El piloto que rompe récords de velocidad cree firmemente en el valor de la determinación y nos revela los ocho pasos para realizar un proyecto con éxito.

Por Regina Rocha

Andy Green, primer hombre en romper la barrera del sonido en tierra —y que recientemente acaba de obtener un nuevo récord al conducir el coche más veloz del mundo y llegar a los 1,600 km/h— nos demostró que no sólo es rápido para volar y manejar, sino también para conversar. En tan sólo diez minutos habló sobre su preparación y experiencia, su relación con la velocidad a lo largo de la vida laboral, el récord que acaba de romper y, de paso, nos dio una cátedra sobre cómo realizar un proyecto con éxito. Para él hay ocho pasos estratégicamente clave para alcanzar la gloria.

Mira la velocidad desde diferentes ángulos. Por un lado, por su preparación como matemático (carrera de la que se graduó con honores) posee el entendimiento intelectual de lo que es la distancia y el tiempo. Por el otro, la parte práctica: su experiencia laboral la obtuvo como piloto de combate de la Real Fuerza Aérea Británica, donde volaba a altas velocidades en situaciones agrestes y aprendió a controlar la dimensión espacio-tiempo de manera segura.

Es el piloto que ha conducido el coche más veloz del mundo. El primer récord de este tipo se remonta al año 1898. Andy afirma que con esta hazaña quiere «incentivar a la juventud a que estudie Ingeniería. Andamos escasos de este tipo de profesionistas y se necesitan para lograr la calidad de vida que todos queremos».

Escuchándolo hablar sobre el trabajo al que ha dedicado diez años y al que le faltan aún dos para considerarse terminado, sobresale la importancia de tener el ímpetu necesario para emprender proyectos de gran envergadura. Las claves para el éxito según Andy son «rodearse de personas que compartan los mismos valores como pasión por la innovación, precisión y disciplina, pensar a lo grande, escoger un proyecto a la vez y no detenerse hasta verlo terminado».

Al preguntarle cuál será su siguiente reto nos respondió con cierto misterio:«Ahora estoy en este, pregúntame lo mismo en año y medio».

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A continuación enlistamos los ocho pasos para realizar un proyecto con éxito:

1. Identificar la necesidad

«Este proyecto inició al observar que en el mundo está disminuyendo la cantidad de ingenieros, aunque cada vez se necesitarán
más si queremos vivir de una manera confortable, ya que tendremos que lidiar (obviando regiones que ya tienen estos problemas) con escasez de agua, falta de comida, cambio climático, y la satisfacción de otras tantas necesidades que hemos ido creando».

2. Obtener la idea

«La discusión inicial comenzó en Inglaterra hace diez años con la idea de crear un auto que pudiera alcanzar los 1,600 km/h». Respaldado activamente por Rolex, este proyecto de alta tecnología está impulsado por un desafío relacionado con la  educación: estimular el interés por la ciencia.

3. Revisar mercado y viabilidad

En ese momento, además de asegurarse de que nadie estuviera tratando de hacer lo mismo, se solicitó a un par de ingenieros que opinaran sobre la factibilidad del proyecto, a lo que respondieron que con la tecnología adecuada era teóricamente posible lograr que un coche alcanzara la velocidad meta.

4. Determinar los requerimientos

«Este es el punto en el que se tiene que ser realista, reconocer todos los recursos que se van a necesitar, sincerarse con uno
mismo y ver si se puede conseguir lo necesario para seguir adelante hasta el final o es momento de parar y olvidar».

5. Realizar un plan de acción

Nos contó que este paso lo dieron hace ocho años, y el proyecto empezó a tomar mayor seriedad. Con un plan más aterrizado pudieron obtener el compromiso de socios más estratégicos para alcanzar la meta.

6. Conseguir recursos

En este momento movieron la conversación a otros públicos alrededor del mundo, iniciaron con el gobierno inglés. Encontraron cinco empresas que decidieron patrocinarlos desde el principio, dos de ellas universidades, como la Universidad de Swansea. Otra es Rolex, que también participó económicamente y además está ayudando a la difusión del mensaje a nivel internacional.

7. Ejecutar y dar seguimiento

Andy afirma que este trabajo ha supuesto años. Se han ido desarrollando las relaciones y empatado la manera de trabajo de cada uno de los participantes en este proyecto (tecnología, patrocinios, educación, difusión por mencionar algunos).

8. Divulgar resultados

«Hay que adecuar el discurso al tipo de audiencia al que uno se dirige en cada país». Por eso Andy Green visitó México junto a la máquina que ha creado, y fuimos testigos de una pasión desmesurada por la realización de un proyecto que adquiere el tamaño de hazaña histórica.

 

 

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