La percepción generalizada de un menor ingreso de divisas puede dar a pensar que habrá escasez relativa de divisas. Esto podría elevar su demanda e incrementar el precio del dólar en pesos.

 

Por Luis Foncerrada

Dos factores inciden para que el tipo de cambio en México haya llegado a niveles de 15 pesos por dólar.

PUBLICIDAD

Uno. La variación en el precio del petróleo. Varios son los factores que lo explican: por una parte la enorme producción estadounidense a partir de la extracción de crudo y de gas, que creció gracias a la nueva tecnología de fracking. Esto llevó a una reducción en las importaciones de Estados Unidos.

De la mano está la producción de Rusia y de los países del Medio Oriente, lo que resultó en un incremento de la oferta de crudo a nivel global. Pero la demanda tiene un menor dinamismo, como en Asia y la atonía de Europa. Lo que resulta en una demanda global significativamente menor a la oferta. Esto, sin un ajuste en la producción global a la baja que rechazó la OPEP en su última reunión en diciembre de 2014.

Para México, esta reducción del precio del petróleo tiene un doble efecto:

  • El menor ingreso de divisas por menor precio de petróleo reduce las entradas en la balanza comercial, y aunque el precio de la gasolina importada (más de 50% del consumo doméstico) también se reduce, el impacto neto es negativo. Esto debe llevar a un déficit en cuenta corriente mayor al programado, probablemente hasta 2.4% del PIB.
  • El ingreso por petróleo representa 33% en el presupuesto del gobierno federal. Aun cuando existe una cobertura sobre el precio del petróleo, ésta no podrá cubrir la totalidad de la reducción, por lo que los ingresos del gobierno federal se verán mermados. Sin una reducción del gasto que lo compense, esto se percibe como un factor de mayor déficit público y, por lo tanto, como un elemento que juega en contra de la estabilidad fiscal.

La percepción generalizada de un menor ingreso de divisas puede dar a pensar que habrá escasez relativa de divisas. Esto podría elevar su demanda e incrementar el precio del dólar en pesos.

Dos. La posibilidad del incremento de las tasas de interés en Estados Unidos, dado el muy positivo desarrollo de su economía y los altos niveles de empleo generados. ¿Por qué? Con la crisis de 2008-2009 la tasa de desempleo estadounidense llegó a casi 10%. Esto dio lugar a un programa de reactivación de la economía con reducciones de la tasa de interés por parte de la Fed y a un programa de inyección de recursos financieros que triplicó el monto de dinero en la economía. Pero estas medidas no estarán de forma permanente. La tasa de desempleo en Estados Unidos ya es menor a 6%, y con esto se inicia el cambio en la política de expansión monetaria y de tasas de interés cercanas a cero.

El incremento en la tasa procuraría atenuar el crecimiento y, por lo tanto, los precios. Este aumento esperado puede tener un efecto muy importante en México: los inversionistas extranjeros, fondos e inversionistas institucionales, adquirieron en los últimos años una cantidad importante de Cetes y bonos de la Tesorería de la Federación, es decir, deuda gubernamental mexicana. Si estos inversionistas ven mejores opciones en Estados Unidos es factible que busquen invertir en el exterior. Esto, sin duda, incrementa la demanda por divisas y, a su vez, el precio del dólar en pesos. Lo que ya sucedió.

Estos factores pueden atenuarse con dos medidas importantes:

  • Por los menores ingresos esperados, el gobierno podría llevar a cabo una reducción del gasto. Ésta sería una señal de prudencia para los inversionistas extranjeros y para la comunidad financiera internacional. Se leería como un compromiso para evitar que se incremente el déficit y mantener la deuda en los niveles que se encuentra para que no suba como proporción del PIB.
  • Aceptar tasas más altas para pagar en la colocación de los valores gubernamentales, de tal manera que mantenga el diferencial con el exterior. Aunque esto último implica altos costos financieros para el gobierno.

 

Luis Foncerrada es director general del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado.

 

Contacto:

Twitter: @foncerrada

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

2015: oportunidad o peligro para México
Por

La crisis coyuntural que vive México representa grandes riesgos, pero las oportunidades son mayores, pues superar este p...