pudiera hacer frente a la demanda que, creía, tendría,  y enfocó la mayor parte de sus recursos en la preparación del lanzamiento, el marketing y la venta del Blackphone 2”, escribió Neiderman.

“Sin embargo, con unas ventas muy por debajo de incluso las estimaciones más conservadoras, Silent Circle se ha visto obligada a tratar de buscar capital operativo adicional para poder ser capaz de enfocar sus esfuerzos en su negocio de software y absorber las pérdidas derivadas de las operaciones de hardware.

“Silent Circle ha revisado su plan de negocio para reducir drásticamente los costos y enfocarse en su negocio principal de software… en las próximas semanas, Silent Circle estará despidiendo a decenas de empleados y reduciendo sus costos operativos en un 50 por ciento.”

La empresa también ha tenido algunos problemas para levantar capital que le permita hacer frente a las pérdidas. Cuando, en febrero de 2016, un inversionista inyectó un extra de 20 mdd (algo que la compañía no ha anunciado públicamente, a pesar de haber presumido anteriormente de una ronda de 50 mdd), el inversionista no identificado exigió a Silent Circle “tener un plan para tener flujo de caja en los próximos cuatro trimestres y que el balance esté libre de deuda garantizada”. Esperaba conseguir otros 20 millones para hacer frente a las deudas asociadas con una venta masiva de acciones a HSBC en octubre de 2015, pero no pudo encontrar a nadie que estuviera dispuesto. Después, trató de reestructurar su deuda “para tener alguna posibilidad de cerrar el aumento de capital” del nuevo inversionista.

“Hasta el momento, se han comprometido aproximadamente 15 mdd de deuda para la conversión. Sin embargo, si Silent Circle no puede asegurar la conversión u otra disposición de su deuda restante, no cumplirá con las condiciones para el cierre y por lo tanto será obligado a bajar sus negocios y buscar la protección de la bancarrota”, agregó Neiderman.

Como parte de ese cambio en torno a la deuda, Neiderman pidió a Geeksphone convertir los 5 mdd adeudados, ya sea en un préstamo o en una participación en la empresa.

En otra carta, fechada el 16 de mayo y dirigida a los abogados de Geeksphone, Neiderman pasó a la ofensiva, señalando razones por las que los 5 mdd no se pagaría en absoluto. En particular, según él Geeksphone no pudo cumplir su promesa de proporcionar a la empresa conjunta “ayuda mutua”, desarrollar el sistema operativo Android del Blackphone, PrivatOS, y dando acceso a las redes de venta y distribución. En su lugar, Silent Circle terminó pagando la cuenta para el diseño del Blackphone, dado que Geeksphone “se negó a contribuir con capital de trabajo alguno” para SGP, dijo el consejo. Afirmó que Geeksphone también había movido toda su mano de obra y gastos generales a la empresa conjunta, y “prácticamente todos los costos del equipo de Geeksphone”.

El primer blackphone terminó siendo un “fracaso desde el punto de vista técnico y de diseño” con “especificaciones pobres” y “hardware de bajo rendimiento, pero caro”, agregó Neiderman. “El Blackphone 1 resultó ser un fracaso financiero importante, costando millones de dólares, todos ellos financiados por Silent Circle.”

Neiderman afirmó que el equipo de ventas de SGP había pronosticado cifras de ingresos para 2015 de 750 mdd, pero la empresa generó menos de 10 millones. No obstante, esas predicciones de ventas “infladas” fueron usadas para convencer a Silent Circle de comprar a Geeksphone por 30 mdd, escribió.

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Neiderman dijo que su empleador también estaba al tanto de los problemas propios de GeeksPhone. Él alegó la empresa española estaba considerando cerrar debido a su incapacidad para cambiar sus dispositivos, algo que Silent Circle ignoraba cuando combinaron fuerzas. Como se señaló en la carta, Geeksphone dejó de fabricar teléfonos en julio de 2015, sólo unos meses después de que el joint venture se disociara.

 

Silent Circle se mantiene positivo

A pesar de la aparente distensión en Silent Circle, Mike Janke, cofundador y presidente de la empresa, se mostró optimista. “No puedo comentar sobre la disputa legal, pero puedo decir que Silent Circle va bien y que nuestro cambio estratégico está en marcha y ha habido un cambio muy exitoso para nosotros”, dijo a Forbes. “Cada compañía pasa por transiciones para mantenerse al día con el mercado y la demanda de los clientes, en ese sentido no somos diferentes. Seguiremos creciendo y haciendo productos increíblemente seguros para el mundo y las demandas legales son una parte desafortunada de hacer negocios a nivel mundial.”

Vic Hyder, director de estrategia de Silent Circle, dijo que la compañía no se declararía en quiebra, independientemente de las cartas de Neiderman. “No estamos en ese proceso.” En cuanto al Blackphone 3, un dispositivo que previamente se comprometió a entregar, Hyder dijo que la compañía está revisando sus opciones, con la esperanza de reducir los costos de fabricación. “Lo que estamos buscamos es aliviar esta presión financiera sobre nosotros, desarrollarlo quizá con un socio y luego ir hacia adelante con la fabricación de un Blackphone 3 en una manera más competitiva.” Confirmó que de 120 personas, entre 20 y 25 serán despedidas este año y que los salarios habían sido recortados a parte del personal.

Silent Circle ya ha perdido parte de su personal clave en los últimos meses. La leyenda de la criptografía y cofundador Jon Callas se fue a Apple en mayo y en junio, el CEO y presidente Bill Conner renunció. Neiderman se quedó como CEO interino. El cofundador Phil Zimmerman, más conocido como el creador del protocolo de encriptado de mensajería PGP, permanece a bordo, viviendo en la ciudad adoptiva de la firma, Ginebra.

Pidal de Geeksphone respondió a nuestra solicitud de comentarios, diciendo que su empresa “está solicitando el pago faltante del precio de compra acordado. Desde entonces hemos emprendido varias acciones legales en contra de Silent Circle ante varias cortes y tribunales de arbitraje en Estados Unidos y Suiza, y en virtud de ello no podemos comentar sobre los particulares de esta historia en estos momentos.”

Que ambas compañías hayan fallado en sacar provecho de sus teléfonos es un mal augurio para el mercado de la privacidad en la tecnología. Algunos espectadores, incluyéndome a mí, encontramos alarmante el precio de la Blackphone 2; aunque era un dispositivo atractivo, el iPhone ofrece una seguridad similar a un costo más bajo.

“La desaparición de Silent Circle sería lamentable, ya que la industria perdería a un jugador importante”, dijo Andy Yen, cofundador y CEO de ProtonMail, otra empresa enfocada a la privacidad con sede en Ginebra.

Sin embargo, Yen se mantuvo optimista: “En mi opinión, el mercado de la privacidad parece tener una fuerte demanda entre las empresas y los consumidores de los servicios de correo electrónico encriptado. Los problemas en Silent Circle son  probablemente un incidente aislado debido a las malas decisiones directivas y no son signo de una tendencia más grande en la industria.”

 

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