Sotheby’s, la reconocida casa multinacional de subastas, presentará una exclusiva colección de Champagne Bollinger, una bebida repleta de contrastes, historia, tradición y mucho estilo. La venta se realizará el 19 de noviembre en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, e incluirá múltiples sorpresas.

Bollinger es una prestigiosa marca francesa dedicada a la producción y distribución de uno de los champagnes más finos del globo. Fue fundada en 1829 por Athanase de Villermont, Joseph Bollinger y Paul Renaudin, bajo el nombre de Renaudin-Bollinger & Cie.

Este afamado elixir ha conseguido transformarse y perdurar a través de los años, pasando por retos difíciles como dos guerras mundiales y muchos años de recesión. No obstante, el negocio consiguió permanecer en la familia hasta el año 2008, cuando la marca apostó por primera vez a poner al mando a una persona fuera de la familia, un hombre llamado Jérôme Philipon.

bollinger1914extra-brut_champagne

Bollinger 1914 Extra Brut

Philipon ha logrado expandir de manera productiva el negocio, a través de la constante modernización, preservando siempre la esencia de Bollinger y combinándola con la integración de las más altas tecnologías para el crecimiento de la marca, tanto en aspecto comercial como de calidad.

PUBLICIDAD

Por muchos años, se ha dado a la tarea de producir, de manera voluntaria, cantidades limitadas de producto para mantener intacta su calidad y exclusividad, al mismo tiempo en que se mantiene fiel al espíritu central de la casa.

El 85% de su viñedo de 170 hectáreas, en la comuna de Aÿ, Francia, está cubierto por uvas de las categorías Grand Cru y Premier Cru. Esta es una de las pocas casas de champagne que cultiva y produce la gran mayoría de sus uvas; además, éstas son tratadas a mano y reproducidas utilizando una técnica de estratificación llamada provignage, la cual preserva el patrimonio de las tierras.

Bollinger R.D. 1988 y Année Rare 1829

Bollinger R.D. 1988 y Année Rare 1829

El vino se embotella durante la primavera y se lleva a reposar a las bodegas, después de su primera fermentación en pequeños barriles de madera o acero inoxidable. En el caso de Special Cuvée, el champagne se mantiene ahí por lo menos por tres años y por mucho más tiempo en el caso de Vintage Cuvée. Este tiempo de reposo desarrolla delicados aromas y crea texturas suaves en las burbujas de este elíxir.

Champagne Bollinger cuenta con una colección de más de 700 mil botellas de sus mejores vinos en su Reserva Magnum, mismas que son guardadas para la combinación especial de Special Cuvée. Estas botellas pasan por una segunda fermentación, lo que le otorga al producto la capacidad de desarrollar toda su complejidad y esencia.

Además, es conocida por la producción de cavas con personalidades fuertes, sofisticadas y complejas; además de mantenerse como el champagne favorito de James Bond durante más de 40 años.

Set de cristal Bollinger Spectrey RD 1988

Set de cristal Bollinger Spectrey R.D. 1988

“Hay un hilo conductor corriendo a través de todo el champagne Bolligner. Comienza con una solución salina fascinante, un bouquet marino que es totalmente individual, lo que lo hace un champagne para ostras y caviar. A medida que pasa el tiempo, el océano da paso a otros aromas, y capas de biscocho y notas complejas que se desarrollan en el paladar. Esto se ve reforzado por el degüelle posterior del R.D., dando al vino más tiempo sobre sus lías. Bollinger no es para tomarse a la ligera, es siempre una gran experiencia con la fruta y brioche tostado con longitud y profundidad”, manifestó Serena Sutclife MW, Presidente honorario de Sotheby’s vinos.

No dejes de leer: 6 estilos de champagne que todo experto debe conocer

Una adquisición de conocedor

Este año, Sotheby’s presentará una edición especial de botellas Bollinger con un siglo de vejez, que nunca antes habían salido de las bodegas. La subasta también incluirá una botella “vintage” del año 1914, misma que fue recientemente hallada en una bodega de la sede de Bollinger, en la comuna de Aÿ, Francia.

También se incluirán seis lotes de la añada sagrada de Vieilles Vignes Françaises, un inventario de la biblioteca Bollinger R.D. que abarca cuatro décadas (1973–2000), el Cuvée especial de Bollinger en ocho formatos diferentes, que van desde medias botellas hasta un Nabucodonosor.

Bollinger 1992, Vieilles Vignes Francaises

Bollinger 1992, Vieilles Vignes Françaises

El lote subastado también incluye visitas a las bodegas y viñedos de la casa francesa, cenas en Le Parc y Les Crayères, restaurantes de dos estrellas Michelin, recepción directa de Jérôme Philipon y alojamiento en el hotel Le Château, en la ciudad de Reims. La experiencia Bollinger 1914 dará la oportunidad a cuatro personas de probar la exquisita vendimia, como parte de la visita a la Galerie 1829.

“Estamos encantados de añadir Bollinger a la larga y distinguida lista de productores con los que hemos trabajado directamente en las bodegas. Estas subastas proporcionan a los coleccionistas oportunidades únicas para colaborar con los mayores fabricantes de vino del mundo, con botellas irremplazables y experiencias exclusivas”, agregó Jamie Ritchie, cabeza a nivel internacional de Sotheby´s vinos.

Etiqueta Bollinger R.D. 1988

Etiqueta Bollinger R.D. 1988

Los costos estimados que se presentarán en la subasta son:

Un lote de 6 botellas del mítico Vieilles Vignes Francaises

1 Botella de 1988, estimado de $1.400 a $ 1.800

1 Botella de 1992 estimado de $1.200 a $ 1.600

1 Botella de 1996 estimado de $1.400 a $ 1.800

1 Botella de 1997 estimado de $800 a $ 1.200

1 Botella de 2000, estimado de $800 a $ 1.200

1 Botella de 2002 estimado de $950 a $ 1.200

35 lotes de R.D. 4 décadas (1973 – 2000)

3 Botellas 1973, estimado de $1.600 $ a $2.200 (3 lotes)

3 Botellas 1982, estimado de $1.600 a $2.200 (3 lotes)

3 Magnum 1996, el estimado de $1,400 a $1,800 (2 lotes)

1 Jeroboam 1979, estimado de $2.400 a $3200 (2 lotes)

1 Jeroboam 2000, estimado de $1.300 a $1.800 (12 lotes)

 

“Para la primer subasta de champagne Bollinger en Estados Unidos, estamos muy orgullosos de tener a Sotheby’s como nuestro socio. No solo vamos a develar un increíble departamento de añadas este mes de noviembre, si no también vamos a demostrar la gran capacidad de la marca con su edad. Estamos encantados de tener una conexión directamente con nuestros clientes estadounidenses con estas joyas de nuestras bodegas”, compartió Jérôme Philipon, presidente de Champagne Bollinger.

Síguenos en:

Twitter

Facebook

Instagram

 

Siguientes artículos

Nuevos cambios de poder invaden la industria de la moda
Por

Estas últimas semanas han sido muy significativas para la moda. Nuevas alianzas, nuevos diseñadores, nuevos CEO’S...