El formato innovador en el segundo debate presidencial, que incluyó preguntas de ciudadanos a los candidatos, quedó opacado por las confrontaciones entre los aspirantes a la presidencia, quienes reeditaron muchos de los ataques que se lanzaron en el primer ejercicio del mes pasado.

La estancia de la familia de Ricardo Anaya en Atlanta, Estados Unidos, el anacronismo de las propuestas de Andrés Manuel López Obrador, la corrupción de funcionarios del actual gobierno, y el señalamiento del destino de recursos públicos desmedidos a los partidos políticos, se abrieron paso sobre los cuestionamientos de los moderadores y los elegidos de entre los 42 participantes ciudadanos.

La insistencia de los moderadores del debate para que respondieran con claridad a las preguntas realizadas en materia de comercio exterior e inversión, seguridad fronteriza y combate al crimen transnacional y derecho de los migrantes, no evitó que a lo largo de los 92 minutos quedaran preguntas sin contestar y se presentarán expresiones ingeniosas y dramáticas de ataque entre los adversarios.

Ante la pregunta de qué acciones concretas se podrían abordar para afrontar la “insostenible incertidumbre” que se presenta por la renovación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), Ricardo Anaya, candidato por la coalición Al Frente por México, afirmó que se debían de diversificar la exportación y replantear la relación comercial con el país del norte, sin embargo remarcó que el gobierno federal agravió al pueblo de México al invitar al país a Donald Trump durante su campaña presidencial.

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“El error fue a haber recibido a Donald Trump en los Pinos, porque llevaba un año insultando a los mexicanos. No se tomaron el tiempo de leer sus libros, donde asegura que aplasta a sus enemigos. Por eso digo, quieres que te respeten, respétate tú mismo”, aseguró el candidato panista.

A estas aseveraciones y luego de que se le pidiera una respuesta directa ante una larga explicación, José Antonio Meade, candidato de Todos por México, afirmó que Enrique Peña Nieto no se equivocó en recibir a Trump. Como prueba de ello, Meade afirmó que Trump sacó a EU de acuerdos globales como el TPP o el Acuerdo de París, pero su administración ha decidido continuar con las negociaciones para un nuevo TLCAN.

Andrés Manuel López Obrador, candidato de Juntos Haremos Historia, también busco evadir el cuestionamiento enfocado en el parametro medible para saber cuándo el presidente de Estados Unido, se extralimita en sus facultades y falta al respeto al pueblo mexicano.

“Ha dicho que el gobierno es corrupto, tengo que aceptar que es cierto. Un parámetro medible, que haya honestidad en México, que no seamos candil de la calle y oscuridad de la casa”, señaló.

Otro cuestionamiento que fue respondido de forma ambivalente fue el formulado a Jaime Rodríguez Calderón, quien ante la pregunta de ¿cuál sería un plan concreto de acción en caso de que se cancele el TLCAN? el candidato independiente dijo que su propuesta es “recuperar” a Citibanamex.

“En el TLCAN se negoció todo menos el petróleo ni los bancos. Claro que tenemos que ponerlos, con una condición ¿qué tal si recuperamos Banamex? Vamos a trabajar para que los americanos tenemos cartas alternativas, tenemos que ver otros países, mercados (…) Estaría dispuesto a expropiar Banamex si los gringos siguen con esta dureza. Tenemos que “destetarnos” de los americanos”, afirmó Rodríguez ante la insistencia de la moderadora.

Uno de los momentos álgidos de la noche se vivió cuando López Obrador, líder de Morena, mostró su cartera y simuló esconderla cuando Anaya se le acercó con la intensión de mostrar cifras enfocadas en los resultados negativos de su gestión como jefe de gobierno.

Inmediatamente después “El Bronco” aseguró que sus tres adversarios estaban engañando al pueblo.

“Uno con amor y paz, el otro no pudo y habla de confrontar a Trump cuando tiene a sus hijos en Estados Unidos”, reviró el independiente.

Entre el fuego cruzado de los candidatos la pregunta formulada por uno de los ciudadanos que participó en el debate, respecto a si era necesario aumentar el salario mínimo en México en el marco de la renegociación del TLCAN, pareció generar una tregua, toda vez que ninguno de ellos se atrevió a pronunciarse en contra de un aumento.

Pero el consenso duró muy poco y la embestida reinició cuando el candidato de izquierda afirmó que la estrategia del PRI y el PAN en materia de seguridad había sido fallida.

Ya instalados en el segundo bloque enfocado en seguridad fronteriza y combate al crimen transnacional, y con un manotazo en el atril que ocupó López Obrador, Meade se encargó de recordar el caso de Nestora Salgado, acusada de secuestró y que hoy integra la lista de los candidatos plurinominales al Senado por Morena.

Los moderadores tuvieron que insistir varias veces a Ricardo Anaya que contestará directamente si aceptaría la legalización del consumo de la marihuana con el objetivo de generar una estrategia más efectiva en el combate al tráfico de drogas.

“No, yo creo que debemos abrir un debate sin prejuicios, con criterios técnicos. Yo no creo que legalizar una droga van a resolver los problemas. La discusión con criterios técnicos, y revisar el impacto en la salud pública”, afirmó.

Anaya atajó las acusaciones de Meade respecto a que su familia vivió en Estados Unidos, afirmando que Meade hizo una estancia estudiantil en ese mismo país y el hijo de AMLO estudió en España. Ante ello, el panista fue calificado por el tabasqueño como Ricky Riquin Canallin y refirió la portada de una revista sobre los dineros de su rival político.

“Anaya es Ricky Riquín Canallín; no tiene nada que ver mi hijo con que tú hayas vivido en Atlanta. hoy en la revista Proceso muestra que es un corrupto este señor, engaña a tontos”, afirmó. Fuera de su segmento para réplica, las cámaras mostraron a Anaya sosteniendo también dos portadas de la misma revista dedicadas a la opacidad de López Obrador y sus seguidores.

Momentos después Jaime Rodríguez señaló que a él no lo atacaban toda vez que sus tres oponentes se dedicaban a demostrar quién era “la más rata, el más venenoso”.

Los mensajes finales de los candidatos se enfocaron en destacar sus ventajas e invitar al voto por ellos, sin que estos mensajes distaran mucho de los spots y frases que se escuchan desde el primer día de campaña.

 

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