Hay acercamientos al vino que no sólo hablan de lo organoléptico ni lo gastronómico sino de su aspecto histórico o lo que se crea post y entre copas. Estos proyectos de y para el vino mexicano incluyen otras miradas a esta bebida, desde el museo para su conocimiento hasta lo histórico, lo filosófico y lo artístico en el discurso de proyectos de apasionados por el vino, el arte y el conocimiento en Coahuila, Baja California y Guanajuato.

Por: Mariana Castillo

Tiene cuerpo, color, aroma y hasta piernas, a pesar de ser líquido. Y puede ser que el vino también tenga alma —o “duende”, como decía Federico García Lorca—, pues genera conversaciones y es inspiración creativa.

Casa Madero, la bodega vinícola más antigua en América y México

Tanto el Casa Grande Shiraz como el Chardonnay de Casa Madero son alternativas seguras para elegir vino tinto mexicano de calidad. Quizá no sabías que esta bodega vinícola en Parras, Coahuila, es la más antigua que continúa funcionando en América, ergo es también la más antigua de México. Este sitio es un destino que los enoviajeros pueden visitar pues la Hacienda San Lorenzo que la aloja funciona como hotel boutique.

Si eres amante de la historia debes saber que el origen de esta bodega se remonta a 1568 cuando Fray Pedro de Espinareda y Francisco Cano llegaron a lo que hoy es ese estado norteño desde Zacatecas pues buscaban oro. Para su sorpresa encontraron algo mejor: el Valle de Parras. En 1594 cuando los jesuitas Francisco de Arista, Jerónimo Ramírez y Juan Agustín de Espinosa establecieron la Misión de Santa María de las Parras y con las uvas de estas viñas produjeron el primer vino de ese terruño.

Lorenzo García fue un hombre que vislumbró lo que ofrecía este valle de manantiales y vides y se fue a vivir al lugar en 1595. Solicitó a Felipe II de España la dotación de tierras y Diego Fernández de Velasco, el gobernador de la Nueva Vizcaya, dio la autorización el 19 de agosto de 1597 para que se plantaran viñas para producir vino y brandy. Así fue como nació la Hacienda de San Lorenzo, que hoy conocemos como Casa Madero.

Casa Madero vino mexicano

Después de cambios de propietarios en 1699 la corona Española decretó la prohibición de producción de vinos y destilados (excepto para el uso de la iglesia) pero La Hacienda de San Lorenzo los siguió produciendo. La bodega tuvo varios propietarios hasta que en 1893 Evaristo Madero, abuelo de Francisco I. Madero, la compró. Ahí comenzó su historia llevando el apellido de la estirpe.

Cuatro generaciones después llegó a Casa Madero José Milmo, quien es considerado uno de los padres de la enología en México y ha aprovechado durante los últimos años los avances de la ciencia. La empresa tiene 18 variedades y sus vinos se elaboran con uvas de viñedos propios y produce sus plantas mediante técnicas de genética vinícola. Francisco Rodríguez, de origen jalisciense, es su enólogo desde 1978.

Sus vistas son espléndidas, su arquitectura colonial y acabados de cantera huelen a historia y sus puertas de madera recuerdan la solidez de lo que está bien construido. Su quiosco, capilla y viñedos están integrados en un ambiente que habla del pasado y el presente mexicano al mismo tiempo. Si visitas Hacienda San Lorenzo y Casa Madero tendrás el privilegio de saborear este caldo en su lugar de origen y entender por qué en tu copa se expresa ese deseo de supervivencia y elegancia de las vides que son un respiro entre nogales luego de un paisaje semidesértico. El paseo y estancia es por reservación a partir de 10 habitaciones.

Encuéntrala: Carretera Paila– Parras Kilómetro 18.5, Hacienda San Lorenzo en Parras, Coahuila.

 

Clos de Tres Cantos, vinos y filosofía

Resilencia, Noesis, Nada y Duda son los nombres de los vinos de la bodega mexicana Clos de Tres Cantos, ubicada en el Valle de Guadalupe, Baja California de Joaquín Moya y su esposa, María Benítez, a quienes los unió el gusto por compartir los libros, las tertulias, la cocina y esta bebida. Este matrimonio conformado por un académico y una empresaria decidió aprender en la célebre Escuelita del enólogo Hugo D’Acosta. Su pasión por los vinos creció más y más así que decidieron construir una vinícola y crear una bodega monasterio donde los visitantes “vivan una experiencia a través de los sentidos y vuelvan a apreciar los sencillos placeres de la vida”, dijo María Benítez.

Lo que llama la atención es que la selección de los nombres de cada etiqueta no es azaroso: todos ellos son términos cercanos al campo de la filosofía, el campo de estudio de Joaquín. Duda es un vino de Carignan y Mouvedre que estuvo 12 meses en barrica de roble francés. Pensadores como Paul Ricoeur, Friedrich Nietzsche, Karl Marx y Sigmund Freud utilizaron a ese método, la duda metódica, para llegar a sus teorías y formas de (re)conocer el mundo. Un brebaje rojo, brillante, de aroma floral que luego se transforma en eucalipto y pimienta. Nada es un ensamble de Tempranillo y Petite Sirah con 12 meses en barrica de roble francés. Arthur Schopenhauer fue la principal inspiración para este líquido, que huele a rosa, sabe a Jamaica y chocolate, y tiene textura sedosa.

clos de tres cantos

Resilencia es un mono varietal de Petite Sirah que estuvo 12 meses en barrica de roble francés, pero también es la capacidad de los seres vivos para sobreponerse al dolor emocional y a la adversidad. Al beber este vino casi púrpura y tanino hay una sensación similar a la de morder un higo carnoso. Esa condición de adaptación es muy similar a la que tienen las uvas en su lucha por sobrevivir para luego florecer en algo así, en un vino con fuerza. Noesis, por su parte, es un mono varietal de Tempranillo que pasó 12 meses en barrica de roble francés. Platón fue el creador de ese término que habla de la división del mundo en lo sensible —material, finito, mutable y engañoso— y lo inteligible, que representa el mundo de las ideas. Su vivacidad escarlata, aroma a cereza y sabor a café lo hacen ser balanceado como esa noesis: tiene frescura y carácter.

El tema ecológico es parte de su filosofía: en la vinícola se utilizaron elementos locales como la laja de La Misión, así como con maderas reutilizables y botellas recicladas. Está diseñada para aprovechar el clima y la luz. Su propuesta busca también integrar la parte social: tienen como objetivo que se incremente la oferta educativa de la zona con sinergias con universidades e integrar cursos donde los jóvenes de la zona puedan aprender a elaborar barricas, degustar vinos y la preparación de platillos.

“Quisimos construir un lugar ideal para conversar, un espacio para la meditación, la relajación, la lectura, la tertulia, las labores del campo y de la bodega. Se trata de un espacio para la transferencia del conocimiento, donde fluyan la intuición y la creatividad”, dice Joaquín.

Encuéntralo: Rancho Santa Lucia, San Antonio de las Minas Kilómetro 81, Ensenada, Baja California.

 

Museo del vid y del vino en Baja California, conocer al vino a fondo

El arquitecto Eduardo Arjona, originario de Ensenada, fue el encargado de edificar este recinto que se aprecia moderno y orgánico entre el verdor de las vides. Él aprovechó estética y funcionalmente las hectáreas del terreno, que fue cedido por Luis Cetto, presidente de la vinícola L.A. Cetto. El Museo de la Vid y el Vino está dedicado a los vinos bajacalifornianos y se inauguró en agosto de 2012 para compartir con los visitantes la importancia que tiene esta actividad en el estado. Sus muros integran piedras del Valle de Guadalupe y sus áreas libres aprovechan corchos, botellas, antiguas barricas y barriles con el fin de que cada detalle lleve una misma esencia: el amor por el Valle de Guadalupe y su naturaleza.

museo del vino

Este museo cuenta con cuatro salas: Historia, Industria, Identidad y Arte. La museografía, instalación y montaje de cada una fue trabajo de la Universidad Autónoma de Baja California. La travesía no sólo incluye objetos estáticos relacionados con la historia del vino, sino que se integran las nuevas tecnologías con pantallas interactivas para hacer más dinámica la visita. Además, dispone de tres salas más: una de exposiciones temporales, otra de degustación y una de usos múltiples. Existe también un calendario elaborado de manera conjunta con los productores de vino de Baja California para que conozcas al enólogo o al productor y bebas sus creaciones, mientras observas un paisaje incomparable. Junto a conferencias y ciclos de cine relacionados con el vino, se ha diseñado también una serie de recorrido para visitar tanto el museo como diversas bodegas en Baja California.

Encuéntralo: Carretera Federal Tecate- Ensenada Kilómetro 81.3, Fraccionamiento Norte. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California.

 

Dos Búhos, un sueño hecho realidad en Guanajuato

El padre de Diana Maycotte, la fundadora de Bodega Dos Búhos, fue director de orquestra y le gustaba hacer joyería (ella heredó esa afición). Su madre era cantante de ópera y hacía esculturas, así que los veranos los pasaban tanto en el parque escuchando música al aire libre o buscando tesoros en los deshuesaderos para sus piezas manuales. Todo este entorno artístico nutrió a este proyecto dedicado al vino. Bodega Dos Búhos nació del sueño de Diana y su esposo. Ahí se elaboraran vinos que buscan enaltecer el concepto de terroir. Están ubicados en el estado de Guanajuato, a seis kilómetros de San Miguel de Allende.

dos buhos

La propiedad que los aloja tiene un pasado de más de 50 años de producción agrícola y ganadera. Hoy en día se dedican a la producción vitivinícola en tres hectáreas de viñedo y trabajan con diez variedades de uva diferentes, como las Tempranillo, Cabernet Franc, Aglianico, Cabernet Sauvignon, Moscato Giallo y Sauvignon Blanc.

El arte y la arquitectura son parte de la experiencia de la vinícola. En la capilla, la bodega de degustación y en los jardines hay ejemplares de obras de artistas locales, como Margaret Dawitt, Kelly Vandiver,  Peter Levanthal, Alejandro Rivera Leal y Atanacio Maldonado. También hay una instalación de arte que liga a la bodega de forma única con los primeros trenes en México, un aspecto que, para sus propietarios, es muy simbólico. Tienen un salón de degustación, viñedos y cava. Pregunta por su cartelera pues hacen conciertos, catas y otras actividades para que disfrutes del arte con unas copas de vino.

Encuéntralo: Carretera 111 San Miguel de Allende– Querétaro Kilómetro 6, Guanajuato.

 

Cuna de tierra, como el ave fénix

Este viñedo guanajuatense ha visto pasar momentos históricos importantes. A principios del siglo XIX un grupo de soldados fue enviado al pueblo que hoy es Dolores Hidalgo con el mandato de destruir los viñedos de esa zona. Así, las viñas de la Parroquia de Dolores y sus alrededores fueron quemadas. El cura Miguel Hidalgo y Costilla había desobedecido semanas antes la orden pues enseñaba a sus feligreses actividades que pudieran ser de utilidad para generar ingresos, como la plantación de viñedos y el procesamiento de la uva.

Bodegas Vega Manchón renació como el ave fénix de sus cenizas e inició su historia cuando se plantaron las primeras vides de Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah y Semillón en el año de 1995. Su primera vinificación fue en 2005 y su primera producción comercial fue en 2008 con el lanzamiento de Cuna de Tierra. Juan Manchón y Ramón Vélez son los enólogos que supervisan cada proceso. El objetivo de la bodega es elaborar vinos de alta calidad con una producción limitada con la finalidad de obtener la máxima expresión del terruño. Ignacio Urquiza Seoane y Bernardo Quinzaños Oria fueron los arquitectos que diseñaron la vínicola, que fue premiada como Mejor proyecto industrial en la Bienal de Arquitectura de la Ciudad de México. También ganó una medalla de plata en la XIII Bienal de Arquitectura Mexicana.

cuna de tierra

Puedes pedir uno de sus tours privados que incluyen una visita a la sala de barricas, explicación sobre su proceso de vinificación y cata de vinos. Podrás disfrutar de paseos en carreta a través de los viñedos, comer botanas gourmet, y otras actividades como clases de cocina, paseo en bicicleta, observaciones astronómicas con telescopio y el Taller U-Wine: haz tu propio vino.

Para esta visita se requiere un mínimo de ocho personas y pueden ayudarte a armar travesías más personalizadas. Los recorridos se realizan de martes a domingos (a las 11:00, 13:00 y 15:00 horas, con previa reservación). Consulta horarios especiales en agosto y días festivos.

Encuéntralo: Carretera Dolores Hidalgo en San Luis de la Paz, Kilómetro 11, Guanajuato.

 

Más información:

madero.com.mx

vendimiacunadetierra.com

closdetrescantos.com

museodelvinobc.com

dosbuhos.com

 

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