Dime cómo puedes cambiar mi vida, cómo no querré vivir sin ti, por qué eres diferente. Cuándo lo sepa y reconozca las respuestas, probaré tu producto, y la calidad y servicio me harán quedarme contigo.

 

El deseo nos atrae al objeto, nos hace querer y buscar algo hasta tenerlo en nuestras manos. El deseo recorre nuestro cuerpo y determina nuestros pensamientos. ¿Queremos ser deseados? Es una pregunta que requiere una respuesta honesta y saber qué somos, porque ya sea un sí o un no, es válido pero implica distintas acciones y pasos a seguir.

Cuando quieres que todos te deseen, comprendes que eres un producto masivo, para cualquier nivel socioeconómico, género, edad, sector de la población. Sin embargo, puede ser engañoso creer que todo el mundo podrá tenerte. Debes ser realista para saber quién es realmente tu consumidor. Puedes hacer un estudio de mercado, pero si eres una empresa pequeña o mediana, abrir los ojos un poco más puede ser funcional.

Comienza viendo en qué zona estás ubicado o distribuido. Si hay oficinas, escuelas, casas en esa zona; amas de casa, oficinistas o estudiantes; en qué horarios hay más gente, si es zona laboral, a qué hora sale la gente de trabajar. ¿Es este lugar igualmente concurrido en fines de semana? ¿Quién es tu competencia? ¿Hay más marcas o negocios con tus mismos objetivos? ¿Te coloca esto en una posición con ventajas o desventajas? Estas preguntas desencadenarán otras percepciones sobre quiénes son todos tus consumidores potenciales y como podrás atraerlos.

Teniendo en cuenta estos detalles, puedes entonces evaluar si tu precio o costo es asequible a esa área y personas o si puedes jugar con precios y tarifas de acuerdo a los días en que probablemente verás menos tráfico, o si las personas estarán de acuerdo en pagar.

Las redes sociales son una ventaja que hace unos años sería casi impagable, podrás ver qué personas se interesan más por tu marca o negocio. Ya con algunas ideas más claras en este asunto, podrás provocar a tus futuros clientes, haciendo que te deseen: Vuélvete necesario.

Aunque hay productos y marcas con las que no imaginas tu vida, unas a las que eres más fiel que a una persona, podrás recordar que no siempre fue así: un día te conquistaron. Creías que era una moda y descubriste que un iPod era más que un objeto y tu marca de maquillaje se convirtió en la única. Basto una recomendación, una tendencia o amor a primera vista.

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Cuentas con la experiencia en primera persona, ahora úsala con tu producto. Dime cómo puedes cambiar mi vida, cómo no querré vivir sin ti, por qué eres diferente. Cuándo lo sepa y reconozca las respuestas, estaré a nada de probar, y la calidad y servicio, que ya hemos leído en otras entradas del blog, me harán quedarme contigo.

Recuerda que es difícil que un cliente pruebe por primera vez, y que cuesta mucho trabajo lograr tener su fidelidad, pero el primer paso ya lo tendrás ganado. Con toda esta información tendrás ventaja en el mercado, sobre todo si estás emprendiendo tus primeros pasos en los negocios, pero hacerlo consciente en tu forma de relacionarte con tus consumidores te ayudará a ponerte a la delantera.

Por otra parte, cuando sabes que tu producto no es para todo el mundo y que sólo unos cuantos serán los afortunados en tenerte tienes un arduo y enigmático trabajo por delante, aunque eso podrás leerlo en la siguiente entrada del blog.  #RedForbes

 

 

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