Grupo México, Kansas City Southern de México y Ferrovalle tienen la capacidad para fijar precios, restringir el abasto e impedir el acceso a sus respectivas redes ferroviarias mediante el servicio de interconexión a otros concesionarios, lo que limita la competencia en el sector.

“Todos ellos tienen capacidad para fijar los precios de la interconexión, pues por sí solos pueden determinar la tarifa para usar las vías bajo su control, sin que otros competidores puedan negociar dicha contraprestación y sin la aplicación de una metodología de costos específica para determinar el precio, los que se transfieren de manera completa al usuario”, señaló el dictamen preliminar de la Autoridad Investigadora de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).

También pueden restringir el acceso a sus redes ferroviarias y la prestación del servicio de transporte en sus trayectos, con el fin de obtener mayores ganancias al ser los únicos que las utilicen para ofrecer el servicio público de transporte ferroviario de carga.

La indagatoria, realizada por la denuncia de un afectado, determinó que no hay una competencia efectiva en los servicios de interconexión entre redes ferroviarias, lo que se traduce en un sistema ferroviario ineficiente, con baja conectividad entre las redes concesionadas, altas tarifas no asociadas a costos y el incumplimiento de los términos acordados entre las partes.

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Esta falta de condiciones de competencia en los derechos de paso y la necesidad de recurrir a los derechos de arrastre encarece por lo menos en promedio 8.3 veces las tarifas por tramo, en comparación con lo pagado en el resto de la ruta.

A esas condiciones de operación deben sumarse los pagos adicionales por servicios, el incremento en costos logísticos y la alteración de otras actividades económicas como la industria agrícola, alimentaria, minera o automotriz, entre otras que tienen parada su carga hasta una semana.

Las redes ferroviarias son utilizadas para el servicio de transporte de carga y actualmente son administradas por Grupo México, Kansas City Southern de México y Ferrovalle, que controlan el 72.3% del total de las vías férreas del país.

Los derechos de paso son aquellos a los que pueden acceder los concesionarios, para que sus trenes transiten por vías ferroviarias de otro concesionario, a cambio del pago de una contraprestación. Son necesarios, indica el ente regulador, para darle continuidad a toda la red nacional y generar competencia en los trayectos o rutas de la red.

De acuerdo con la investigación, los dos agentes económicos con poder de mercado son Grupo México, que es dueño de las empresas concesionarias Ferromex y Ferrosur; y Kansas City Southern de México. Y agrega que ambas empresas tienen a su vez el 75% de las acciones de Ferrovalle, con lo que este oferente está sujeto a los intereses de sus dos accionistas mayoritarios, que resultan “ser al mismo tiempo dueños y principales clientes”.

A partir de este miércoles, indicó la Cofece, Grupo México, Kansas y todo aquel que se sienta afectado por las condiciones en que opera el sistema ferroviario en México tienen 20 días para aportar pruebas y alegatos, para que el pleno del regulador confirme o modifique el dictamen preliminar de la Autoridad Investigadora.

Ahora, será la Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario –que se creó como resultado de la última reforma al sector– la encargada de emitir la regulación necesaria para que haya competencia efectiva con base en las herramientas que le aporta el artículo 36 fracción tercera de la ley reglamentaria de este transporte.

 

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