Desde hace poco más de ocho años, la doctora Andrea Sarabia ha estado enfocada en una única cosa: impulsar la salud y el desarrollo de las mujeres que radican en las comunidades más apartadas del estado de Guerrero.

Comenzó primero, junto a varios médicos que hasta la fecha siguen este mismo camino, acudiendo a estas zonas alejadas de las urbes principales del estado con miras a ofrecer a las mujeres consultas para checar su estado de salud; sin embargo, conforme fueron pasando las semanas se dio cuenta de que su labor debería estar más enfocada a salvaguardar a aquellas mujeres que estaban en etapa de maternidad.

Y es que se dio cuenta de la gravedad de este problema, que, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), acaba con la vida de 34.6 mujeres por cada 1,000 habitantes, y que tiene en Guerrero (49.5 defunciones) a uno de los tres estados del país que más están afectados por esta situación.

“Trabajamos mucho dando capacitación a mujeres parteras, recorrimos la montaña para dar más consultas y este trabajo dio frutos, conseguimos reducir en un 5% el problema, sin embargo, siempre supimos que esto no sería suficiente”, advierte en entrevista con Forbes México.

PUBLICIDAD

A nivel global el problema también es complejo, ya que según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), todos los días por problemas con su embarazo fallecen en todo el planeta alrededor 830 mujeres, estando un 90% de estos casos fatales en países en vías de desarrollo.

Te puede interesar: Parteras, aliadas de las mujeres indígenas ante la mortalidad materna

 

Salto tecnológico

Fue pensando en esta situación y en la necesidad de escalar el trabajo que venían realizando para generar un cambio aún mayor, que Andrea y los doctores que también estaban ligados a esta labor decidieron dar un paso en el tema, concluyendo que el mejor aliado que podían tener en este sentido era la tecnología.

“Sabíamos que si queríamos hacer más necesitábamos desarrollar un concepto ligado a tecnología, que nos permitirá innovar en la manera en que estábamos dando seguimiento a los casos de las mujeres embarazadas y que de otra manera nos diera oportunidad de adelantarnos en su evaluación”, expone Sarabia.

Esta necesidad acabó por convertirse en Luzi, una startup que Andrea fundó junto a sus colegas y que, tras varios años de trabajo, desarrolló un herramienta tech que tiene la capacidad de evaluar de forma muy sencilla el estado que tienen en la mamá variables como su respiración, frecuencia cardíaca propia y del bebé, nivel de glucosa, presión arterial, temperatura y el estatus de contracciones.

Esta herramienta que crearon consiste en un hardware en forma de esfera en el que la mamá introduce su mano e inmediatamente tiene la capacidad de señalar el estado que mantiene en todos los puntos antes señalados, una vez que esto está hecho, el dispositivo los transfiere hasta una aplicación móvil en la que se va creando un historial del estado y, con base en él, tiene la capacidad de señalar en un semáforo el estado del embarazo.

“Este desarrollo es un sistema integral de control de nueve parámetros, que ayuda a llevar un control detallado del avance de la mamá y que nos brinda un pronóstico sobre su futuro que ayuda a actuar más rápido ante posibles eventualidades”, asegura.

Es importante señalar que este pronóstico, que se traduce en el semáforo obstétrico, está sustentado por la inteligencia artificial IBM Watson, la cual decidieron los médicos tomar para que su proyecto no se quedara únicamente en un mero recopilador de datos sin capacidad de análisis.

Para la versión del hardware que tienen hoy ya en sus manos, el equipo de Luzi, explica Andrea Sarabia, realizó alrededor de 14 prototipos distintos, asimismo, buscando mejorar su modelo de negocio, la compañía se incubó al interior de la aceleradora NUMA.

 

Salida al mercado y futuro

La empresa tiene previsto, en una primera etapa, comenzar a comercializar su producto, que hoy está en fase maquila, dentro cuatro o seis meses en instituciones de salud públicas. El estado de Guerrero, con quien mantienen una relación cercana debido al trabajo que ya han hecho con ellos para reducir esta problemática, apunta a ser su primer cliente.

Es importante señalar que la empresa sí está contemplando a futuro, una vez que se cubra primero el tema del seguimiento médico para las mamás de comunidades apartadas, poner su hardware y App al alcance de cualquier persona.

Pero su trabajo no se quedaría únicamente aquí, ya que dada la capacidad que los médicos de Luzi han encontrado en el dispositivo, aseguran que a futuro es muy probable que lo adapten a otro tipo de enfermedades crónico degenerativas, como la diabetes, que están presentes en la sociedad mexicana y que es importante también atender con urgencia.

 

Siguientes artículos

trump-mcdonalds
La Ley de Tope, mayor liderazgo y el McDonald’s
Por

Si perdemos de vista al cliente interno corremos el riesgo de perder el cliente externo. Quizás nos convirtamos en excel...