Sally Azar, diseñadora y fundadora de Studio Ma Maison, imaginó en 2008 una firma que potenciase el talento de las bordadoras de Yucatán. Hoy los textiles de Hilando México se ven en lugares como The Soho Hotel en Londres.

He llorado tres veces con este proyecto. La primera cuando recibí el cojín final bordado por las artesanas”, revela Sally. La
firma Hilando México nació como un proyecto social y artístico que diera visibilidad al talento creativo de mujeres bordadoras
del pueblo de Ichmul, Yucatán.

Sus hábiles manos dan vida a piezas únicas —cada una es literalmente irrepetible— que combinan la herencia cultural, con sus formas singulares y colores vibrantes, con la sofisticación del interiorismo moderno que Sally bien conoce. La historia de esta aventura se remonta a 2008, cuando ella y Gerardo Castro se conocieron.

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Él le habló de la comunidad Nicte-Há y la particular labor de sus mujeres. Sally vislumbró el potencial y se decidió a crear
una marca de lujo 100% mexicana que hundiese sus raíces en esta creatividad ancestral. Durante tres años se dedicó
a buscar el hilo adecuado, los textiles de calidad óptima, y experimentó junto a las artesanas diferentes patrones y combinaciones.

Los diseños originales de sus huipiles tradicionales fueron digitalizados y reinterpretados para darles un toque más moderno y se escogieron paletas de color de acuerdo con las tendencias actuales de diseño. En 2012 finalemente el proyecto comenzó a caminar. Ese mismo año la diseñadora mexicana Valentina González Wohlers creó un prototipo moderno de la clásica silla Tú y Yo —basado en las sillas que se encuentran en un parque de la ciudad de Valladolid— y el resultado fue la colección Confidente, sillones que invitan a la conversación entre dos personas.

Entonces, surgió la magia. “Me di cuenta que había encontrado un proyecto de vida”, afirma Sally. Hilando México ha contado desde el inico con la colaboración de diferentes almas creativas, desde fotógrafos hasta arquitectos. Desde sus inicios, el objetivo era convertirse en una plataforma de creación para disciplinas relacionadas con el diseño. En la colección actual podemos encontrar desde cojines a mobiliario pasando por biombos o caminos de mesa. Incluso lámparas.

Acomodada entre un harén de cojines en el hotel boutique L’Ôtel, en San Miguel de Allende, la diseñadora comenta que ve Hilando México como una firma de lujo sostenida por valores sólidos. Ése es el argumento que hoy en día buscan los consumidores cultivados: honestidad. Si se han recorrido al menos tres de las cinco etapas que hoy se definen como aprendizaje
para acceder a un nivel de lujo espiritual, se entiende y admira el valor intangible de esta marca.

En clave fememnina

Ichmul (Ich Múul), “el lugar de las pequeñas colinas”, es un pequeño pueblo ubicado en Yucatán en el corazón de la selva. El total de la población es de 893 personas, de las cuales 432 son mujeres. El bordado es una tradición familiar que las mujeres de esta comunidad aprenden desde la infancia. Treinta y dos mujeres se dedican por completo a este arte. Se hacen llamar “Nicte-Há”, un vocablo maya que significa “Flor de Agua”. Cada flor que bordan contiene un significado profundo: son narraciones gráficas sobre lo que presencian en sus sueños, así como sus grandes pasiones.

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Para mayor información:

hilandomexico.com
[email protected]

 

 

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