Por Ezequiel Rubin*

 

La constante innovación y revolución tecnológica que viven muchas industrias, como la turística, ha dado pie a la creación de nuevos puestos en las compañías y a tener un nuevo en áreas clave, sobre todo de aquellas que están relacionadas con uno de los activos más importantes de las empresas, me refiero al talento.

Hasta hace unos años, el área de Recursos Humanos se interesaba en personas con habilidades técnicas o hard skills, como comúnmente se conocen. Bastaba con tener un curriculum impresionante lleno de diplomados y títulos para sorprender a los reclutadores, sin embargo, de un tiempo a esta parte ya no es suficiente.

El avance de la tecnología y los cambios en los procesos de conocimiento relacionado a las innovaciones, han evidenciado la importancia que tiene el considerar hoy más que nunca las soft skills para la selección del capital humano. Y es que actualmente, las habilidades sociales como la inteligencia emocional, el trabajo en equipo, la capacidad de adaptación, el liderazgo, la resolución de conflictos, ser empático, entre otras, tienen mucho más valor en un contexto que está en constante transformación y que cada día presenta nuevos retos por la era tecnológica.

Si bien se espera que un colaborador tenga conocimientos específicos sobre la profesión que ejerce, hoy las compañías esperan que los colaboradores también sean capaces de resolver problemas en equipo, que no tengan miedo a equivocarse, aprender, proponer, etc., porque quien es capaz de ser empático, conoce sobre gestión de equipos, es creativo y se adapta fácilmente a cualquier cambio, también es capaz de atender bien a un cliente y ofrecer óptimos resultados.

Un informe de iCIMS Hiring Insights, nos muestra que el 94% de los profesionales de reclutamiento creen que un empleado con buenas y marcadas soft skills tiene más oportunidad de desarrollar su liderazgo, en comparación con un empleado con más experiencia, pero con menos habilidades sociales.

Sin duda, este método está ganando gran importancia en la atracción de talento de las empresas, ya que a medida que la tecnología siga aumentando su presencia en la vida de las personas, las habilidades cognitivas, sociales y emocionales van a crecer un 35% en importancia, de acuerdo con estimaciones de la consultora McKinsey.

Y este fenómeno lo podemos ver claramente en la industria turística; de acuerdo con la Organización Mundial del Turismo, la orientación al cliente, la creatividad y la innovación serán las competencias laborales clave del sector del turismo en los próximos años.

Por ello, en nuestro caso nos preocupamos por crear un entorno para el desarrollo profesional de las hard y soft skills a través del aprendizaje, el cual sucede no solo por medio de capacitaciones, sino como resultado de los desafíos que se presentan día a día en el negocio y la oportunidad que esto da de innovar constantemente. También, implementamos varios programas de formación para desarrollar el liderazgo, la gestión de equipos, atención al cliente, entre otros, que sin duda se traducen en mejores experiencias y mayor valor agregado para nuestros clientes finales.

Como sabemos, el capital humano es clave para el éxito de una compañía y frente al desafío que hoy tenemos, necesitamos poner más foco a las soft skills, pues son parte del futuro del trabajo en varias industrias.

 

Contacto: 

Ezequiel Rubin es country manager de Despegar en México

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

pobreza-pobres-mexico
La polarización nacional y su drama
Por

Lo que necesitamos no es echar más porras a nuestro equipo sino mejorar el juego de México.