Te invito a reflexionar, ¿estás durmiendo suficiente? O ¿será posible que dormir mal, que esas desveladas estén provocando que ya no te quede la ropa?

 

 

Se sabe que la obesidad es el resultado de un desbalance entre la ingesta energética y el gasto energético, es decir, si una persona consume más energía de la que gasta, comienza a ganar grasa corporal, y si esta situación de desbalance no cambia, la grasa corporal se seguirá acumulando hasta representar un riesgo en la salud de dicha persona. Se ha investigado mucho sobre los mecanismos que regulan el hambre y el gasto energético, y se sabe ya que biológicamente el ser humano tiende a mantener el mismo peso corporal a lo largo de su vida adulta, es decir que si se realizan dietas para bajar de peso existirán mecanismos biológicos-hormonales que provocarán que tengas más hambre, de la misma manera en que si subes de peso (durante un viaje, por ejemplo), al regresar a sus actividades cotidianas se activarán mecanismos que disminuyen el hambre y lo más probable es que regreses al peso que tenías previamente.

PUBLICIDAD

Entonces, si hay mecanismos así, y solamente se puede ganar peso comiendo en exceso, ¿por qué se dice que si uno no duerme, engorda? ¿Es cierto esto? Sí.

Para explicarlo hay que pensar que de la misma manera en que la obesidad se ha convertido en una epidemia, la falta de sueño también lo es. ¿Por qué ha ocurrido esto? Bueno, podemos empezar pensando en cuántas horas dormían tus abuelos cada noche, ¿ocho, nueve? Ahora piensa ¿cuántas horas duermes tú cada noche?, ¿cuántas horas duermen las personas que trabajan de noche en los hospitales o los choferes de tráiler? Cinco, tal vez cuatro o menos. Esto es lo que está ocurriendo: cada vez dormimos menos por todas las actividades que tenemos diariamente, además de que buscamos encontrar más tiempo para trabajar, divertirnos, y luego llegamos a la casa y encendemos la tele o navegamos por Internet un rato más, aunque al otro día nos tengamos que levantar a las cinco o seis de la mañana para irnos a trabajar. Todo esto considerando que lo saludable es dormir un mínimo de siete horas por noche. La falta de sueño se ha convertido en una epidemia , la obesidad también. ¿Cuál es la relación entre éstas dos?

Se han realizado estudios que corroboran esto. Específicamente en Francia, en 2009, se realizó uno que estudió la relación entre el incremento del peso y las guardias nocturnas de enfermeras, así como en hombres que manejan tráileres en las noches, y se ha observado que con los años estas personas ganan mucho más peso que sus compañeros que tienen horarios de día. Esta falta de sueño y de descanso provoca que los mecanismos que aumentan el hambre se activen, y no sólo eso, pues también hacen que se te antojen alimentos altos en calorías. La Sociedad Americana para la Nutrición ha comprobado con ciertos estudios (2009) que se antojan alimentos altos en grasas y en carbohidratos. Por el contrario, los mecanismos que disminuyen el hambre se inhiben y no te das cuenta de que ya no tienes hambre. Además, si no dormiste bien, al otro día tu actividad física se verá realmente disminuida porque estás cansado. ¿Ir al gimnasio? ¡No, gracias!

Finalmente, esto se va haciendo un hábito, y el resultado es que se aumenta la ingesta energética, se disminuye el gasto de la misma y, además, nos sentimos más cansados.

Así que te invito a reflexionar, ¿estás durmiendo suficiente? O ¿será posible que esas desveladas estén provocando que ya no te quede la ropa?

¡Hasta la próxima!

 

 

Contacto:

Correo: [email protected]

Twitter: @marsimar

 

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

¿Cuál es el futuro de la industria de lujo?
Por

ILTM Américas este año permitió adentrarse en una visión del nuevo panorama del mercado del lujo panamericano y la evolu...