El color ámbar de Flor de Caña dibuja la historia de este licor centenario, al tiempo que su aroma nos remite a los campos frescos de la región y a una cultura única en el mundo.

 

Por Ángel Martí

 

PUBLICIDAD

El ron Flor de Caña fue producido por primera vez en el Ingenio de Azúcar San Antonio en Chichigalpa, Nicaragua, en 1890. En ese entonces se consumía este ron para celebrar el éxito de la cosecha de caña de azúcar, y se reservaban cantidades limitadas de rones de mejor sabor y “envejecidos” para la degustación y el consumo de los propietarios del ingenio.

Fue en 1959 cuando este apreciado ron se exportó por primera vez a Costa Rica, El Salvador y Guatemala, países que desde entonces lo adoptaron como propio.

En la actualidad, la caña de azúcar es cultivada y procesada en el ingenio propiedad de la compañía en un área de 40,000 manzanas de tierra.

La materia prima de este ron se cosecha de forma manual y mecánica, utilizando mano de obra de la población de las ciudades aledañas. La caña de azúcar es fertilizada de forma natural por la cadena volcánica, en cuyas faldas se extienden los plantíos de lo que posteriormente se convierte en un licor de agradable color ámbar.

En el proceso de elaboración se utilizan cepas de levaduras propias de la compañía durante el proceso fermentativo, un sistema de destilación de alta tecnología para obtener un alcohol especial, el cual una vez ubicado en toneles de madera de roble blanco americano durante la etapa de envejecimiento, sin aditivos artificiales y sin manipulación del ambiente que les rodea, adquiere lentamente las características de aroma, color y sabor que dan vida a este ron.

Con el objetivo de reforzar el posicionamiento Súper Premium del que hoy goza la marca e incrementar la relevancia a una mayor audiencia global, recientemente (en 2013) se realizó un nuevo rediseño de imagen, siendo pioneros en la categoría de ron con un diseño elegante, moderno e irreplicable, que conserva los elementos de identidad de la marca.

El empaque está compuesto por vidrio de Francia, corcho de Portugal y etiquetas de Barbados. Hubo un único elemento que no fue cambiado en este proceso, ya que no se encuentra en ningún otro lado, el ron 100% Nicaragüense.

Durante el proceso de fermentación de la melaza, que es la materia prima para la elaboración del ron, se recuperan en una planta de purificación unas 120,000 toneladas de CO2, que es capturado, purificado y utilizado para la fabricación de bebidas gaseosas.

La vinaza efluente de la destilación con alto contenido de materia orgánica y minerales es empleada para fertilizar de forma natural las plantaciones de caña de azúcar.

Flor de Caña es producido bajo el proceso único y patentado por la marca denominado Slow Aged, un término que caracteriza el proceso natural e ininterrumpido de envejecimiento utilizado en su elaboración.

El preciado ron utiliza ingredientes 100% naturales y su espíritu es añejado lentamente por años en barriles de roble blanco, previamente utilizados para añejar los whiskeys bourbon americanos.

Las bodegas originales están expuestas a las condiciones climatológicas naturales, haciendo que el ron se añeje lentamente y adquiera su color ámbar natural y un excepcional y suave sabor, sin utilizar ningún ingrediente artificial y sin acelerar su proceso de añejamiento.

Debido al clima tropical de Nicaragua, Flor de Caña madura a un mayor nivel que el que es comúnmente usado en otros añejamientos, incluidos el whiskey y el coñac. Un indicador de esto es el alto rango de evaporación experimentado durante el proceso de añejamiento, también conocido como “El Impuesto de los ángeles” (The Angel’s Share).

Ron Flor de Caña cuenta a la fecha con 155 reconocimientos internacionales, que lo convierten en el ron Centroamericano más premiado del mundo y uno de los más galardonados a nivel internacional por diversos organismos.

Ha sido siete veces ganador Medalla de Oro en el Chicago Beverage Tasting Institute; cinco veces ganador Medalla de Oro “Best in Class” en el international Wine & Spirits Competition–England, y cuatro veces ganador de Doble Medalla de Oro en el San Francisco World Spirits Competition.

Flor de Caña posee en su portafolio su Colección Centenario, compuesta por Centenario 12, Centenario 18 y el recientemente lanzado Centenario 25, que le han permitido incursionar en la categoría de productos de lujo.

Hoy en día se exporta a más de 50 países. Los mercados más recientes son Rusia, Alemania, Holanda, Singapur, Tailandia, Hong Kong y los Emiratos Árabes.

ron_flor_caña_foto1

 

Siguientes artículos

10 errores comunes de veinteañeros al buscar empleo
Por

La arrogancia y la subutilización de la red de exalumnos de su universidad son sólo dos problemas que los millennials ti...