El Hotel Matilda fue la sede en la que el artista Claudio Limón dio muestra de su trabajo artístico a fin de erradicar el graffiti de las calles de esta pintoresca ciudad guanajuatense.

Nombrada por la UNESCO en 2008 como Patrimonio Mundial de la Humanidad, San Miguel de Allende es una ciudad colmada de tradición y cultura que se resguarda entre sus calles y construcciones. La muestra viviente de la arquitectura de estilo Barroco y Gótico de finales del siglo XIX se encuentra aquí.

“Mucha gente piensa que como San Miguel es un destino hermoso no hay delincuencia”, asegura Filip Laine, director de San Miguel Siempre Hermoso. Sin embargo, esto no es del todo cierto, ya que el graffiti se ha convertido en uno de los principales delitos, que últimamente asechan la ciudad.

De ahí nace San Miguel Siempre Hermoso, una asociación pública-privada, que en 2003 se conformó por varios vecinos extranjeros de este destino y quienes han vivido muchos años aquí pero que se sienten comprometidos con resguardar cada espacio de este patrimonio cultural y mantenerlo libre de intervenciones.

Ellos proponen la eliminación del graffiti (de manera vandálica) y, en cambio, buscan darle una nueva interpretación de forma artística y transformarlo en murales urbanos.

Lo han hecho bajo una campaña que ha tenido buena respuesta en las zonas del centro de la ciudad, donde se han logrado desaparecer los tags de los jóvenes graffiteros, pero aún se falta por llegar a concientizar a los jóvenes de otras colonias, que según afirma Filip, hacen esto “a causas de rebeldía o de expresarse en un foro abierto al público”.

Una de sus líneas de trabajo es el apoyo a estos jóvenes a realizar arte urbano, lo cual resulta, “dos caras de la misma moneda”, comenta el ciudadano originario de Bélgica, quien ya cuenta con más de cinco años radicando en San Miguel. Esta iniciativa ha dado como resultado la disminución del vandalismo y el fomento a la expresión artística.

Es por ello que se convocó a jóvenes creadores locales de este arte urbano de varias partes del país para desarrollar sus ideas y plasmarlas, con la ayuda de reconocidos artistas internacionales, en muros de distintas colonias. Hasta el momento ya han sumado 40 muros intervenidos en colores vibrantes, entre los que resaltan los de la Colonia Guadalupe (junto con la asociación Muros en Blanco) y Las Américas.

Colores llamativos y propuestas de preservación 

A través de brillantes colores y formas orgánicas – que son parte del considerado pop art mexicano de Claudio Limón – fue que se realizó la intervención al Hotel Matilda como parte de este movimiento. Este artista comenzó su carrera a los 10 años y desde entonces ha mostrado su talento en distintas agencias de publicidad en México y el mundo.

Él fue invitado para intervenir varias partes del Hotel Matilda, entre las que se encuentran la fachada principal de este destino, el techo del restaurante Moxi, así como el muro de algunas de las habitaciones situadas junto a la alberca, siendo esta obra, una de las más interesantes, ya que representa la propia versión de Claudio de la obra Matilda Stream, de Diego Rivera, las cuales permanecerán hasta el mes  de mayo para deleitar a los huéspedes de este recinto.

En la fachada de Hotel Matilda, Claudio Limón y Filip Lane, Director de San Miguel Siempre Hermoso.

Un menú de obras comestibles

A fin de celebrar el arte en San Miguel de Allende se realizó la Cena Antigraffiti, la cual, fue organizada por el Supper Club del Restaurante Moxi en el Hotel Matilda, un recinto de bienestar que celebra el estilo de vida y el arte contemporáneo en esta ciudad.

El menú corrió a cargo del chef Enrique Olvera, y constó de seis tiempos:

  • Chicarrón de arroz y guacamoles de algas.
  • Ensalada tibia de acelgas y pulpo.
  • Tamal de huitlacoche, flor de calabaza y espuma de pasilla mixe.
  • Short Rib acompañado de una variedad de lechugas y pipián rojo.
  • Sorbete de mandarina con yogurt, granola menta y albahaca.
Ensalada tibia de acelgas y pulpo.

Ensalada tibia de acelgas y pulpo.

Y para concluir con esta experiencia culinaria, se preparó un performance artístico-comestible preparado por  Fernanda Prado, quien es la chef que dirige a la escuela de Repostería Espaisucre en la Ciudad de México. Ella sorprendió a los asistentes con estas obras comestibles, que fascinados por su audacia, disfrutaron a través de sus sentidos, con cada una de las dulces e innovadoras creaciones ahí expuestas.

Postres preparados por la chef Fernanda Prado en el hotel Matilda.

Postres preparados por la chef Fernanda Prado en el hotel Matilda.

Para mayor información:

hotelmatilda.com

@hotelmatilda

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