Cuatro calles delimitan un sofisticado barrio donde diseñadores italianos y extranjeros hacen alarde de su excelsa inspiración creativa para conformar un auténtico paraíso de las compras y el arte en sus diversas expresiones. Se trata del Quadrilatero della Moda. En el núcleo de esta sofisticada muestra de elegancia, Four Seasons Hotel Milano aguarda, gallardo, para revitalizar a sibaritas que anhelan explorar con libertad la metrópoli italiana.

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Entre una de las vías que unen las dos arterias más importantes de la ciudad (Vía della Spiga y Vía Montenapoleone), un convento del siglo XV aloja la exclusiva propiedad, donde la rica historia arquitectónica y el diseño italiano contemporáneo enmarcan los distintos espacios. Éstos invitan a detenerse por un momento y admirar, con adiestrada parsimonia, cada detalle del hotel, antes de que una fuerza indómita impulse el ánimo de perderse entre las calles de esta exclusiva zona y transportarse al siglo XIX, para casi ser testigos del momento en el cual, se dice, Giuseppe Verdi compuso su obra más conmovedora: Nabucco, en un enorme órgano que estaba en el convento del número 23 de la Vía Montenapoleone.
El área ahora es resaltada por boutiques de lujo, atelieres de importantes firmas de moda y escaparates con algunas de las creaciones joyeras y textiles más exquisitas.

De esta forma, la propiedad se posiciona como un punto estratégico para disfrutar la vibrante metrópolis de una manera auténtica, pues, a poca distancia de ahí, aguardan la Catedral de Milán (Duomo) con su arquitectura gótica; la célebre ópera del Teatro de La Scala; y “La Última Cena”, de Leonardo da Vinci, en la iglesia y convento de Santa María de las Gracias.
EL CONVENTO DEL SIGLO XV QUE RESGUARDA EL FOUR SEASONS HOTEL MILANO FUE RESTAURADO PARA COMBINAR LA RICA HISTORIA ARQUITECTÓNICA CON EL DISEÑO ITALIANO CONTEMPORÁNEO
Los deseos de ir un poco más lejos conducirán los pasos hasta los distritos de Navigli, Brera y Corso, donde, tras una larga caminata visitando distintas galerías de arte, ocurrirá el momento ideal para sentarse a la orilla de la calle en un café bohemio y observar con meticulosidad la magia de la vida cotidiana, la cultura y el estilo de vida milanés.
REFUGIO DE PAZ
Después de un día de exploración incesante por la enigmática ciudad, aguardará una relajante experiencia en el hotel para renovar los ánimos y continuar escribiendo memorias interminables en este destino italiano.
Ésta puede llegar en el spa, con su amplia propuesta de avanzados tratamientos para consentir al cuerpo y el alma, el cual también cuenta con una piscina resguardada por techos abovedados originales del siglo XIX; o en alguno de sus dos restaurantes, que revisan con maestría la alta cocina y la tradición culinaria italiana con matices modernos para cautivar al paladar. Y, quizá, terminar el día sentados en Stilla Bar, disfrutando de una exquisita propuesta de coctelería acompasada por un DJ; una escena que revelará, así, un rostro distinto de las noches en Milán.
Después, una confortable y amplia suite, en cuyo diseño se destaca el lujo y la elegancia italiana, será el refugio para dar continuidad a los sueños que se han gestado a lo largo del día y despertar en compañía de vistas incomparables a la capital del arte, el diseño y la moda en el Four Seasons Hotel Milano. Experiencias diseñadas por la propiedad, llevarán a la realidad lo deseado.
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