Chevron compró a Shell casi la mitad de tres bloques petroleros en aguas profundas del Golfo de México. El pasado 2 de octubre de 2019, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) aprobó la adquisición del 40% de los bloques 20, 21 y 23 en la Cuenca Salina, Campeche.

La empresa estadounidense cree que los recursos prospectivos en el subsuelo marino de nuestro país son equivalentes o parecidos a los del lado estadounidense del Golfo, donde produjo 186,000 barriles diarios de crudo el año pasado, principalmente en sus campos Jack, St. Malo, Tahiti y Mad Dog.

“Al adquirir el 40% no operado con Shell, estamos extendiendo nuestras posibilidades de alcanzar ese potencial, y México es una parte fundamental en el portafolio exploratorio de Chevron, queremos tener éxito en México”, comentó su CEO para nuestro país, Evelyn Vilchez, en entrevista con Forbes México.

En aguas profundas, México posee recursos prospectivos —aquellos con evidencia, pero sin considerarse como descubrimientos— por 27,900 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, 53% del total convencional, según la CNH.

Los nuevos bloques en su portafolio se encuentran al norte de su contrato que ganó durante la ronda petrolera 2.4, el bloque 22, y el bloque 3 de la ronda 1.4, con lo que suma casi 8,000 kilómetros cuadrados en áreas a explorar.

“Con eso consolidamos nuestra posición en Campeche. Indica nuestro interésen  donde creemos que el potencial puede estar”, declaró.

La expectativa de la compañía es que la industria petrolera mexicana se consolide en aguas profundas, tal y como ocurrió en otros países durante los últimos 30 años. Vilchez reconoce que la producción en aguas profundas de Estados Unidos es más fácil porque ya hay infraestructura construida.

“Los proyectos de México van a costar más porque en 300 kilómetros a la redonda no hay nada. Habrá que construir nueva infraestructura. Muchos de nosotros vamos a tener éxito y vamos a construir infraestructura que los hagan viables”, expresa.

El desarrollo de proyectos en aguas profundas enfrenta temperaturas bajo cero, oscuridad casi total, presiones aplastantes, además de un lapso de 7 a 15 años entre la exploración y la primera producción de hidrocarburos, donde la probabilidad de éxito geológico en esta frontera petrolera es de solo 20%.

La directiva recuerda que los principales jugadores han reducido los tiempos de 5 a 8 años en algunos casos.

Shell prevé invertir 116 millones de dólares el próximo año en la exploración de los tres bloques, mientras que Chevron desembolsará 44 mdd en la perforación de un pozo y estudios adicionales en en bloque de la Cuenca Salina, de acuerdo con las inversiones aprobadas por el regulador energético hasta agosto de 2019.

La firma estadounidense declinó compartir el monto de la compra.

La empresa que dirige Michael K. Wirth vale 228,300 millones de dólares, emplea a 48,600 personas y factura 158,700 mdd. Ocupa el puesto 19 de la lista Global 2000.

Descubre el resto de la entrevista con Chevron en nuestra versión impresa de noviembre.

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