“Tierra de Esperanza” es el nombre de la exposición que Yoko Ono inauguró el pasado 2 de febrero en el Museo Memoria y Tolerancia en la Ciudad de México. Una muestra artística que apuesta por la paz en el mundo, por la equidad de género y por la eliminación de la discriminación de los grupos más desprotegidos.

 “Yo estoy muy preocupada sobre que este mundo se está volviendo más y más violento. En parte considero que es por que no hay una buena comunicación entre hombres y mujeres. Y me preocupa mucho cómo evitar la destrucción del mundo. ¿Cómo evitarlo? Considero que la mejor forma de hacerlo es empoderando a la mujer”, comenta Yoko Ono en entrevista sobre esta exposición en la que enaltecer a la mujer y la lucha contra la discriminación y a favor de la equidad.

La exposición consta de 16 piezas entre instrucciones, objetos, fotografías, documentos, filmes e instalaciones. Tal como siempre se han distinguido las obras de Yoko Ono, todas ellas buscan la interacción del público para fortalecer su mensaje. “El valor de la pieza no está en el objeto, sino en la interacción que tiene con el publico”, afirma Linda Atach, directora de exposiciones temporales de Museo Memoria y Tolerancia, durante el recorrido de la exposición en la que todas son piezas que tienen un alto contenido de activismo social y alguna lección de respeto, tolerancia, dignidad, no discriminación y defensa de los derechos humanos.

“Memorias horizontales” es la obra con la que abre la exposición y se trata de un conjunto de fotografías en el piso justo a la entrada de la exhibición. “Se hace a partir de retratos de gente marginada y Yoko Ono nos invito a elegir las fotos de mexicanos marginados en lugar de las que ella siempre usa y nos pidió incluir fotos antiguas para entender que es una problemática que se repite”, cuenta Linda Atach. La dinámica consiste en que las fotos están en el piso, tal como los grupos marginados olvidados por la sociedad, y los visitantes eligen ignorarlos o pisarlos o fijarse que están ahí y no pasar por encima de ellos.

yoko ono

Al entrar, la pieza que abre la exposición es muy emblemática de la artista conceptual. Se trata de una escalera que llega al techo en donde está escrita la palabra YES en letras muy pequeñas y la instrucción es que el visitante trate de ver eta palabra. Al respecto de esta obra, Atach habló sobre la primera vez que se realizó. “Cuenta Yoko Ono que conoció a John Lennon a partir de esta pieza, cuando él visitó la Indica Gallery en Londres en el ’61 y vio esta pieza le encantó el mensaje, por lo que pidió conocer a la artista y fue así como inició su relación.” Yoko Ono tiene mucho cariño por esta pieza y ésta es la primera vez que ella escribe con su propia mano el YES en esta pieza, además de la primera vez que fue en aquella exposición.

Las emblemáticas instrucciones fueron un escándalo en los sesentas. Que ella enmarcara instrucciones y las nombrase un objeto de arte. Un arte performativo. Yoko Ono invita así a los asistentes a realizar distintas acciones, como no hablar mal de nadie en 48 horas o en 3 meses observar qué pasa con nosotros mismos al hacerlo, cómo cambiamos y mejoramos. Aquí hay varias de las instrucciones más emblemáticas y la última que se muestra es una realizada en 2015 ex profeso para esta exposición.

Una de las piezas más importantes de la exposición es la instalación de gente invisible en la que se recuerdan los sucesos de Hiroshima y Nagasaki. Se trata de un cuarto oscuro con unos maniquís hechos en plástico transparente que están frente a una pantalla en donde está proyectado un paisaje. Los visitantes se paran frente a la pantalla y su sombra se imprime sobre ésta. Queda ahí unos segundos y después se desvanece, quedando así tan invisible como los maniquís. “Esto fue lo que pasó con la gente de Hiroshima y Nagasaki, se volvieron invisibles. Habla de la guerra, pero también del valor de aquellos pueblos de haber comenzado nuevamente”, explica la directora.

Otra de las obras importantes se llama Imagina la Paz y consta de un collage de mapas que los visitantes intervienen al colocar sobre ellos un sello que dice justamente Imagina la Paz. “Yoko Ono nos dio la libertad de incluir en los mapas aquella zonas y estados más conflictivos en México (…) Ella se quedó muy emocionada con esta inclusión y nos pidió una lista para pedir por la paz en el país”, cuenta Linda.

La exposición fue curada por Gunnar B. Kvaran, director del museo Astrup Fearnley de Oslo, Noruega. Llegó a México gracias a la colaboración de PROYECTO PARADISO de la Comisión de Cultura Arzobispado de México, el Gobierno de la Ciudad de México, la Secretaría de Cultura, el Fideicomiso del Centro Histórico, la Secretaría del Medio Ambiente, Festival Ambulante, Sistema de Transporte Colectivo Metro, Grupo IMU y el Bosque de Chapultepec.

La exposición estará abierta hasta el 29 de mayo de 2016.

Más información:

memoriaytolerancia.org

 

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