Hablamos de delitos que cruzan las fronteras, así que las estrategias para prevenirlos y combatirlos deben comportarse igual, pero ¿qué se hace en Latinoamérica para actuar en consecuencia?

 

Del 14 al 17 de abril pasado, los coordinadores nacionales del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (Gafilat), que es la principal organización de la región en materia de prevención y combate al lavado de dinero, financiamiento al terrorismo y financiamiento a la proliferación de armas de destrucción masiva (LD/FT/FPADM), organización que fue creada en 2000 y se conforma por 16 países miembros: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay, así como por diversos países y organismos observadores, y que cuenta con una presidencia y una vicepresidencia, que actualmente ejercen México y Bolivia, respectivamente, sostuvieron un diálogo estratégico en Quito, Ecuador, teniendo como resultado la adopción de diversos compromisos.

En un comunicado del 30 de abril de 2015 denominado “Reunión de coordinadores nacionales para un diálogo estratégico”, Gafilat menciona que los coordinadores nacionales de los países miembros se reúnen periódicamente para tratar temas de relevancia para la organización. En esta ocasión, la presidencia del Gafilat convocó a un diálogo estratégico con el objetivo de alcanzar compromisos para potenciar los esfuerzos en contra del LD/FT/FPADM en la región.

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Se dice en el comunicado que el diálogo estratégico se caracterizó por ser franco, constructivo y renovado. Se identificaron amenazas y vulnerabilidades comunes, compartieron medidas adoptadas en lo individual y de forma bilateral o multilateral, y generaron propuestas para compromisos de implementación inmediata. Se busca dar paso a una nueva etapa del Gafilat, en la que mantenga sus tareas de buscar que los países miembros cumplan con las Recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), y evaluar el nivel de dicho cumplimiento, pero que también incluya una agenda más amplia y operativa, que responda a las necesidades y la visión de la región.

En dicho diálogo, los países miembros del Gafilat adoptaron, entre otros, los siguientes compromisos:

  1. Buscar ampliar y profundizar los esfuerzos regionales para prevenir y combatir el LA/FT/FPADM de manera más efectiva.
    Considero importante en este sentido el tratar de homologar en la región los mecanismos para dicha prevención y combate.
  2. Elaborar una evaluación de amenazas regionales en la materia, buscando identificar aquellas que se consideren de mayor perjuicio. Establecer posteriormente una estrategia de prevención y combate al LD/FT/FPADM común con acciones concretas.
    Desde mi punto de vista, siempre existe un común denominador en lo que se refiere a amenazas de la delincuencia organizada, y es el movimiento de los recursos económicos, por lo que el esfuerzo debe enfocarse en buscar técnicas efectivas para detectarlos.
  3. Instar a los países miembros a enfocar y gestionar mayores esfuerzos en la lucha contra vulnerabilidades transversales de la región, como son la corrupción y la economía informal.
    El combate a la corrupción es un elemento fundamental que debe ir muy en paralelo con el de LA/FT/FPADM, por lo que la debida diligencia ampliada a personas políticamente expuestas debe fortalecerse.
  4. Buscar una mayor y mejor comunicación con el sector privado, reconociendo la importancia que tienen los entes regulados para la prevención y combate al LA/FT/FPADM. Por otra parte, se diseñará e implementará una estrategia de comunicación regional para la población en general.
    Definitivamente, el sector privado juega un papel fundamental desde el punto de vista preventivo con los sujetos obligados, por lo que su función debe ser reconocida y apoyada por el sector público, sobre todo la del oficial de cumplimiento; también es importante que los ciudadanos en general conozcan de la existencia de un régimen preventivo y persecutorio, así como sus resultados.

El lavado de dinero, financiamiento al terrorismo y financiamiento a la proliferación de armas de destrucción masiva son delitos que cruzan las fronteras de los diferentes países de la región, por lo que las estrategias para prevenirlos y combatirlos deben ser homologadas y exigen una comunicación constante y abierta hacia el interior con las autoridades locales encargadas de dichas funciones, así como al exterior con sus similares. Henry Ford dijo: “Llegar juntos es el principio. Mantenerse juntos, es el progreso. Trabajar juntos es el éxito.” ¿Qué opinas, estimado lector?

 

Contacto:

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Twitter: @GarciaGibson

Página web: García Gibson Consultores, SC

 

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