Llegó la invitación a una conferencia de prensa que desde su título se antojaba como una delicia, pues resultaba de lo más tentador tener a los dos hombres del momento sentados en un escenario, con la película amada/odiada hoy día, y el oscuro tema del Oscar rondando. Desafortunadamente, el peso de apellidos como Iñárritu y DiCaprio rebasaron las expectativas –incluso de logística– del evento, y la nota fue todo menos lo que ambos tenían que decir.

 

Muchas veces, a los periodistas de notas “soft” se nos acusa de jugar un doble papel y de ser juez y parte, es decir, es muy fácil que una de tus asignaciones sea ir a entrevistar al actor o cantante al que admiras, y es fácil caer en la tentación de que el “fan” se apodere del profesional y el encuentro falle…

Esto fue precisamente lo que pasó en esta comparecencia en la que 80% de los asistentes estaban muy alejados de buscar una nota o declaración interesante, y que evidentemente querían la foto del recuerdo y decir que ahí estuvieron.

2Entrar por la puerta trasera de un hotel de lujo elegido como lugar de encuentro para esta presentación tiene su encanto; literal, es ver el detrás de cámaras de toda la perfección que un lugar de este calibre mantiene.

Camino al salón, al asomarme a los jardines centrales, pude ver a Leonardo DiCaprio terminando de comer. Ahí me hizo sentido el porqué de esta entrada, sin glamour, por la puerta trasera.

Al entrar al salón, lo que sospechaba se hizo realidad: había un 70% de asistentes que probablemente no publicarían la nota en ningún lado y que estaban ahí por la curiosidad de ver a estas dos figuras.

Para quienes sí necesitábamos un poco más, esto se tradujo en no conseguir un lugar “estratégico” para escuchar la conferencia, mucho menos conseguir una paleta para hacer preguntas, así que, al final, el folclor se apoderó del momento.

Entre aplausos (e incluso porras de algunos), DiCaprio e Iñárritu tomaron asiento y comenzaron a hablar con una disposición que hasta se agradecía, pues el propio Alejandro G. Iñárritu tomó su cámara y comenzó a sacar fotografías visiblemente impresionado por la cantidad de gente que estaba ahí congregada.

Temas como calentamiento global, fotografía en cine, una historia desgarradora y, por supuesto, la importancia del premio Oscar en la vida de ambos fueron los temas comodín en este encuentro, de los cuales vale la pena destacar la genuina preocupación de Leonardo con respecto al cambio climático; incluso compartió que continúa trabajando en un documental que aborda esta temática.

3A su vez, Iñárritu reconoció que el secreto de su éxito radica en que ha sabido rodearse de la gente indicada, como es Emmanuel Lubezki, a quien se refirió como “el gran fotógrafo de nuestra generación”.

También aceptó que gran parte del éxito de este proyecto llamado El renacido –que desde que fue planteado en papel sonaba a un suicidio y a una misión imposible por las dificultades implícitas– era consecuencia de la participación de Leonardo DiCaprio, quien literalmente sostenía sobre sus hombros esta película llevándola a lo más alto.

Estas declaraciones eran interrumpidas ocasionalmente por gritos que pedían que la gente que se levantaba de su asiento se sentara, que las alarmas de los teléfonos fueran apagadas (sí, a estas alturas del partido muchos no habían apagado su celular) e incluso rechiflas para “compañeros” que decidieron que era una gran idea revelar spoilers de la historia para preguntarle al director cuál era el verdadero significado de éstos.

Me cuesta creer que Leo y Alejandro, en algún otro lugar del mundo, hayan experimentado una conferencia similar a ésta, y es que después de unos cuantos años de acudir a las mismas, pocas veces había visto un desborde de fanatismo tan grande como el que ambos presenciaron.

Con respecto a El renacido, sin duda será una de esas películas que con el paso de los años seguirá dando de que hablar. Iñárritu es un director al que no le da miedo meterse en problemas (al hablar de retos técnicos y humanos), pero que finalmente deja un sabor de boca ambiguo: o lo aman o lo odian, pero siempre se agradece que dos talentos del tamaño de Alejandro y Leonardo sean capaces de sumarse a un proyecto común en el que los únicos ganadores somos nosotros, los amantes del cine.

(Si no logras ver El renacido en el cine, estará disponible en DVD y blu-ray a partir del 5 de abril.)

 

Contacto:

Correo: [email protected]

Twitter: @mariagiuseppina

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.