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Enrique Serna / Escritor/ CDMX, 1959

  • Un estilista a prueba del tiempo

El Sol se oculta al este de la ciudad de Cuernavaca. El silencio se impone en el jardín que resguarda la casa de dos pisos en la que vive Enrique Serna. Su voz, decidida aunque arrastrada, rompe el silencio: “México es una bella pesadilla”.

El escritor, recordado por ser el argumentista detrás de la telenovela Cuna de lobos y por su cuarta novela, El seductor de la patria, que reconstruye la vida de Antonio López de Santa Anna y que le dio el Premio Mazatlán de Litera­tura en 2000, no se siente representado por estos trabajos.

El también ganador del Premio Nacio­nal de Narrativa Colima en 2004 se ciñe al proverbio chino que dice: “Si quieres ser universal, escribe sobre tu aldea”, por lo que ha intentado mezclar la vida pública y privada del México contempo­ráneo a través del humor y el erotismo.

Sin embargo, su obra literaria está marcada por una ácida crítica al sistema político, social y cultural de nuestro país: “Las heridas del pasado no cicatrizan; siguen vivas. Podemos ver en nues­tra realidad actual muchas lacras que vienen desde la época colonial, como la corrupción”, dice convencido.

“Debemos abandonar la idea de que lo único que tiene valor en nuestro país es lo que triunfa en el extranjero […] tenemos una enorme cantidad de tesoros en la literatu­ra mexicana que el resto del mundo no ha descubierto… ni muchos mexicanos”, dice sobre escritores de la talla de Xavier Villaurrutia, Salvador Novo o Ramón López Velarde.

Más allá de su obra, a la que Serna considera que la crítica y el público le darán su lugar, su mayor satisfacción consiste en haber logrado un estilo: “He batallado mucho con el lenguaje y creo que emplearlo con destreza es lo que me satisface más de toda mi profesión”.

A Enrique Serna le sorprende el mecanismo de la inspira­ción que es la creatividad: “Las mejores ideas llegan, gene­ralmente, cuando no las estás buscando, y eso me ha hecho pensar que existe algo, como el inconsciente colectivo o una fuerza que llega al alma involuntariamente”.

El escritor, cuyos cuentos y ensayos también han forma­do parte de las páginas de La Jornada, Letras Libres y el suplemento Sábado, del diario UnoMásUno, considera que La vanagloria es su mejor cuento, y éste, dice, lo concibió en un sueño. Hombre con minotauro en el pecho, otro de sus cuentos más antologados, lo vislumbró durante una comida en un restaurante yucateco.

Serna trabaja actualmente en otra no­vela, ahora sobre la vida de un aclamado periodista mexicano del siglo pasado, y espera terminarla para 2019. A largo plazo, busca publicar dos libros más, uno de ensayos y otro de cuentos.

El Sol se oculta finalmente y entre­corta las ramas de los árboles del jardín. “De vez en cuando, un escritor le tiene que decir verdades amargas a sus com­patriotas”, remata Serna.

 

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