Termina el tercer trimestre del año y creo conveniente invitarlos a reflexionar sobre la importancia que tiene la aprobación y la puesta en marcha de tres Normas Oficiales Mexicanas (NOM) y su impacto para la sociedad y la industria nacional.

La información que incorporo en este texto impacta a todos los que tenemos un automóvil y a la industria encargada de producir estos vehículos.

Empecemos con la nueva norma que rige los Verificentros, cuyo objetivo es disminuir los índices de contaminación que por tres meses generaron un gran caos en la Ciudad de México, con el uso de taxis y hasta la necesidad de coordinarnos con otras personas para poder transportarnos a fin de realizar nuestras actividades cotidianas; me refiero a la NOM-EM-167-SEMARNAT-2016 que publicó la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) como Norma de Emergencia.

Esta norma entró en vigor el 1 de julio pasado, con una vigencia de seis meses, y aplica a todos los vehículos con un peso superior a 400 kilogramos, incluyendo a los que presten cualquier tipo de servicio público, federal o local, así como privado, regulado por las leyes federales o locales en materia de autotransporte. Aplica también a los Centros de Verificación y, en su caso, a las Unidades de Verificación Vehicular autorizados por cada entidad que integra la llamada Megalópolis del centro del país.

No es difícil comprender su alcance; es claro para todos que establece los límites máximos permisibles de emisión de contaminantes provenientes de los vehículos automotores que usan como combustible gasolina, gas licuado de petróleo, gas natural y diesel, entre otros, y con los cuales se relaciona la definición del holograma y las restricciones de circulación a los vehículos que no cumplan con los niveles deseados.

De esta norma se ha hablado mucho en diferentes medios de comunicación; sin embargo, hay otra que estará íntimamente ligada a nuestros automóviles y los combustibles que utilizan. Se trata de la NOM-016-CRE-2016, que establecen las especificaciones de calidad de los productos petrolíferos y que deberán ser cumplidas por el productor, importador, almacenista, transportista, distribuidor y expendedor al público en lo conducente y, en general, por la persona que comercialice o enajene los petrolíferos.

En cuanto entre en vigor, la NOM-016 establecerá los parámetros de calidad de gasolinas, gas LP, diesel y turbosina, entre otros combustibles. En lo personal, considero que la aplicación de esta NOM tendrá un efecto positivo si cumple con su objetivo de reducir la emisión de contaminantes a la atmósfera del Valle de México.

Sin embargo, la NOM-016-CRE-2016 ha generado una gran polémica con diferentes actores de la industria automotriz, ya que no está tan claro si las especificaciones planteadas para los combustibles efectivamente tendrán un impacto positivo en la lucha contra la contaminación ambiental.

En un análisis más amplio, es muy importante entender que esta NOM se vuelve fundamental ante la probable apertura del mercado de combustibles en México, por lo que es más que conveniente que se cuente con las herramientas necesarias para validar que en el mercado mexicano los combustibles que se comercialicen cumplan con estas especificaciones y se contribuya a una competencia sana en favor de los consumidores.

Finalmente, y para seguir en el entorno de la industria automotriz, también se publicó hace un par de meses la NOM-194-SCFI-2015 de Dispositivos de seguridad esenciales en vehículos nuevos, que dará un plazo de 4.5 años a la industria para cumplir con los requerimientos de seguridad exigidos.

En palabras coloquiales, se reducirá la venta de autos austeros que no cuenten con bolsas de aire para impacto lateral y frontal, así como frenos ABS (sistema de frenado que evita que las ruedas se bloqueen y patinen al frenar).

Aquí también hubo polémica, pero no inconveniente para que esos elementos se incorporen de manera gradual en los autos nuevos, aunque no me queda muy claro para qué esperar tanto si los accidentes son de todos los días. (Al parecer, se afectan significativamente los costos de producción y, en consecuencia, el precio de venta, lo que puede afectar al mercado y su nivel de venta.)

Los modelos nuevos tendrán hasta tres años, después de la entrada en vigor de la norma, para cumplir con los requerimientos, mientras que los modelos ya existentes contarán hasta con cuatro años para implementar estas medidas.

Hasta aquí hemos hecho una breve reseña de tres NOM que cambiarán el impacto ambiental, la calidad de combustibles y la seguridad de los automóviles.

 

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