Mientras que las bolsas de EU podrían haber alcanzado su tope, y las de los países emergentes aún no repuntarán, el panorama apunta a un resurgimiento de los mercados de Europa.

 

Por Samantha Sharf

 

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Cuando los inversores miren hacia atrás en 2013 podrían llamarle el año de la equidad dado que aunque los activos de renta fija tuvieron grandes problemas, los mercados bursátiles de todo el mundo desarrollado superaron todas las expectativas. Para la última parte del año, parecía que todos los días se rompería un récord en Estados Unidos y, por primera vez en dos años, las acciones europeas mostraron señales de vida.

La mayoría de los expertos espera que la tendencia al alza global continúe durante 2014. Sin embargo, los valores implicados en esas alzas indican que podría ser demasiado tarde para entrar en el mercado estadounidense y demasiado pronto para hacerlo en los mercados emergentes. Pero algo es claro, 2014 podría ser el año de Europa.

En 2013 los mercados desarrollados superaron a los emergentes por un amplio margen. El mercado estadounidense mostró ser especialmente fuerte, pero muchos temen que, tras multiplicar sus ganancias 16 veces, el rally en EU esté cerca de su final, lo cual significaría que una corrección podría estar a la vuelta de la esquina. Incluso si el crecimiento continúa, los múltiplos no tienen mucho espacio para crecer.

Europa, por otro lado, todavía tiene espacio para expandirse. El mercado europeo cotiza alrededor de 14 veces las ganancias mientras los ingresos siguen siendo bajos. Chris Alderson, jefe de renta variable internacional de T. Rowe Price, señala que en Europa hay tanto ingresos como valuación al alza. En 2014 se espera que la brecha de valuación se reduzca.

“Si nos hubieran preguntado hace un año si Europa sería tan fuerte como lo es ahora, habríamos sido más escépticos”, dice Alderson. Él señala que las acciones cíclicas tienden a moverse con las tendencias económicas, como las de los sectores financiero y de maquinaria, comenzaron a mostrar una mejora a principios de este año. Los valores defensivos de la región, aquellos que van contra la corriente económica, dieron los peores resultados.

Alderson también destaca la declaración de presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, sobre que haría lo necesario para salvar la moneda común de la región, como un signo positivo para el nuevo año. Además, los países de la periferia europea han reducido sus déficits en cuenta corriente. España e Italia han mostrado signos de una renovada atención a la política de que no se había visto en los últimos años y que está impulsando los aumentos de precios de las acciones. Los fabricantes de automóviles en España, por ejemplo, han acordado aceptar una reducción salarial del 25% para llegar a ser competitivos de nuevo.

“Pensamos que las economías periféricas se han reapreciado a sí mismas de nuevo en la competitividad global”, dice Alderson. “El crecimiento europeo ha hecho realmente más que empezar, si estamos hablando de crecimiento económico. El crecimiento económico sigue siendo increíblemente bajo y, pensamos, se ampliará y acelerará.”

Las acciones en Grecia han aumentado hasta 100% este año y todavía tienen espacio para subir cuatro veces más antes de alcanzar el pico anterior. Por supuesto, las ganancias en países como Grecia y España vienen de los mínimos más bajos ya que los inversionistas recibieron títulos a precio de ganga. Ahora que parece menos probable una ruptura, muchos inversionistas sienten que hay más espacio para crecer y todavía hay tiempo para llegar a un acuerdo. Yusko apunta la que él llama “una de las grandes citas sobre inversión”, que dice “haces la mayor cantidad de dinero cuando las cosas van de verdad horribles a simplemente malas.”

Sin embargo, los riesgos macro son altos. La recuperación económica es tenue y el BCE ha estado funcionando en un frágil equilibrio. Si el banco reduce la liquidez, los mercados europeos podrían perder fuerza. Si el banco, en cambio, se embarca en la flexibilización cuantitativa y la compra de acciones es más probable que continúe el crecimiento del mercado.

Al igual que los inversionistas mantienen una estrecha vigilancia sobre el BCE, los inversores de los mercados emergentes están pendientes las acciones de la Reserva Federal de EU para leer cualquier indicación que sugiera una reducción del estímulo monetario.

En medio de este año los mercados como Sudáfrica, Turquía Indonesia, India y Brasil —los Cinco Frágiles– mostraron un pésimo desempeño en lo que Yusko llama “el berrinche de la reducción de estímulo monetario”. Esos países tienen grandes déficits en cuenta corriente —atrayendo más fondos para financiar las importaciones de lo que ganaron por sus exportaciones— y por lo tanto dependen de EU para contar con liquidez. Cuando los inversionistas estuvieron convencidos de que se reduciría el apoyo, sus monedas recibieron una gran presión y los inversionistas comenzaron a temer lo peor.

Algunos sostienen que los inversores que probablemente se asustaron ya han salido de esos países, pero Louis Lau, director de inversiones en Brandes, especializado en  mercados emergentes, señala: “Estos mercados también tuvieron un buen rebote cuando Bernanke dijo que no habría tal reducción.”

En el corto plazo, nadie espera que los mercados emergentes vuelvan a las tasas de crecimiento anteriores. Los vientos son demasiado fuertes. A medida que China se aleja de una economía centrada en la infraestructura la demanda mundial de productos básicos se está reduciendo, lastimando a los mercados emergentes que proporcionan suministros a lo que era una nación con un sector de la construcción fuerte. Además, el descontento social tomó a varios mercados emergentes por sorpresa en 2013, creando incertidumbre sobre la política y el liderazgo en 2014. De cara al futuro, hay reformas económicas y políticas poniéndose en marcha para corregir algunos de estos impactos, pero parece poco probable que éstos se concretarán sino hasta dentro de varios años.

“Los mercados emergentes, en términos de mercado de valores, han sido de bajo rendimiento desde hace bastante tiempo”, señala Bill McQuaker, subjefe de la renta variable en Henderson Global Investors. “Probablemente es demasiado tarde para vender acciones de los mercados emergentes, y al mismo tiempo, es probable que sea demasiado pronto para comprarlas.”

 

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