En los años ochenta del siglo XX comenzó una historia para BMW, que al pasar del tiempo se ha convertido en toda una leyenda. En aquella época hizo su aparición el modelo M3 E30, un vehículo pensado para las carreras, el cual después fue adaptado para la ciudad.

Como desde su lanzamiento fue un auto pensado para el mundo de las competencias, éste tuvo que cumplir con algunos requisitos para que se le permitiera participar en su categoría. Por ejemplo, se tenían que producir al menos 5,000 unidades para homologarlo; pero su éxito fue tal que finalmente se fabricaron cerca de 17,000 unidades.

Aunque se equiparó para poder ser utilizado como auto de calle, conservó muchas de las características que requiere un auto de carreras.

Por ejemplo, en su diseño exterior es notable que el área de las salpicaderas es más ancha, con el propósito de dar cabida a llantas y rines de mayor tamaño; así como para poder considerar el tema de los discos de frenado, los cuales también tenían que contar con mayor diámetro.

BMW M3 E30

Foto: Cortesía BMW Car Club México.

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En la parte posterior, también cuenta con un spoiler, instalado de fábrica, el cual tenía como objetivo mejorar la carga aerodinámica de este BMW M3 E30. Dicho modelo junto con el E36 fueron los únicos de la marca en contar con una salida de escape doble. Versiones posteriores tenían salidas cuádruples.

Un hecho curioso que sorprenderá a todo los amantes de los autos, es que la cajuela se abre solo a la mitad de la altura. Esto tiene un motivo, de inicio no fue pensado para que ahí se guardaran cosas de gran volumen. Ahí mismo se encuentra uno de los detalles que aumenta el valor del vehículo. Se considera una verdadera joya que el auto mantenga la caja de herramientas originales, con las cuales fue vendido desde un inicio. Quienes saben de autos destacarán siempre aquel detalle.

BMW M3 E30

Foto: Cortesía BMW Car Club México.

El habitáculo de este BMW es otra joya, puesto que, en términos de ergonomía, el tablero se diseñó para que el piloto pudiera alcanzar los distintos controles y tuviera  acceso a la información. En el interior se cuenta con elementos propios de la época, entre ellos un sistema de aire acondicionado y una radio, inclusive se destaca también, un timbre. Al ser un auto de carreras era importante conocer el tiempo de los laps de cada circuito.

Además, el espejo retrovisor posee luces de mapa o de rally, puesto que este auto competía, tanto en las categorías de turismo alemanes, como en campeonatos de rally.

BMW M3 E30

Foto: Cortesía BMW Car Club México.

A ser un auto de competencia, por supuesto, el motor es un elemento primordial. Este M3 E30 posee un cofre que se abre en el sentido inverso al que estamos acostumbrados, es decir, hacia adelante; al hacerlo descubre una maravilla de la tecnología: un motor de cuatro cilindros de altas revoluciones, el cual entrega 196 caballos de potencia.

Todos estos detalles hacen de este modelo de BMW, de los años ochenta, un auténtico vehículo para coleccionistas.

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