Cancún, además de ser uno de los destinos de mayor auge turístico de México, con un clima y playas envidiables a nivel mundial, es también un lugar con cierta mística atípica en donde el tiempo parece suspenderse, liberando a sus visitantes de toda preocupación y pensamientos que sean ajenos a su goce y tranquilidad. En este terreno habría que entender lo que sucede en un festival como lo es el Oasis Jazz U, el cual celebró su séptima edición en el Hotel Grand Oasis de Cancún.

Para quienes no hayan acudido alguna vez a este festival, cabría mencionar que su personalidad, espíritu y las experiencias que brinda se distinguen de otros festivales por usar a su favor todas las bondades del entorno y la magia de un resort all inclusive como el Hotel Grand Oasis, en donde la calidad de audio, la comodidad dentro de la Arena Oasis -donde se lleva a cabo el festival- así como la potencia de su propuesta musical, gestan una experiencia vivencial de primer nivel a los sentidos, ofreciendo un momento cálido e irrepetible.

A esto habría que sumar siempre, y ponderando la música en primer plano, lo que sucedió en el festival: dos noches de ejecuciones impecables, de música con una potencia e inventiva notables, en donde tanto el talento nacional (San Juan Project y Los Brass) e internacional (Trombone Shorty y Stanley Clark) dieron cátedra de que el jazz, así provenga de tiempos y geografías disímbolas, es un género universal que enriquece y alegra a los espíritus ávidos de nuevos horizontes.

Oasis Cancún jazz

Así, la primera noche (viernes 1 de junio) estuvo engalanada por una de las voces más jóvenes y potentes del género: el trombonista y trompetista Troy Andrews, mejor conocido como Trombone Shorty, quien abrevó de toda la herencia musical de New Orleans, incorporando nuevos y majestuosos bríos, para brindar la primera de dos noches inolvidables. Precedido por la frescura y mezcla contemporánea del combo mexicano San Juan Project, Trombone Shorty & Orleans Avenue sorprendió por su poderío, pero también por su sentido festivo y clásico, un equilibrio que puso a bailar a más de uno con un repertorio que lo mismo fue del funk y tintes de soul, a parajes jazzísticos de la vieja escuela.

PUBLICIDAD
Oasis Cancún jazz

Para el concierto del domingo, el toque festivo, humorístico y de alto aliento del grupo mexicano Los Brass fue la antesala de una de las leyendas más generosas y excepcionales del bajo en el jazz: Stanley Clarke Band, quien sorprendió sobremanera, además de su increíble capacidad de ejecución y sensibilidad musical, por dejar de lado la estructura habitual de su repertorio, para dar rienda suelta a la improvisación, dejando en claro que el jazz es también un lenguaje que se enriquece al compartir y ser generoso.

A sus 66 años de edad y con un estilo que flota libremente en ese post-bop, jazz-pop y funk de la segunda mitad de los setenta, Clarke sigue impregnándose de nuevos bríos al tocar en vivo con músicos impresionantes más jóvenes que él. Un concierto de largo aliento, delicioso, con momentos sumamente espirituales (homenaje a John Coltrane incluido), en una alineación equilibrada de potente batería, teclado, piano, tabla y  con el bajo de Stanley Clarke.

En un momento en el que el jazz es más complejo y multidiverso que nunca y en donde la vanguardia y novedad parecen ser los elementos que marcan la pauta de los festivales de mayor prestigio, el Oasis Jazz U de Cancún, se posiciona de forma contundente por desarrollar un formato que atiende al disfrute y al equilibrio de fuerzas creativas y estéticas, en donde la tradición no está peleada con las nuevas propuestas, el espectáculo y la cultura son elementos vivos de una ecuación vital, y en donde la música es parte integral del disfrute sensorial que sólo las playas de Cancún pueden brindar. Todo enmarcado en uno de los complejos hoteleros más completos de la zona.

Oasis Cancún jazz

Tras siete emisiones continuas de incorporar algunos de los nombres más sólidos y precisos del jazz del mundo, el Oasis Jazz U de 2018 ratifica una celebración importante para la región y el país: la música importa, captura el momento e inmacula el tiempo de forma invisible, para regresarnos más sabios, relajados y sensibles que antes. Como las olas del mar y sólo el jazz de más alto nivel saben hacer.  

Te puede interesar: Playlist de Spotify inspirada en Bohemian Rhapsody, la película

Síguenos en:

Twitter

Facebook

Instagram

Suscríbete a nuestro newsletter semanal aquí

 

Siguientes artículos

playlist Spotify
Playlist yucateca en Spotify de cara al debate presidencial
Por

Disfruta una pequeña pero sustanciosa lista de canciones típicas de una de las regiones más bellas de México.