Por Joann Muller

La junta directiva de Ford Motor cambió de CEO a principios de este año porque deseaba un líder que se moviera de manera más rápida y decisiva para aprovechar las oportunidades de crecimiento. A seis meses de tomar el puesto, el nuevo jefe, Jim Hackett, hizo su primera gran apuesta anunciando una nueva fábrica en China para construir vehículos eléctricos.

Ford está haciendo varias apuestas de gran tamaño en una sola. Trabajará con un nuevo socio chino, Zotye, y juntos invertirán 5,000 millones de RMB (unos 756 millones de dólares) para la nueva fábrica en la que tendrán una participación equitativa de 50”, la cual producirá una gama de vehículos eléctricos asequibles. Es importante destacar que esos vehículos se venderán bajo una nueva marca china local.

La nueva marca exclusiva de China, aún no divulgada, representa un gran cambio para Ford, que durante la última década se deshizo de la mayoría de sus marcas para poner todos sus esfuerzos de marketing global detrás de su “óvalo azul” Ford. El mantra de “One Ford” fue la piedra angular de la estrategia global del ex presidente ejecutivo Alan Mulally, y continuó bajo su sucesor, Mark Fields, quien abandonó la compañía bajo grandes presiones.

PUBLICIDAD

Lee también: Ford dice adiós a Fields y el mercado lo celebra

También es un reconocimiento de que tener una marca china local es una ventaja en un mercado en rápido desarrollo donde las marcas nacionales han estado ganando terreno. General Motors y su socio de toda la vida, SAIC-Wuling, por ejemplo, lanzaron Baojun en 2010, una marca de entrada para competir con jugadores chinos como Geely, Chery y BYD, que fabrican modelos pensados en quien compra su primer auto y con precios que rondan los 10,000 dólares. El éxito de Baojun es una de las razones (junto con el fuerte crecimiento de Cadillac) de que GM, que vende tres veces más vehículos en China que Ford, supere a su rival de Detroit en ese país.

Ford gastó miles de millones en China en los últimos años para ponerse al día, informando ventas récord allí en 2014, 2015 y 2016. Pero sus ventas en China han bajado 5% en lo que va del año, a pesar del crecimiento de su marca de lujo Lincoln.

La nueva empresa conjunta de automóviles eléctricos es un paso importante porque permitirá a Ford aprovechar el auge de estos vehículos en el mercado automotriz más grande del mundo.

Lee también: Una mujer lidera por primera vez a Ford en Centroamérica

“Zotye Ford presentará una nueva familia de marcas de vehículos pequeños totalmente eléctricos”, dijo Peter Fleet, vicepresidente de grupo Ford, en un comunicado. “Exploraremos soluciones innovadoras de servicios de movilidad y conectividad de vehículos para una nueva generación de jóvenes chinos que residen en la ciudad.”

Ford dijo que además de la nueva fábrica, trabajará con Zotye para explorar nuevos servicios de movilidad para los consumidores en China, donde la contaminación y la congestión son brutales. El gobierno de China está impulsando agresivamente a los vehículos eléctricos a través de subsidios y otros programas, y ha dicho que planea prohibir los motores de combustión interna en el futuro. Muchos expertos y fabricantes de automóviles creen que esa prohibición llegará en 2030.

 

Siguientes artículos

A más empresas mexicanas les preocupa el cambio climático
Por

Aumentó el número de compañías que integran a sus informes financieros detalles respecto a la sustentabilidad