Por Andrés Arell-Báez

Una concatenación de hechos desafortunados ha venido creando, al interior de nuestra sociedad, una devastadora epidemia silenciosa. Podemos decir que la despreocupación que existe por las enfermedades de transmisión sexual (ETS) nos ha legado un crecimiento exponencial de contagios de éstas entre quienes habitamos este planeta, siendo preocupante el caso del herpes y el papiloma humano (HPV).

El generalizado desapego hacia esa realidad ha impedido lidiar con la problemática de manera efectiva, evitando que se encuentren soluciones de fondo.

Consecuencia de esto, se ha creado una impactante actualidad, la que podemos vislumbrar mejor con cifras: diariamente, por ejemplo, en el mundo se contagian cerca de un millón de personas con algún tipo de ETS, según la Organización Mundial de la Salud, que también nos informa que convivimos con más de 500 millones de personas sufriendo de herpes genital y con más de 290 millones de mujeres diagnosticadas con HPV.

PUBLICIDAD

Danyel Arenas, CEO fundador de la compañía colombo-estadounidense Biiosmart, busca dar fin a la descrita situación, con el lanzamiento de Bioniix, un desarrollo tecnológico con potencial para impactar en el sector salud.

“Es un medicamento desarrollado como un rociador, un spray para uso posterior a la actividad sexual, que logra, a través del esparcimiento de su contenido en las partes íntimas, eliminar en menos de treinta segundos todas las posibles ETS causadas por contacto epidérmico, entiéndase herpes y HPV”, explica Arenas.

Danyel Arenas. (Foto: Cortesía)

Danyel Arenas. (Foto: Cortesía)

El Center for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos afirma que el “HPV es tan común que casi todas las personas en el mundo se infecta con él en algún momento de sus vidas”.

Tan sencilla solución a este gran mal proviene de un trabajo de más de tres años de investigación en uno de los temas que, según Danyel, es de “los más importantes en la ciencia actual… Biiosmart logró crear moléculas inteligentes con base en la estabilización de la molécula del ácido hipocloroso”.

Sandra Perdomo, doctora en biología molecular de la Universidad Nacional de Colombia y una de las líderes investigadoras de Biiosmart, indica que “el ácido hipocloroso pertenece a este grupo de sustancias microbicidas que por su eficaz acción y gran margen de seguridad pueden ser utilizadas para controlar y prevenir un importante número de infecciones de piel y mucosas”.

El ácido hipocloroso es una sustancia creada por el cuerpo y que actúa defendiéndonos de ataques causados por bacterias y virus. No obstante, la sustancia es “débil e inestable”, apunta la especialista, y esa inestabilidad es la que ha sido históricamente un problema.

“Al poder estabilizar esa molécula se da un paso gigante, porque por primera vez se puede replicar la sustancia producida por el cuerpo en total integridad. Antes, lo que se conseguía en medicamentos era una mezcla donde el 10% era ácido hipocloroso y el 90% otras sustancias”, refiere Danyel.

Sobre la base de su tecnología nos cuenta lo siguiente: “El cuerpo es perfecto, no necesita de nada más. Bioniix lo que hace es potenciar el accionar del ácido hipocloroso en hasta 10,000 veces, acelerando el proceso natural del cuerpo y no generando ninguna contraindicación. De ahí su capacidad para destruir de manera inmediata virus como el herpes y el HPV.”

Biiosmart, dice su fundador, busca el complemento de dos cosas: la creación de productos que den soluciones reales a problemas de gran peso en la humanidad, pero también en que esas soluciones sean de fácil inserción en la cotidianidad.

Arenas refiere: “Nuestra filosofía es el Intelligent Living. Lo que buscamos es entender el comportamiento social de las personas, cómo interactúan y se relacionan, para crear productos que se adapten al estilo de vida de ellas y no que ellas deban adecuarse a los requerimientos impuestos por los productos.

“Nuestro objetivo es que Bioniix sea de uso privado, discreto y personal, porque gran parte del problema de las ETS es el gran estigma que sobre ellas existen: una persona no le pregunta a otra si está contagiada antes de tener una relación sexual, y básicamente, después del acto, lo que hace es esperar lo mejor. Incluso ir a un médico para hablar sobre esto sigue siendo incómodo.”

No parece exagerado decir que Bioniix tiene como un potencial público objetivo cualquier persona con vida sexual activa. De ahí que se presente como un negocio de un tamaño impresionante. Se calcula que las unidades de condones vendidas al año están alrededor de 27,000 millones en el mundo, y se espera que para 2018 alcancen los 5,400 millones de dólares. En general, se proyecta que el mercado de anticonceptivos alcance un valor de 19,600 millones de dólares para 2020.

“Pero es muy importante anotar que Bioniix es un complemento a todo lo que existe –aclara Danyel–. Un condón, que fue el último gran invento en la lucha contra las ETS, está enfocado en la protección de transmisión de virus como el VIH y el embarazo. Una enfermedad como el herpes o el HPV se contagia por el contacto con la piel. Incluso, el preservativo masculino, al ser lubricante, puede llegar a servir como agente transmisor. Por eso el increíble número de casos a nivel global.” Según el mismo Arenas, el impacto de su producto reducirá el “gasto de 16,000 millones de dólares que tenemos en tratamientos relacionados con ETS sólo en Estados Unidos”.

Para el empresario, el impacto social de su producto tiene relevancia. “Nosotros estamos enfocados en dos puntos: la comercialización, para que se pueda adquirir de manera privada, y el enfoque desde lo público, buscando que los gobiernos lo inserten en sus programas de salud como medio de prevención, esperando trabajar de la mano con todos los estamentos del sector público, pudiendo llegar a todos los ciudadanos y ahorrando billones en salud pública.”

Danyel repite constantemente la frase: “el mundo ha cambiado”, queriendo decir que una epidemia que ataca al ser humano en la modernidad parece que pronto encontrará su fin. “A las personas no les gusta hablar de las cosas que no tienen solución, pero les encanta hablar cuando alguien le encuentra al problema una salida. Hoy hemos dado con un producto que esperamos ponga en el debate mundial un tema de salud global con grandes daños y el que injustificadamente hemos ignorado por mucho tiempo.”

Para Arenas, “en términos de prevención de ETS, lo único mejor que Bioniix y el condón es la abstención”. Y es que “nuestros resultados de laboratorio, efectuados por el equipo de investigación de la Universidad del Bosque en Colombia y avalados por la Sociedad Colombiana de Urología, han demostrado que al aplicar Bioniix al virus del herpes, la aniquilación llega a una tasa de 99.9%”.

Según la doctora Perdomo, “hoy no existe nada en el mercado equivalente a esto”. Y esto no es una cosa menor, pues en entrevista con The New York Times, el doctor Peter A. Leone señala que, en cuanto al herpes, estamos frente a una gran epidemia, con 60 millones de infectados sólo en Estados Unidos.

Bioniix está a punto de salir en más de veinte países, arrancando en Colombia y Estados Unidos, esperando que sea el principio del fin de una epidemia.


Andrés Arell-Báez es escritor, productor y director de cine. CEO de GOW Filmes.

 

Contacto:

Twitter: @andresarellanob

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Mezcla mexicana sube 5% durante sesión
Por

La mezcla de exportación sumó este miércoles su tercer día al alza impulsado por el aumento en los precios internacional...