Mostrar su dolor ante la lente de una cámara, contar la historia más desgarradora que les ha tocado experimentar, machar por las calles cargando la fotografía de la hija, hermana o sobrina que les fue arrebatada por un asesinato, son algunas de las acciones que les permiten llamar la atención de las autoridades encargadas de impartir justicia en México y que finalmente avance las acciones para investigar esos feminicidios. 

Las mujeres que viven para buscar justicia por el asesinato de alguna de sus familiares encabezaron la manifestación del 8 de marzo de 2020, al grito de “Justicia” y “Ni una asesinada más”.

Estas son algunas de las mujeres que marcharon el Día Internacional de las Mujeres por las que “ya no están”. 

Lee también: Los motivos de las mujeres para tomar las calles en el 8M

Por Wendy Melesio 

Lesly de 34 años, porta una playera con la imagen de una mujer de cabello negro y ojos grandes, se trata de su hermana, Wendy Melesio, asesinada en Texcoco, Estado de México, el 1 de abril de 2019. 

Las investigaciones para dar con el asesino de Wendy van lentas y las autoridades mexiquenses argumentan que el sistema de justicia está colapsado por la cantidad de casos similares que tienen que atender, relata Lesly.

“Wendy dejó a sus hijos de 18 y 14 años, su papá no nos deja verlos, no tenemos contacto con ellos, entonces con la muerte de Wendy no perdimos a una, en este caso pierdes a tres. Vengo a exigir justicia y a sacar un poco de la frustración que traigo, de la desesperación, un grito encerrado que se apaga por días y se vuelve a encender”. 

Foto: Fernanda Cortina// Forbes México

Por Serimar Soto 

Sandra Soto de 42 años, originaria de Torreón, Coahuila; fundó la organización Los Machos nos Matan en México luego de que su hermana, Serimar Soto, de 21 años, fue asesinada por su prometido hace tres años. 

Con el apoyo de un portal de internet, publicaciones en redes sociales y divulgar el caso en medios de comunicación, Sandra pudo recibir información del paradero del asesino de su hermana. 

“Como víctimas debemos emplear estrategias para poder alzar la voz y exigir esta justicia que tenemos que arrancarla a pedazos al sistema judicial, a pesar del dolor tenemos que andar marchando, gritar, hacer lonas, mostrar nuestro dolor ante los medios de comunicación y hacerlo pùblico para presionar a las autoridades para lograrlo”. 

Por Rosa Itzel 

Mariana Avilés, trabajadora doméstica, marchó con la pancarta que denuncia la desaparición de su hija Rosa Itzel, raptada en 2018 en Baja California Sur. 

A más de un año y medio de este acto no ha habido avances en la investigación. Esta es la segunda marcha en la que participa en la Ciudad de México, su llamado es a que las autoridades sigan las líneas de investigación que apuntan a una red de trata de personas.

Por Mariana Lima 

Irinea buendía lleva en una mano una cruz rosa en la que se puede leer la palabra justicia y en la otra mano un cartel con la foto de su hija con la leyenda “yo no me suicide, tú me mataste”. 

Lleva más de diez años exigiendo un proceso limpio en las investigaciones del asesinato de su hija a manos de su esposo, luego de que un perito determinará que su hija sufria depresión y se suicidó tomando como prueba una libreta de letras de canciones que Mariana escribió. 

“Ya basta de esas violencias machistas, de este sistema patriarcal que esté metido para darle justicia, los procesos. Cómo es posible que en el caso de mi hija, un perito diga que por medio de una libreta de canciones en esa frase encuentra que ella quería morirse, que ella tenía depresión, que ella se suicidó”. 

Foto: Fernanda Cortina/ Forbes México

Por Citlali Saucedo

En el templete instalado al frente de La Antimonumenta, Aurora Ovalles, vecina de Citlali Saucedo, denunció el asesinato de la joven en un hotel el Atizapán, Estado de México. “¿Cómo es posible que a una mujer la hayan metido a un hotel y la asesinaran impunemente, como si no la hubieran visto o escuchado?”

Por Karla Karina 

En ese mismo templete, Blanca Alicia levanta por arriba de su cabeza una cartulina verde en la que pegó la foto de su sobrina Karla Karina, de 21 años, asesinada el cuatro de noviembre de 2019. 

“Mataron a mi sobrina en Querétaro, y hallaron 20 días después su cuerpo, hasta ahorita no se ha hecho justicia, venimos porque queremos justicia por nuestra niña, que tenía dos niñas de cuatro y cinco años. Venimos pacíficamente, pero este delito nos mató a toda la familia, a mis hijas a su mamá a todos nos hicieron daño”. 

Blanca Alicia llora y grita frente a las mujeres de la marcha que le responden con un “no estás sola”, pero resalta que el lugar de la muerte de su sobrina fue la ciudad de Querétaro, la misma en la que se precian las autoridades de calificarla como una de las más seguras del país.

Foto: Fernanda Cortina/ Forbes México

También lee: Crónica | El 8M reunió todas las demandas y a distintos tipos de feminismo

 

Siguientes artículos

‘No te subas al barco petrolero, se te romperán las uñas’: mujeres hablan sobre machismo en sector energético
Por

Las mujeres que encabezan al sector energético consideran que hay mujeres suficientes para ocupar los puestos que demand...