A propósito de los 10 años de JetBlue en República Dominicana, Robin Hayes, recién nombrado presidente de la compañía, muestra su perspectiva sobre los planes en el país y los proyectos en América Latina.

 

 

Por Xavier Pires

 

 

JetBlue es la aerolínea con mayor crecimiento en los últimos años en Estados Unidos y que tiene operaciones en República Dominicana. Tan sólo en los últimos dos años, sus ingresos operativos se incrementaron 20.8%.

Incorporada en Delaware en agosto de 1998 por David Neeleman, JetBlue comenzó sus servicios el 11 de febrero del año 2000, y antes de finales de 2013 había crecido hasta convertirse en la quinta aerolínea de pasajeros más grande de Norteamérica. Con más de 15,000 empleados, JetBlue sigue con sus planes de expansión por el Caribe y América Latina.

El presidente de la línea aérea, Robin Hayes, quien asumió el cargo el primero de enero de este año, habló para Forbes. Llegó a JetBlue en 2008 después de pasar 19 años en British Airways como Vicepresidente Ejecutivo de Las Américas.

Hace 14 años JetBlue comenzó a operar en el Caribe, desde entonces ha crecido estratégicamente como un fuerte jugador en los mercados de tiempo libre y VFR (visita a amigos y relacionados, por sus siglas en inglés). Con base en Nueva York, ha constituido su red para brindar servicios a los clientes que deseen viajar sin escalas hacia tierras caribeñas.

El mercado estadounidense tiene gran interés de viajar al Caribe y países de América Latina, por lo que JetBlue ofrece un gran producto para que los clientes vuelen a estos destinos. Desde 2009, la aerolínea ha transportado a más de 7.3 millones de clientes dentro y fuera del país.

“Gracias a nuestro servicio superior, a las tarifas accesibles y a los grandes destinos que ofrecemos, nuestros clientes han hecho suya nuestra red de destinos, lo cual nos ha permitido seguir expandiéndonos”, señala Robin Hayes.

Actualmente, JetBlue brinda servicios en Santo Domingo, Santiago, Puerto Plata, La Romana, Punta Cana y Samaná dentro de República Dominicana. Con 10 años de presencia, este mercado se ha consolidado como un elemento muy fuerte y valioso dentro de la red de servicios de JetBlue.

La aerolínea comenzó a operar con un viaje diario a Santo Domingo y un viaje diario a Santiago. Ahora vuela a las seis principales ciudades del país caribeño y opera con una excelente frecuencia entre los principales aeropuertos dominicanos y los de Estados Unidos (incluido Puerto Rico).

El año pasado, se agregaron las rutas entre San Juan, Santiago y Punta Cana, para este año se sumará un vuelo de Ft. Lauderdale a Punta Cana.

 

Proceso de adaptación

Desde el inicio, JetBlue tuvo que aprender rápidamente a ubicar más equipaje registrado en las aeronaves. “El tamaño y la cantidad de equipaje registrado era algo para lo cual no estábamos completamente preparados y nos obligó a modificar nuestras políticas, a fin de garantizar que los clientes recibieran un servicio de excelencia con su equipaje”, comenta Robin Hayes.

En cuanto a la oferta de productos, “JetBlue mantiene una estructura de costos sumamente competitiva, lo cual nos permite ofrecer excelentes tarifas, manteniendo tarifas bajas en los mercados de América Latina y del Caribe. Estamos en condiciones de estimular la demanda para que sean más los clientes que vuelan”, agrega Hayes.

La industria aerocomercial ha venido evolucionando de manera constante. En este sentido, JetBlue trabaja con esmero para proteger su posición dentro del Caribe. La región es muy competitiva y son muchas las aerolíneas que brindan sus servicios a varios destinos desde Estados Unidos.

JetBlue sigue concentrado en conectar a sus clientes desde ciudades foco, como Nueva York, Boston, Ft. Lauderdale, Orlando y San Juan, hacia las diferentes islas.

La aerolínea sigue evaluando distintas maneras de conectar mejor a República Dominicana con toda su red de interconexión. El año pasado, se agregaron las rutas entre San Juan y Santiago y este año, se sumará un vuelo de Ft. Lauderdale a Punta Cana.

Finalmente, JetBlue ha descubierto que los dominicanos valoran especialmente el hecho de ser tratados con respeto; sienten orgullo por su cultura y respetan a una aerolínea que la reconoce y la hace propia.

“Una de las razones de nuestro éxito es la diversidad de clientes que viajan desde y hacia República Dominicana. Brindamos servicio a los dominicanos que viajan por negocios, además de aquellos que van y vienen para visitar a familiares y amigos, así como a quienes viajan en vacaciones”, menciona Robin Hayes. 

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Expande sus alas

El ingreso de JetBlue al Caribe fue oportuno y eficaz para su crecimiento. Y la aerolínea ha iniciado su proceso de expansión hacia América Central y Sudamérica. Cada mercado nuevo al que ingresamos es único y tiene necesidades y características distintivas señala Hayes y agrega, estamos muy satisfechos con nuestro éxito dentro de América Central en mercados como San José, Costa Rica, por lo que continuaremos identificando las oportunidades de crecimiento en esta región y ampliaremos nuestro producto de acuerdo a la demanda.

Por ejemplo, en Costa Rica inició también la ruta Orlando-San José, que luego fue ampliado a Nueva York con conexión en el aeropuerto JFK en conjunto con el servicio de Liberia, y agregó el vuelo Ft. Lauderdale-San José.

En Sudamércia, recientemente JetBlue inicio operaciones dentro de Colombia, donde ahora tiene conexiones en Bogotá, Medellín y Cartagena. Y también está volando hacia Lima, Perú, mercado en el que ya se experimenta un gran crecimiento. Así abrió el mercado sudamericano.

“Nos hemos comprometido a aumentar nuestros vuelos desde el aeropuerto Hollywood de Ft. Lauderdale y gran parte de este crecimiento tendrá como destino vuelos a América Latina y el Caribe. Cualquier destino al que puedan llegar nuestras aeronaves es producto de una profunda revisión”, apunta Hayes.

Como para cualquier aerolínea del mundo, el combustible es actualmente el mayor gasto.

En este ámbito, JetBlue ha orientado esfuerzos en buscar maneras seguras para hacer un uso más consciente y eficiente de la energía, por lo que opera una de las flotas de menor consumo de combustible de la industria aerocomercial.

Su flota de aeronaves cuenta con la tecnología eco-eficiente “sharklet” (aleta de tiburón), que reduce la quema de combustible durante el vuelo.

Para lograr la meta antes mencionada, la empresa cuenta con un programa de renovación constante de sus aeronaves, y en los próximos años JetBlue tiene planes de adquirir nuevos motores que reducirán significativamente el consumo de combustible.

Actualmente, la aerolíena opera una de las flotas más jóvenes y de menor consumo de la industria, con una edad promedio de 8.1 años por nave.

 

Contra viento y marea

Pero no todo ha sido fácil. El pasado mes de enero, JetBlue fue una de las aerolíneas más afectadas por las tormentas de invierno que azotaron los Estados Unidos. La aerolínea tuvo 1,800 cancelaciones de vuelos en tan sólo cinco días.

Al respecto, Hayes comenta que JetBlue tiene gran presencia en el noreste de Estados Unidos y en realidad, agrega, “80% de nuestras aeronaves llegan a alguna ciudad de esa región del país. Esto es una gran ventaja estratégica durante gran parte del año, ya que el noreste es el hogar de clientes que viajan con frecuencia, durante períodos de clima desfavorable”.

No obstante, ante eventos como el de las recientes tormentas de invierno, la aerolínea se enfrenta a grandes desafíos.

JetBlue trabaja con esmero para garantizar la seguridad y fiabilidad de sus clientes. Durante la tormenta de enero, la empresa trabajó para mantener informados a todos sus clientes, miembros de la tripulación y socios comerciales.

Robin Hayes relata con gran satisfacción que JetBlue es la única aerolínea que cuenta con una Declaración de Derechos del Cliente, que ofrece compensaciones específicas cuando sufren alguna demora o cancelación de sus vuelos.

Durante la tormenta Hércules, JetBlue laboró de manera intensa para ofrecer una mayor compensación a sus clientes que se vieron afectados.

“Si bien hay factores que escapan a nuestro control como el clima, por ejemplo, queremos que nuestros clientes sepan que haremos todo lo posible para garantizar su seguridad y bienestar”, apunta el ejecutivo.

Pese a los vientos de fusiones y adquisiciones que han ocurrido a nivel mundial entre aerolíneas, JetBlue ostenta una posición única dentro de la industria aerocomercial como una aerolínea de valor.

“Ofrecemos un producto y una experiencia superior a precios muy competitivos. No nos consideramos una aerolínea de bajo costo ni un legado para otra empresa. Por lo tanto, creemos que nuestra marca es más fuerte como una aerolínea independiente”, sentencia el presidente de la compañía.

“JetBlue concentrará sus esfuerzos y estrategias en el crecimiento orgánico de la organización, el cual consideramos será el más adecuado”, finaliza Robin Hayes.

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