Cielito Querido Café afronta de la mano de su nueva CEO, Brenda Montero, un plan de crecimiento muy agresivo para 2016: abrir 20 nuevas tiendas en la República. Es el primer paso para llevar el café mexicano al resto del mundo.

Por Greta H. Quiroga

El negocio del café es, en palabras de Diego Landa, fundador de Cielito Querido Café y actual director general del grupo ADO, “un negocio de tribus: hay una tribu allá que habla inglés (Starbucks) y una tribu acá que habla español”. Es Cielito Querido, una empresa mexicana que apuesta por los productos nacionales: desde el café —de Oaxaca, Chiapas y Veracruz— hasta el look & feel. El aspecto gráfico lleva la firma de Nacho Cadena y está inspirado en los rotulistas clásicos latinoamericanos y en los productos de las antiguas tiendas de ultramarinos. El diseño interior es obra de Héctor Esrawe, quien creó para esta cadena fundada hace ya 16 años —el primer Cielito Querido se abrió en Interlomas en 2010— un mobiliario de autor.

Brenda Montero, quien se acaba de incorporar a Cielito Querido como CEO, afirma: “Tenemos 55 tiendas en la Ciudad de México y área metropolitana, dos en Querétaro —donde planeamos abrir dos más— y en nuevos puntos como León, Cuernavaca, San Luis Potosí… Nuestro plan de crecimiento para este año es muy agresivo”, destaca. “Tenemos el objetivo de abrir 20 tiendas”. ¿Y Estados Unidos? “Esperaría a 2018 para empezar con eso. No tenemos prisa por crecer rápido, queremos crecer bien”, apunta Landa, al lado de Montero.

El fundador y la actual directora general quieren convertirse en el Goliat del negocio cafetero y destronar a David (Starbucks) en su propio terreno. Pero mientras tanto se plantean seguir creciendo como hasta ahora de una manera orgánica con un modelo de negocio que respeta en un 90% la idea original.

“Todas nuestras tiendas son propias, no tenemos franquicias. Pero estamos analizando la posibilidad de hacer franquicias regionales, de modo que cada inversionista maneje una región. Cuando tienes un socio local tienes más acceso a desarrolladores locales”, adelanta Diego Landa.

Brenda afirma: “Tenemos el cien por ciento de independencia dentro del grupo. Nuestro primer filtro de escucha son nuestros colaboradores (el personal que atiende en las tiendas). Poco a poco queremos hacer tiendas más confortables con espacios más delicados… Es lo que único que vamos a ajustar, no el ADN de la marca, que es lo que hace a Cielito Querido único.”

Original Vs copia

Brenda destaca que el éxito se basa en la conexión emocional que los clientes —o “compas”, como ella prefiere llamarles— establecen con la marca. “Es algo único en el mercado. Hemos tenido imitaciones. La primera fue, curiosamente, en Bélgica, donde apareció un café con muchos elementos idénticos a Cielito”, recuerda Landa. “En Lima también. En México han tomado algunos elementos del piso o la tipografía. Pero te diré una cosa: me da orgullo cuando nos copian. Significa que lo estamos haciendo bien”.

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