Fresno, California no es donde esperas encontrar una startup como Bitwise Industries, que entrena trabajadores de tecnología, desarrolla software e invierte en propiedades inmobiliarias compatibles con tecnología. Tiene 27 millones de dólares en fondos de inversión de riesgo, un valor de 100 millones de dólares y Forbes estima sus ganancias de 2019 en 20 millones de dólares. “Podrías discutir que Fresno es una de las ciudades más rotas de América”, dice la cofundadora Irma Olguín, de 39 años. “Tenemos cuatro de los diez códigos postales más pobres y una de cada cuatro personas vive bajo la línea de pobreza”. 

Olguín está determinada a cambiar esas estadísticas. Su propia historia es un testimonio de vencer los pronósticos. Una mexicoamericana de tercera generación, es nieta e hija de trabajadores del campo y la primera de su familia en ir a la universidad. Se identifica ella misma como queer, y adereza su 1.52 de estatura con el cabello teñido de rosa en las puntas. Casi todos los días usa pantalones de mezclilla y playeras. 

Olguín se ganó una beca completa para asistir a la Universidad de Toledo pero para ahorrar lo suficiente para su boleto de 78 dólares para el autobús Greyhound a Ohio cada otoño, donde pasó los veranos trabajando en restaurantes de comida rápida y recolectando botellas y latas que reciclaba por 1.25 dólares el medio kilo. En la universidad, se enamoró con las ciencias computacionales y la ingeniería y obtuvo un título doble en 2004. Aunque tenía oportunidades en trabajos de tecnología en el medio oeste, quería llevar su entrenamiento a casa e intentar empezar una empresa que impulsaría la economía de Fresno

De regreso a California, pasó seis años en una serie de trabajos, incluyendo enseñar programación en una preparatoria pública y como técnica de redes para un distrito escolar. Al mismo tiempo, concibió un plan para volver la enseñanza de programación accesible a miembros en desventaja de la comunidad y para construir una empresa que crearía trabajos de tecnología en Fresno. 

En 2010, detonó el concurso 59DaysofCode, que entrega becas en efectivo de hasta 15,000 dólares y conecta startups con inversionistas locales. A la fecha, 25 empresas han salido del evento anual, incluyendo a QuiqLabs, una compañía de desarrollo web que organiza dos veces a la semana un grupo de mentoría para estudiantes de minorías de secundaria y preparatoria. (Hace tres años, ella tomó una posición de consultora.)

Para asistencia legal, ella contrató al abogado de propiedad intelectual nativo de Fresno Jake Soberal, ahora de 35, en 2010. Olguín y Soberal compartieron sus frustraciones sobre las limitadas oportunidades profesionales en su ciudad, y hablaron sobre soluciones. “Enseñarle a la gente a programar, tomar a gente que viene de la pobreza y ver si ellos pueden entrar en la industria tecnológica, fue el pilar fundamental para Bitwise”, dice Olguín. 

Empezaron a trabajar juntos en 2012 y, un año después, lanzaron Geekwise Academy, la sección de entrenamiento para programación de Bitwise en el centro de Fresno. Ofrece cursos cara a cara de lenguajes de programación como HTML y JavaScript, así como clases de mercadotecnia digital, emprendimiento y habilidades de computación en la nube de Salesforce. 

Aunque Geekwise movió todos sus cursos a modo en línea en marzo cuando California emitió una orden que quedarse en casa como respuesta a la pandemia de coronavirus, 700 estudiantes se registraron para clases esta primavera, duplicando el número de la primavera de 2019. Del 30% al 40% de los estudiantes sin computadoras o acceso a banda ancha en casa, Geekwise se ha movido para conseguir préstamos de laptops y ha recaudado dinero para ayudar a pagar por el servicio de internet. 

Cada curso de Geekwise cuesta 250 dólares, y la mayoría de los estudiantes toma un total de seis para prepararse para un trabajo. Aproximadamente, 30% son individuos que se inscriben y pagan ellos mismos. Los demás tienen sus colegiaturas cubiertas por programas de capacitación del gobierno, escuelas y asociaciones de servicios sociales, incluyendo a ocho distritos escolares del Valle Central y el Departamento de Servicios Sociales del Condado de Fresno. Compañías privadas como Google también tienen convenios con Geekwise. Los 4,500 graduados del entrenamiento incluyen a veteranos y a gente con antecedentes penales. Bitwise ha contratado a docenas de egresados de Geekwise. 

Jennifer Lewis, 48, dice que Geekwise le dio la confianza de volver a la fuerza laboral después de un periodo de tres años en el ejército que la dejó con daño neurológico debilitante. “Yo no había trabajado desde el 2008 y honestamente no pensé que alguna vez lo haría”, ella dijo. En 2019, ella tomó un curso acelerado de 16 semanas en el que ella aprendió HTML, CSS y JavaScript. El fondo de becas de Geekwise cubrió el 80% de la cuota de 1,700 dólares y el resto lo pagaron organizaciones comunitarias locales. Ella ahora trabaja en el personal de OnwardUS, una organización web sin fines de lucro co-fundada por Bitwise en Abril. Esta conecta a gente afectada por la pandemia con recursos como servicios de emergencia, capacitaciones y listados de empleos. 

Después pasar tiempo en prisión por robo, Miguel Hernández, de 22, llegó a Geekwise a través de Workforce Connection, un programa de empleos financiado por el gobierno local. Este pagó la colegiatura de 500 dólares para un curso de 12 semanas de certificación de Salesforce. Ahora trabaja en el departamento de mercadotecnia de Bitwise, en donde usa lo que aprendió en su curso de Geekwise para monitorear el tiempo que los clientes pasan en los links de las redes sociales de Bitwise y crear publicidad personalizada. 

Para impulsar el camino de contratación de los egresados de Geekwise, Olguín y Soberal empezaron una división de desarrollo de software llamada Shift3 Technologies. Esta apps y programas personalizados para pequeños y medianos negocios. Un cuarto de los 100 empleados de Shift3 son ex-alumnos de Geekwise. Olguín está orgullosa de que la mitad de los empleados de Shift3 son mujeres, la mitad son de grupos étnicos y raciales subrepresentados y un quinto son americanos de primera generación. Ella dice que el 60% de los ingresos de Bitwise vienen de Shift3. 

Bienes raíces

El tercer negocio de Bitwise invierte en propiedades comerciales. Olguín y Soberal inicialmente recaudaron 500 mil dólares de inversionistas para comprar un edificio de 50,000 pies cuadrados en el centro de Fresno que estuvo vacío por 60 años desde su última encarnación como concesionario de autos. El edificio rehabilitado, llamado Bitwise South Stadium, ahora tiene tres pisos de espacios de oficinas, una cafetería y un teatro con 200 asientos. En total, Bitwise tiene 75,000 metros cuadrados en el centro de Fresno, incluyendo un estructura masiva de ladrillos que se remonta a 1918. Originalmente designada para ser una facilidad de almacenamiento en frío, Bitwise la compró el año pasado y está invirtiendo más de 10 millones de dólares para crear comercios minoristas, restaurantes y espacios de oficinas. 

Hace dos años, Olguín y Soberal decidieron que querían expandir a Bitwise más allá de Fresno. Empezaron a ver compañías de emprendimiento, incluyendo a Kapor Capital de Oakland, California, un fondo llevado por el fundador del software Lotus, Mitchell Kapor. El fondo invierte en startups de tecnología con impacto social, lo que hacía a Bitwise una buena opción. Pero al principio, Kapor ignoró los correos de Olguín. “Pensé, ¿qué podría estar pasando en Fresno?” dijo. Después, en enero 2019, hizo el viaje de tres horas para una visita en persona y accedió a liderar una ronda de financiación de 27 millones de dólares que incluyó a New Voices Fund, manejada por la emprendedora de belleza afroamericana Richelieu Dennis

“Ellos crearon un modelo holístico de todas estas partes móviles que trabajan juntas sinérgicamente”, dice Kapor, que se sienta en la mesa directiva de Bitwise. “Tienen un sentido profundo de las experiencias de vida de la gente a la que están sirviendo y esto está incorporado en todo lo que hacen”.

Antes de que la pandemia azotara, Olguín y Soberal ofrecieron eventos de networking mensuales como fiestas de pizza, shows de arte y un ciclo de oradores en Fresno en el teatro para 4,000 personas Saroyan Theater que empezó con el cofundador de Apple Steve Wozniak. 

El confinamiento ha tensado las actividades inmobiliarias. Olguín dice que el 70% de los miembros del personal que trabajan para los 200 arrendatarios de Bitwise están teletrabajando y su ingreso por las rentas ha bajado de 20% a 30% desde que empezó. Uno de sus arrendatarios más grandes, la editorial de prensa McClatchy, se declaró en bancarrota en mayo pero Olguín dice que la compañía sigue pagando la renta. Los trabajadores del edificio usan guantes y cubrebocas y mantienen una distancia de seis pies entre ellos, y Bitwise provee toallitas antibacteriales y desinfectante para manos en cada entrada. 

Olguin afirma que ella cree que las actividades inmobiliarias volverán “a vengarse” una vez que el confinamiento se levante. “La gente quiere comunidad, ellos quieren ajetreo”, ella dice. 

Olguin y Soberal siguen con su plan pre-pandemia para duplicar sus acciones inmobiliarias para el final de 2020, y están programados para abrir espacios comerciales en Bakersfield y Merced, California, en el primer cuarto del 2021. 

Incluso si las actividades inmobiliarias tardan en recuperarse, Geekwise y Shift3 están en modo de crecimiento y planean contratar a 70 personas para el final del año. 

Olguin está determinada a triunfar. “Hemos encontrado una forma fundamentalmente diferente de reconstruir ciudades americanas, especialmente en un momento en el que la gente está mirando alrededor y diciendo ‘¿qué tenemos que hacer con nuestra economía?’”, dijo. “Nosotros pensamos que tenemos la respuesta a aquello”.