A partir de un compuesto de metal y cerámica, los relojes Rado presentan una tecnología que les permite tener la apariencia de estos materiales, sin descartar la distintiva ligereza y dureza que caracteriza a esta casa suiza.

Esta marca relojera cuenta con más de medio siglo de tradición en la confección y precisión de las máquinas del tiempo. Nació a inicios de 1956 y desde entonces no ha dejado de innovar. Por ejemplo, en 1986 fue la pionera en utilizar para la creación de sus relojes cerámica de plasma de alta tecnología.

Este material al ser duradero y versátil, evoca al acabado metálico (mate o brillante) que comúnmente lucen las máquinas del tiempo.

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Alquimia moderna

Parece que esta técnica de vanguardia fuera sacada de alguna película de ciencia ficción, ya que sucede que después de tomar una pieza de reloj en cerámica blanca se transformara como por arte de magia en una reluciente caja de reloj con apariencia metálica y brillante.

¿Cómo es esto posible? Muy sencillo, sin usar ningún tipo de metal, Rado lo ha hecho posible. Los relojes en cerámica de plasma (en color blanco) son sometidos a un proceso de composición molecular, pues su superficie se altera con gases activados por una descarga a 20,000 ºC dentro de un horno especial.

Durante este tratamiento de carbocementación la cerámica alcanza una temperatura de 900 ºC, lo que permite un  cambio en las moléculas y el color blanco de origen se transforma a un tono gris platinado o mate que no se borrará con el tiempo y se mantendrá resistente a probables ralladuras.

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Brillo de alta tecnología

Esta cualidad que adquieren los guardatiempos de Rado consigue su textura gracias a que la alta tecnología del plasma es 100% cerámica blanca y negra, con lo que se logra modificar la apariencia de su materia prima,  pero sin alterar su estructura. Es decir, que desde el centro de la cerámica blanca o negra van a emerger los nuevos tonos, mientras que también se van a conservar su mismas propiedades de origen, tales como dureza, resistencia, ligereza y propiedades hipoalergénicas, así como adaptarse a la temperatura corporal.

Foto: Cortesía RADO

Plasma Ceramic Diamaster Automático está valuado en 110 mil pesos. Cuenta con 25 piezas de diamantes. Es una edición limitada a 250 piezas y sólo hay una disponible en México.

Para mayor información:

rado.com

@rado

 

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