Nación de Vinos es el evento dedicado a dar a conocer un gran número de etiquetas vinícolas mexicanas – y algunas californianas – con el objetivo de apoyar esta industria creciente en el país, así como proporcionar una plataforma para que los vinos mexicanos se den a conocer.

Alrededor de 50 bodegas de vino llevaron sus productos para que los ansiosos comensales de Nación de Vinos pudieran saborearlos. Degustaciones, talleres, conferencias, actividades y maridajes tuvieron lugar en las instalaciones de este evento. Así, las personas tuvieron la oportunidad de conocer un poco más acerca de este mundo y gozar de la exquisitez de las creaciones puras mexicanas.

A todos los que asistieron, se les guió a través de los procesos internos de la elaboración de un buen vino; así como de las tecnologías, técnicas y peculiaridades de algunas de las mejores bodegas de México. Experimentados enólogos y distinguidos propietarios estuvieron en constante interacción con los invitados, proporcionando información de las distintas casas vinícolas y creando una experiencia diferente a cualquier otra.

Un recorrido por la Nación de Vinos

En la entrada encontrabas dos estanterías de madera a los lados de un pasillo que conducía al salón principal; al pasar, debías tomar una copa de estas estanterías y dirigirte hacia tu primera bodega. El ambiente estaba invadido por una música placentera, la cual daba un toque singular a la experiencia.

En Forbes Life preparamos una selección especial de algunas de las bodegas más destacadas; aquí 7 de ellas.

Santa Elena, Aguascalientes

Ubicada en Aguascalientes, esta bodega cuenta con una peculiaridad interesante: su altura. Sus viñedos de 35 hectáreas tiene una altura de 2 kilómetros, lo que hace que la cascarilla de la uva se engruese como forma de protección natural al sol, dando como consecuencia un vino muy intenso, con una extracción de color muy obscura y gran permanencia en boca. Son vinos poco comerciales y de gran calidad. En la bodega manejan uvas como malbec, nebbiolo, tempranillo, syrah, carignan y samsó.

Aurelio García, enólogo español, monitorea estos viñedos a través de una innovadora tecnología satelital, la cual le permite observar los viñedos a detalle, detectar las características de las uvas y las plantaciones, y controlar los goteos, entre otros mecanismos. Con la ayuda de Pablo Alonzo Pérez, director general de Santa Elena, hacen a esta bodega única en su especie.

El primer vino que presentaron es un Ensamble 2012, constituido de una combinación de cuatro uvas: tempranillo, malbec, syrah y nebbiolo; un vino con frutalidad muy marcada y poca mineralidad. Su segundo vino, Sophie 2012, es un nebbiolo 100%, con tres años de barrica. En diciembre sacarán al mercado su primer rosado de malbec y blanco samsó. En el 2006 empezaron con el desarrollo de su primer malbec; ahora, producen aproximadamente 6,000 cajas de vino al año; sus planes a futuro consisten en la ampliación de algunas hectáreas, para lograr una producción que ronde las 7,000 cajas anuales.

santaelena

Sophie 2012

Schimul, Baja California

Una bodega pequeña y familiar ubicada en Valle de Guadalupe, Baja California. Inició en 1990 con la elaboración de vinos, pero se formalizó comercialmente en el año 2000. Su producción es relativamente baja –1,400 y 1,600 cajas anuales– con muy poca manipulación de la uva, buscando su expresión propia y natural. La aspiración a futuro de los dueños de este complejo es no exceder las 2,000 botellas anuales, ya que intentan conservar la sencillez y el manejo directo de los creadores, sin otras intervenciones.

El propietario Álvaro Ptánik nos compartió que Schimul pretende celebrar las raíces de la civilización Rarámuri de la Sierra Tarahumara, además de acentuar el origen de la vitivinicultura mexicana. Actualmente cuentan con 9 etiquetas, de las cuales presentaron dos: Schimul –“grupo o clan” en Rarámuri– un vino compuesto de petite sirah y dolcetto; y Korima –“compartir”– hecho a base de petite sirah, misión y dolcetto, su estructura es un poco más suave que el Schimul, que es un elixir más ácido.

Debido a su poca producción, estos vinos están presentes en lugares muy exclusivos y en una pequeña selección de tiendas, entre ellas La Contra, Acento, Hipervinos, La Castellana de Guadalajara y algunas tiendas boutique especializadas.

korima

 

Don Leo, Coahuila

Este es un viñedo familiar, relativamente joven, con una producción de 150,000 botellas al año y 500 hectáreas de terreno, con 40 en producción, cuyo enfoque principal es la calidad de su producto. Fue constituido oficialmente en el 2010, aunque las primeras pruebas fueron entre el 2000 y el 2007. Pertenece a los 11 viñedos más extremos del mundo debido a las características geográficas que lo albergan, que son: altitud, temperaturas opuestas (días cálidos con noches muy frescas) y su terroir. Estas otorgan ciertas peculiaridades al fruto, resultando así en un destilado único, con un sabor especial.

Tienen dos marcas comerciales, creadas en honor al abuelo Don Leo y a la abuela Linde, estas son: Don Leo, compuesto de un sauvignon blanc, un pinot noir y un cabernet con syrah; también está por salir un Gran Reserva, que es un cabernet sauvignon. Y Linde, con dos monovarietales de syrah y cabernet sauvignon y un cabernet con merlot; estos últimos son más jóvenes, ya que su producción se dio en el 2013. Tienen también un zinfandel rose próximo a salir al mercado.

donleo

Tinto Don Leo Gran Reserva 2012 y Tinto Linde Shiraz 2013

Balero, Baja California

La bodega nace en el 2014 a partir de la búsqueda de un vino cotidiano, que fuera delicioso y a la vez pudiera ser componente indispensable del día a día. Lo que buscaban era un destilado versátil que empatara con todas las distintas personalidades que pueden llegar a reunirse alrededor de una mesa, pero que a la vez resaltara el carácter mexicano.

Su etiqueta lee: “Balero es el balance perfecto entre equilibrio y persistencia, que se traduce en alegría”. El nombre fue pensado para materializar la mexicanidad que evoca este juguete tan tradicional, además del esfuerzo que conlleva recoger la bola taladrada con la punta del palo, reflejado en la constancia y en el vigor que sus creadores imprimen a este vino.

La mezcla consiste de uvas cabernet, tempranillo y merlot, del sur del Valle de San Vicente y el Valle de Guadalupe, con 6 meses de crianza en barricas francesa y americana y tiene 14 grados de alcohol. Dentro de sus proyectos a futuro figura un vino blanco, el cual aún está por desarrollarse.

Aún no se encuentra a la venta, aunque dentro del mes de noviembre estará presente en diversos restaurantes y, más adelante, en algunas tiendas. 

balero-foto vinos

No dejes de leer: Francia, el paraíso del vino

Paralelo, Baja California

Un proyecto que nace como un derivado más grande de la bodega Casa de Piedra, debido a la fuerte demanda de sus vinos. Forma parte del proyecto VYVA (Vinos y Viñedos Actuales).

Tienen tres vinos, dos tintos y un blanco; en Nación de Vinos mostraron sus dos tintos. La estructura de ambos es una combinación de los mismos cinco varietales: una base de merlot (50%), con cabernet sauvignon (40%) y adornos de petite sirah, zinfandel y barbera (10%). También comparten proceso de vinificación, mismos porcentajes de uva y mismo tiempo en barrica; no obstante, cuentan con una distinción muy especial: uno se desarrolla en la colina, con un superficie arcillosa, y otro a nivel del suelo, con un terreno arenoso. Esto otorga sabores completamente distintos, a pesar de que no se encuentran tan lejos el uno del otro.

Su producción al momento es de 180,000 botellas por año, todas disponibles en diversas tiendas como La Contra, Palacio de Hierro, Liverpool, La Europea y restaurantes como Los Danzantes y Biko, entre otros. 

paralelo

Arenal y Colina

 

Vinícola Urbana, Ciudad de México

Vinícola Urbana es el primer viñedo localizado en la Ciudad de México, ubicado en la calle Masaryk 29, y el único en el mundo sembrado en una terraza en el cuarto piso de un edificio. El proyecto inició hace cuatro años, pero su comienzo oficial fue en el 2014. Tiene una producción de aproximadamente 2,400 cajas por año y una extensión de 600 metros cuadrados. Es un escenario especial, perfecto para aquellas personas que no hayan tenido la oportunidad de conocer un viñedo, y así puedan vivir la experiencia vinícola, sus procesos y derivados.

La uva que utilizan es traída de Ensenada, de los valles de Guadalupe y San Vicente, y su proceso de vinificación es todo llevado a cabo en la ciudad. Tienen 11 variedades de vides y cinco marcas: Revolución (cabernet sauvignon, merlot, petit sirah, zinfandel y barbera), Diana (cabernet sauvignon), Bellas Artes (sauvignon blanc), Zócalo (tempranillo y grenache), Ángel (nebbiolo) y Masaryk 29; los últimos dos son sus vinos Premium.

La diferencia de estos vinos reside en su baja mineralización; además de la especial atención que pone el enólogo a la fermentación, aplicando toques personales y específicos al líquido, aún en barrica.

angel

Ángel Nebbiolo, $700

 

Hacienda San José Lavista, San Miguel de Allende

Esta joven casa comenzó con la venta de sus vinos apenas este año. Sus viñedos tienen una extensión de únicamente 6 hectáreas y su bodega principal está aún en construcción. Hacienda San José la Vista es una de las localidades más populares en San Miguel de Allende, ya que es un aclamado destino para bodas y otros eventos. Está situada en una colina y goza de una espectacular vista hacia las luces de San Miguel y a la Presa Ignacio Allende. En Nación de Vinos presentaron sus dos únicos vinos: un tinto –grenache, syrah y carignan– y un blanco ligero –sauvignon blanc.

sanmiguel

 

El maridaje perfecto

La armonía perfecta entre un buen vino y un platillo de calidad es siempre un placer indescriptible. Es por eso, que reconocidos restaurantes, ubicados dentro de los mejores de Latinoamérica y el mundo, llevaron algunas de sus más exquisitas creaciones para ser degustadas por los comensales.

Quintonil, del chef Jorge Vallejo, restaurante número 12 en el mundo y 6 en Latinoamérica, presentó una flor de calabaza rellena de camarón, con bombones de puré, coliflor rostizada y mayonesa de camarón; también un chicharrón de cerdo con escamoles salteados en mantequilla avellanada, con puré de aguacate ahumado, kale frita, polvo de espinaca y polvo de cebolla.

Nicos, número 37 en Latinoamérica, ofreció una trufa de frijol rellena de chintextle (pasta de origen oaxaqueño hecha a base de chile pasilla mixe, camarón seco, ajo y vinagre) y una tostada de salpicón de conejo, hecho a base de vinagre, orégano, cebolla, chícharo, zanahoria, aceite de oliva, rábano y aguacate.

Amaranta, restaurante ubicado en Toluca y número 15 de Latinoamérica, llevó un ceviche de trucha salmonada y un taco de calabaza de castilla ahumada, con una ensalada de chivatos y queso bola de Ocosingo, Chiapas.

El restaurante Intro, de la ciudad de Puebla, preparó un tartar de cecina con aceite de jalapeño, crema de aguacate con pipicha y cebolla en escabeche, y un pork belly (panza de cerdo) con puré de plátano macho y una demi glace de chipotle.

El emplazamiento tapatío La Docena, ubicado ahora también en la Ciudad de México, presentó una almeja chocolata fresca con un toque de horseradish, ponzu de la casa, limón, sal, pimienta y brotes; además de un taco de lengua con ensalada de verdolagas, rábano, aceite de cenizas, emulsión de aguacate y salsa martajada, acompañada de una salsa de reducción de los jugos de la lengua.

Amaya, del chef Jair Tellez, ofreció un “vuelve a la vida” de maíz criollo, con leche de tigre y vegetales, y una tostada de puré de tupinambo, vegetales curtidos y kale rostizado con un toque de macadamia. Además de Amaya, este chef también cuenta con otros dos restaurantes: Merotoro y Laja.

 

Síguenos en:

Twitter

Facebook

Instagram

 

Siguientes artículos

Los spas de Tailandia con las vistas más impresionantes
Por

Tailandia es un destino al que mucha gente acude para curar el alma y el espíritu. Esto se debe a la gran oferta de spas...