En su salida a bolsa, el equipo de Etsy limitó la participación de inversores institucionales para dar cabida a la comunidad que da sentido a lo que hacen.

 

Los artesanos del mundo ya tienen un unicornio. Se llama Etsy y salió a Bolsa en Nueva York el miércoles 15 de abril. Las acciones fueron ofrecidas a 16 dólares, correspondientes a una valoración de compañía de 1,780 millones de dólares. Al día siguiente ya alcanzaban los 30 dólares.

La compañía, que pertenece a la categoría de Certified B Corporations según la valoración que elabora BLab, es objeto de escrutinio, no sólo por pertenecer a la categoría de la economía colaborativa o por la alta valoración; es observada con lupa porque su éxito en la bolsa de valores representa también una validación de las empresas B, aquellas que tienen como objetivo cuidar el planeta y mejorar la sociedad, además de generar un beneficio financiero. Las compañías B son aquellas que utilizan el poder de los negocios para resolver problemas sociales y medioambientales. Según su propia declaración de intenciones, la visión es simple y ambiciosa: usar el poder de las empresas como una fuerza para hacer el bien.

BLab, la organización sin ánimo de lucro que gestiona la certificación, ofrece seminarios para recorrer el camino hacia la certificación como Compañía B. Ha certificado más de 1,300 compañías en todo el mundo en 41 países, 121 sectores empresariales, con un único objetivo: tener impacto para crear un mundo mejor. Las empresas certificadas por BLab incluyen nombres tan conocidos como Patagonia, Warby Parker o Method en EU. Esta certificación, que ha tenido gran éxito en su desarrollo, es más tolerante que la certificación Fairtrade, que exige que cada uno de los elementos de la cadena de suministro sea auditado por un externo.

Etsy se convirtió en Compañía B en mayo de 2012. Según declaraciones de su CEO, Chad Dickerson, el proceso les permitió mejorar en varias dimensiones destacando, entre otras, la diversidad del equipo directivo y la gestión de residuos sólidos. Según Dickerson, este hecho les ha permitido captar y retener talento, además de fortalecer su imagen de marca con valores muy relevantes para los más jóvenes o la generación millennials. Además, desde entonces han intensificado las relaciones con otras compañías B, lo que a su vez fortalece la dimensión de confianza tan valiosa para una empresa que es una plataforma online para intercambio comercial. Desde entonces, Etsy ha mejorado su valoración por BLab de 80.1 a 105, y como reconocimiento al proceso de mejora ha recibido el premio Race to the Top (Carrera a la Cima), que entrega la misma organización.

Los artesanos, los creativos, los diseñadores que disfrutan haciendo con sus manos objetos únicos y personalizados, ya tienen su canal de distribución. Etsy, que tiene más de 600 empleados y seis oficinas entre EU y Europa, crece exponencialmente. En 2014, el crecimiento de ventas fue del 56% alcanzando una facturación de 195 millones de dólares, aunque todavía registrando pérdidas de 15 millones. Además de las ventas al consumidor final, otra fuente de negocio para Etsy son los servicios que presta a sus proveedores o miembros de la comunidad. Los artesanos que quieren crear y hacer con sus manos, frecuentemente no están tan interesados en ocuparse de la parte administrativa o financiera de su negocio. Etsy lo hace por ellos y les ofrece este servicio.

En cuanto a sus usuarios finales, Etsy tenía casi 20 millones de clientes que habían comprado algo durante los 12 meses anteriores al final del 2014. Según el CEO Chad Dickerson, el 94% de los clientes lo que buscan y encuentran en su plataforma online es un objeto único y especial.

En su salida a bolsa, el equipo de Etsy quiso que sus proveedores, los artesanos y miembros de la comunidad, participaran del capital. Al exigir una inversión mínima de sólo 2,500 dólares aseguraban que pequeños inversores individuales pudieran ser también socios. Limitaron así la participación de inversores institucionales para dar cabida a la comunidad que da sentido a lo que hacen.

Es en Latinoamérica donde se encuentra la compañía B más importante en el mundo por ventas y número de empleados, y la primera compañía cotizada que obtiene la certificación. Se trata de la empresa de cosméticos brasileña Natura. El gigante de la cosmética de 6 billones de dólares responde también a un triple objetivo: gente, planeta y beneficio.

 

Contacto:

Correo: [email protected]

Twitter: @MARIAGIRON

Página web: Observatorio del Mercado Premium IE

Página personal: María Eugenia Girón

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Universo masculino parte I: Elegancia y estilo
Por

A través de una rigurosa selección de elegantes prendas, piezas de alta relojería, objetos de lujo, exquisitas fragancia...