Niki Lauda ha sabido demostrar que en él vive la esencia de la Fórmula 1, de los deportes motorizados, y así lo narra en esta conversación exclusiva con Forbes Life.

Nunca quedarse atrás, estar siempre con la frente en alto y la mirada puesta en la meta que está por venir, éstos han sido los ideales de Lauda a lo largo de su vida, traspasando incluso su desempeño deportivo. Conversamos con uno de los pilotos más legendarios de este deporte quien nos compartió una faceta profunda de su personalidad, más allá de su papel detrás del volante.

Con un gran empuje es que logró abrirse camino en el complicado mundo del automovilismo, superando prejuicios y ganándose su lugar a pesar de no venir de una familia involucrada en el medio, como suele ser en la gran mayoría de los casos. A pesar de los obstáculos a los que se enfrentó, siendo el accidente en el que casi pierde la vida el más impactante de todos, nada logró detener al campeón mundial de dejar su marca en la historia de la F1.

Foto: Bombardier

Foto: Bombardier

Su pasión por dominar grandes monstruos motorizados llegó también a los cielos complementando su carrera como piloto de autos con la aviación, de la cual – una vez retirado de las pistas – generó un rentable negocio que a la fecha sigue evolucionando. Su entrada como emprendedor a la industria de las aerolíneas nuevamente demuestra la visión de Lauda que lo hizo un gran campeón: su mirada fija en la meta y luego en lo que hay después de ésta, jamás quedándose estático.

Conoce nuestra conversación completa cono Niki Lauda en la edición de diciembre de Forbes.

 

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