La firma de sastrería masculina, Ermenegildo Zegna lanza el Atelier A Bespoke en Milán, un nuevo concepto que revoluciona a la marca, el cual brinda una atención exclusiva y personalizada a aquellos caballeros que busquen formar un armario ciento por ciento de acuerdo a sus deseos. La firma por supuesto, puede satisfacer todos estos caprichos. Un lujo intrínseco evidente.

En la actualidad, gracias a un cambio generacional y de consumo, las personas cuando portan su personaje como “clientes” buscan sentirse especiales a la hora de comprar. Tomando cada parte de este proceso como fundamental, desde que los asesores de tienda les brinden un saludo cordial y amable en la bienvenida, obviando su excelente atención pero sobre todo agradecen la información que obsequian sobre las prendas -para así persuadirlos o bien, elegir algo más si es que así lo amerita- hasta su calurosa despedida a la hora de culminar la compra.

Todas las firmas y maisones deben tener claras estas metas, para poder aventurarse y dar un paso más allá que es el satisfacer las exigencias de los clientes, que hoy en día ya no sólo se conforman con observar detenidamente las prendas y esperar a que algún modelo sea de su agrado, sino que quieren algo hecho especialmente para ellos, totalmente a su gusto y medida. Sacrificando el tiempo de espera, pero siendo recompensado con su nueva adquisición.

Ermenegildo Zegna, sin perder sus parámetros de confección y su línea estilística, ofrece con el Bespoke una atención -además de personalizada- de lujo. Este servicio está disponible en todo el mundo a través de citas privadas desde el Atelier Milanese en Via Bigli.

Entre los caprichos a cumplir además de trajes y camisas, también se encuentra la opción de ropa deportiva, piezas de piel (cuero), piezas de punto e incluso calzado bajo pedido. La amplitud del servicio Atelier A Bespoke, es la disponibilidad de personalizar cualquier prenda o, ¿por qué no?, crear una desde cero.

La experiencia se vive desde el primer paso

Se vivirá la experiencia al momento que se adentra en este lugar, en donde no se encontrará una sola prenda. Únicamente los clientes serán recibidos por Angelo, quien es el maestro sastre el cual escuchará todas las ideas y deseos de los clientes, los cuales él volverá realidad plasmándolos en un diseño durante la segunda cita.

La tercera -suponiendo un ejemplo de alguna prenda exterior- la chaqueta estará lista sin cuello ni mangas para que sea probado, de esta forma se corroboran las medidas y en esta parte del proceso, es posible sumar algún detalle extra -en caso de ser alguna ocurrencia espontánea del cliente.

Por último, después de 3 meses de espera, se entrega la prenda final la cual todavía puede tener cambios o añadiduras. Estas son in house, en otras palabras se refiere a que son hechas a mano, cuidando cada detalle, cada material, cada parte, cada prenda.

Un traje Ermenegildo Zegna, oscila entre los 200 pasos para su realización, mientras que de estos, tan solo 150 piezas deben ser montadas durante las próximas 75 horas de trabajo. Sin duda, un lujo que no cualquiera puede darse, pero al final…  es el sentido de éste.

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